lunes, 29 de noviembre de 2010

AMURGA, EL SANTUARIO PERDIDO II. EL TERRITORIO SAGRADO DELIMITADO POR MOJONES.

CROQUIS SANTUARIO AMURGA: ELABORACIÓN PRÓPIA DESDE PLANO CARTA ARQUEOLÓGICA SBT.

PABLO GUEDES GONZÁLEZ.

Según la Crónica Ovetense (1478-1512), la supuestamente más antigua de entre las conservadas, acerca de la conquista, que:

“Estos canarios tenían por santuario a dos riscos llamados Tirma y Cimarso [Amagro], que tienen dos leguas cada uno en redondo, que confinan con el mar, y el malhechor que a estos cerros se acogía era libre y seguro, y no le podían sacar de allí si él no quería, guardándolos y reverenciándolos como a iglesias, y como acá amparados la casa santa de Jerusalén juraban ellos Asitis tirma y Asitis magro”

Mojón en Tauro Observese laja hincada. Foto: Pablo Guedes

En este artículo, queremos destacar de este importante testimonio, la extensión que se le suponía a cada uno de los territorios sagrados, que era de dos leguas, unos 10 km, confinando con el mar.

Según la Carta Arqueológica municipal de SBT, en Amurga hay 17 zonas (ver gráfico) donde se encuentran mojones, o torretas de piedras, como las denominan los expertos, que marcan un territorio comprendido entre el Barranco Hondo y el de Fataga y desde los altos de Amurga y su almogarén hasta prácticamente las últimas estribaciones montañosas antes de llegar al llano, en la zona de la costa. Este territorio, forma un triángulo con las siguientes medidas: Lomo Pajarcillo - Altos del Coronadero: un poco menos de 10 km., Lomo Pajarcillo altos de Lomo de Maspalomas: algo mas de 10 km. y altos de Lomo de Maspalomas hasta Altos del Coronadero: unos siete kilómetros.

   
Izda. Mojón en la Cumbrecilla de Amurga, creemos que es el que tradicionalmente conocen los pastores como Mojón de Afón Fuente: Patrinet.net
Dcha. Mojón en los altos de Tauto, observese laja hincada.. Foto: Pablo Guedes.

En nuestro artículo sobre la relación de los yacimientos del Coronadero y de 4 Puertas, con la estrella Canopo y el calendario de los antiguos canarios, hacíamos referencia a un texto del pleito sobre los linderos del Señorío Episcopal de Agüimes, que tuvo lugar entre 1502 y 1517, en el que se citan “santidades” o lugares sagrados, delimitados por mojones:

“...no teniendo el dicho lugar o villa de Aguymes término limitado alguno que suyo fuese ni le perteneciese como estava provado e averiguado porque si algunos testigos dezían aver oido dezir tener termino limitado por otros muchos afirmativamente se provava no lo tener más de aver en él una santidad donde los dichos canarios se acogían con sus ganados en tiempos de guerras para estar seguros como en otras partes muchas que avía semejantes en la dicha isla e que de la dicha santidad serían los mojoenes si alguno oviese e que el dicho lugar era aldea de la ciudad de Telde donde residía el Rey de la dicha isla.” (Cazorla León, S. Agüimes, Real señorío de los obispos de Canarias (1486-1837)).

Mojones en Altos del Coronadero, observese laja hincada en uno de ellos. En el fondo una de las últimas sabinas de Amurga. Foto: Temisas.

El texto hace referencia a los “mojoenes”, a que los mismos delimitaban una “santidad” donde los canarios se refugiaban con los ganados en tiempos de guerra, estableciéndose en estos lugares el “derecho de asilo”.

Aunque no podemos afirmar que el texto se refiera a los mojones de Amurga, queremos recordar que toda esta comarca, aunque no se incluyó con posterioridad en el territorio del señorío, era explotada por los pastores de Agüimes y los vecinos de la comarca se consideraban de Agüimes, donde eran bautizados y enterrados hasta principios del s XX.

De cualquier manera, en el texto se afirma que la función de este tipo de mojones para los canarios, era la de delimitación de los santuarios. Por otro lado el término “mojones” nos ha llegado desde los antiguos pastores hasta nosotros.

Mojón en los Altos de Amurga. Fuente: Patrinet.net

Sebastián Jiménez Sánchez (1966) define a los mojones como torretas troncocónicas, “son un conjunto de piedras, por lo general lajas, maravillosamente dispuestas en ensamblamiento. Dichas construcciones denotan idealización y alto espíritu estético”. Para Jiménez tienen un carácter eminentemente cultual: “son tronos y soportes de las almas de los héroes, de los antepasados y de los jerarcas de los poblados cantorales pastoriles. En ellas tuvieron efecto ceremonias sacrales de carácter astral.” (Exponentes megaliticos cultuales de los canarios aborígenes).

Mojón en Tauro. Foto: Pablo Guedes
En un principio Jiménez pensaba que los mojones eran el coronamiento de un túmulo funerario, opinión que desechó después de hacer varias catas con resultado negativo.

Es posible que existieran mas mojones que hubieran sido destruidos o desaparecido por roturaciones del terreno (como así ha pasado en Mogán) y el territorio delimitado hubiera sido mayor. En el texto del pleito se indica que había otros santuarios, señalizados de la misma forma. Nosotros solo conocemos aparte de los de Amurga, los de Mogán, la mayoría en Tauro con este tipo de construcciones, que para Jiménez eran estructuras “arquitecturales por lo cuidadas”, que no se debían confundir con otros amontonamientos de piedras, que provenían de la época aborigen.

Mojón en Los Castillejos II, Amurga. Fuente: Patrinet.net

En realidad Jiménez solo hace referencia a los mojones que están en Tauro, al suroeste de la isla y no nombra a los de Amurga: “Las hemos encontrado en los yacimientos arqueológicos de “Los Castilletes” de Tabaibales de Veneguera, “Llanos de Gamona”, “Ladera del Lomo de los Gatos”, “Montaña Redonda” y en “Lomo de los Ritos, en Tauro Alto”, dentro del término de Mogán, y en “Lomo de San José”, en la localidad de Arguineguín, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana”.

Como comentamos anteriormente, que sepamos, los mojones solo se encuentran en Amurga y en Mogán, aunque en la carta municipal de SBT hay otros tres, uno en Arteara, otro cercano al actual Tunte y el último suponemos que es el que Jiménez localiza en “Lomo San José” cercano al Pajar. En la zona sureste, Amurga, se orientan al sol naciente y en la zona suroeste, Tauro, se orientan al poniente.

Jiménez continua afirmando que las torretas “…le recuerdan a los montones de piedras de simbolismo sagrado localizadas en la isla de La Palma y a los de los antiguos bereberes, con los cuales se identifican. Construcciones de este tipo, que nos hace pensar en crecientes lunares y, por lo tanto en un culto astral, las hemos localizado también en la isla de Fuerteventura orientados al sol naciente.”

BIBLIOGRAFÍA.

Cuenca; Julio; Gil M. Carmen y Betancor Antonio, 1997. Carta Arqueológica del Término  Municipal de San Bartolomé de Tirajana. El Museo Canario,  Nº. 52, pp. 57-166.

Cazorla León, S. 1984. Agüimes, Real señorío de los obispos de Canarias [1486-1837], Real Sociedad Económica de Amigos del País, Las Palmas de Gran Canaria. Apéndice 4, p.101.

Jiménez Sanchez, Sebastian. 1966. Exponentes megaliticos cultuales de los canarios aborígenes. Presentado en el V Congreso Panafricano de prehistoria y Estudios del Cuartenario y, publicado por el Museo Arqueológico de Santa Cruz de Tenerife.

OVETENSE. 1993 ( 1639; 1478-1512). Libro de la conquista de la ysla de Gran Canaria y de las demás yslas della trasladado de otro libro orijinal de letra de mano fecho por el alferes Alonso Jaimes de Sotomayor que uino por alferes mayor de la dicha conquista el qual se halló en ella desde el principio hasta que se acabó y murió en la uilla de Gáldar en Canaria donde tiene oy uisnietos, el qual libro orijinal rremitió a esta ysla el capitán Jhoan de Quintana persona fidedina y de mucho crédito donde fue trasladado por el capitán Alonso de Xerez Cardona en quatro de marso de mil y seissientos y treynta y nueue años, en Morales Padrón (1993: 107-183).

Rodríguez Fleitas, Angel y col. 2002. Los Almogarenes Prehispánicos de Gran Canaria. Una revisión necesaria. En F. Morales Padrón (coord.): XIV Coloquio de Historia canario- americana. 2000. Las Palmas de Gran Canaria: 410-432.

jueves, 25 de noviembre de 2010

AMURGA, EL SANTUARIO PERDIDO. AMURGA , “ALMUGGAR”, “ILMUGGAREN”.

Macizo de Amurga, vista norte.

PABLO GUEDES GONZÁLEZ.

Después de todos los artículos escritos en el blog, relacionados con Amurga y de todos los textos que hemos tenido que consultar, llegamos a la conclusión de que el Macizo de Amurga debió tener gran importancia para los antiguos canarios.

Las fuentes que han llegado a nosotros nos dicen que los canarios tenían dos santuarios o lugares sagrados. Uno era Tirma, que se corresponde con la montaña por todos conocida. Pero el otro, llamado Amagro en un primer momento y posteriormente Humiaga, no se ha podido localizar por ahora y es una de las incógnitas de nuestra historia. Solo se sabe, según lo relatado por algunos cronistas, que se encontraba en “Tirajana”

Con este artículo, iniciamos una serie titulada “Amurga, el Santuario Perdido”, en la que pretendemos dar argumentación a la hipótesis de que en el Macizo de Amurga se encontraba el otro santuario de los canarios, junto a Tirma, que reflejan las crónicas de los conquistadores,

Amurga, fue lugar de refugio de los canarios durante la conquista, hecho constatado en las crónicas. Pero creemos, que además debió ser el lugar sagrado donde realizaban los distintos ritos tradicionales de su religión y a donde hacían peregrinaciones en determinadas épocas de su calendario.

Buena parte del macizo, era santuario perfectamente señalizado por mojones, que todavía están en pie hoy día, como ya veremos. Pero además, había una montaña que era el centro de los ritos, la montaña a la que se hacían las peregrinaciones y que según las crónicas se encontraba cerca del mar, la montaña que fue llamada en un primer momento Amagro, que como vemos tiene mucha similitud con Amurga. Esta montaña es la que hoy día conocemos por Montaña de Las Tabaibas, montaña destacable de 409 m de altitud y visible desde prácticamente todo el sur de la isla.

Nuestra hipótesis es novedosa y está basada en una serie de argumentos, que iremos desglosando en la serie de artículos, que están basados en los textos de las crónicas, en los indicios arqueológicos, en la observación detallada del territorio y en la toponímia, que es el tema con el que iniciamos la serie.

Montaña de Las Tabaibas, vista desde el este.

Aportamos con este trabajo una teoría, creemos que bien fundamentada, que nos aporta una nueva visión en la búsqueda de este lugar sagrado, santuario de los canarios, a la espera de nuevos descubrimientos que ayuden a confirmar la hipótesis.

AMURGA , “ALMUGGAR”, “ILMUGGAREN”.

El término aborigen almogarén, es identificado como santuario o casa de oración por los primeros textos de Torriani, Abreu Galindo y Marín de Cubas, basados a su vez en las fuentes de los cronistas directos de la conquista.

Para Angel Rodríguez Fleitas y colaboradores en referencia al origen de dicho término, “Almogarén”:

“Las interpretaciones filológicas más consistentes insisten en vincular este término con almuggar (plural ilmuggaren), vocablo chelja, documentado con ligeras variantes en todo el área dialectal bereber del Sur marroquí, que deriva del verbo mmiggir, mmiqqir, mmuggur, “reunir”, relacionado, a su vez, con la raíz verbal panbereber *gr, bien establecida con valor de “andar”, “ir”, “atravesar”. Almuggar y su variante más frecuente, anmuggar, designan, en concreto, las romerías o peregrinaciones organizadas con ocasión de las visitas anuales a los morabitos, esas tumbas de hombres y mujeres santos objeto de un culto ancestral que caracteriza, acaso como ningún otro rasgo, el islam magrebí. Plantear un significado equivalente para el almogaren indígena está sin duda en sintonía, como defienden los partidarios de esta asimilación, con lo que sabemos de las concentraciones y procesiones ligadas a las prácticas rituales que tenían lugar en algunos de los santuarios de los naturales”. (Los Almogarenes Prehispánicos de Gran Canaria. Una revisión necesaria.)

Montaña de Las Tabaibas, vista oeste. En primer término, restos aborígenes. Foto: Manuel Cardona Sosa. Guía Arqueológica SBT.

Es fácil observar que los términos Amurga y Almogarén, están relacionados y provienen de un mismo origen, que se identifica con: lugar sagrado, lugar de peregrinación o romeria y “reunir”, que pensamos, tiene también relación con las apañadas que se hacían en Amurga hasta fechas recientes, cuando en determinadas épocas del año los rebaños de cabras, que pastaban libres, eran reunidos en un corral o gambuesa.

Por otro lado Amagro, la otra montaña sagrada, junto a Tirma, suena de forma similar a Amurga, lo cual podría haber indicado un error en la trascripción de los cronistas castellanos, que escribieron la primera forma. Al lugar se le continúo llamando Amurga, que es la forma que llegó a la actualidad, término relacionado con Almogaren, como ya hemos comentado. Por el contrario Amagro, que sepamos, no se ha relacionado con ninguna palabra bereber, ni con ningún significado.

El término Amurga, hasta lo que hemos podido averiguar, aparece por vez primera en los textos, en 1634, cuando Gaspar de Camarines, “estante en la Villa, vendía a Luís Sánchez de Herrera una marca de ganado salvaje en la Vega de Amurga. Tenía por rasgos en una oreja dos agujeros y en la otra una higa”. ( Suarez Grimón y Quintana: Historia de la Villa de Agüimes (1486-1850))

BIBLIOGRAFÍA.

Rodríguez Fleitas, Angel y col. 2002. Los Almogarenes Prehispánicos de Gran Canaria. Una revisión necesaria. En F. Morales Padrón (coord.): XIV Coloquio de Historia canario- americana. 2000. Las Palmas de Gran Canaria: 410-432.

Suarez Grimón, Vicente y Quintana Andrés, Pedro: Historia de la Villa de Agüimes (1486-1850). 2003. Ayuntamiento de Agüimes. Pág. 573-574.

sábado, 13 de noviembre de 2010

DENUNCIAMOS LA DESTRUCCIÓN DE LOS RESTOS ABORIGENES DE MONTAÑA DE LAS TABAIBAS.

Desde este blog nos sumamos a la denuncia que hace Francisco L. Peinado, técnico restaurador y especialista en arqueología con amplia experiencia en los yacimientos arqueológicos prehispánicos de nuestra isla.

Peinado denuncia la destrucción de “nuestro”patrimonio arqueológico, porque es de todos, para instalar antenas de comunicación y de telefonía móvil en lo alto de la Montaña de Las Tabaibas (Tarajalillo). Estos destrozos comenzaron desde principios de los años 90, y continúan en nuestros días, pues se siguen haciendo obras.

Este yacimiento es considerado por Peinado la mayor Atalaya defensiva de los antiguos canarios en la isla, con una muralla o paseo de ronda, rodeando la corona de la montaña, que ha sido parcialmente destruido por las construcciones.

Creemos que estas construcciones se han realizado, sin ningún tipo de permiso municipal y sin informe de impacto ambiental, lo que pudiera haber minimizado los daños, por lo que desde aquí hacemos un llamamiento para intentar detener los destrozos.

INTERPRETACIÓN Y DESTROZOS ARQUEOLÓGICOS MONTAÑA DE LAS TABAIBAS

FRANCISCO LUIS PEINADO RODRIGUEZ
Artículo y fotos en: http://pintaderacanaria.blogspot.com/

Situación de la Montaña de las Tabaibas - Tarajalillo - S. Bme. Tirajana

Una vez más la licencia o no licencia del Ayuntamiento para realizar la antena de Radio Ecca y otras en la estratégica montaña a principios de los años 90 y posterior, mas la falta de asesoramiento, mas la ineficaz carta arqueología casi nunca consultada, añadiendo a esto la impotente inspección del Cabildo en Patrimonio Histórico y Arqueológico, lo que ha provocado se destrocen en este caso parcialmente un yacimiento clave para la investigación arqueológica de la isla, sin que nadie intervenga ni se interese ya que ha pasado unos 20 años aproximadamente.

CARA ESTE - MONTAÑA DE LAS TABAIBAS
Donde se aprecia y conserva mejor el Camino de Ronda, al fondo al sur o izquierda la punta de Maspalomas

INTERPRETACIÓN

Se trata de la más grande Atalaya con fines defensivos que los antiguos canarios realizaron en la isla, por la infraestructura de su larga muralla que a vista de pájaro tiene forma lanceolada de unos 460 metros de perímetro con una sola cara exterior que rodea la parte baja de la cima donde se observa mejor las inmediaciones.

Es el típico Camino de Ronda Aborigen, ya que es de poca utilidad defensiva muy característico de esta isla, éste nuevo elemento fue descifrado para la investigación arqueológica donde he descubierto sus paralelismos en más de una decena de yacimientos de Gran Canaria, dándolo a conocer por primera vez como nueva estructura en el conjunto del Bentayga en este blog Pintadera.

Este Camino de Ronda se realizó para nivelar la irregularidad del terreno y acomodar el paseo del centinela cuando vigilaba en su ronda alrededor justo bajo la cima de la montaña, oteando desde aquí las cumbres y alrededores de Amurga y gran parte de la costa sureste de Gran Canaria, desde Maspalomas hasta la costa de Aguimes en caso de desembarcos enemigos por la zona probablemente en la época de la conquista, comunicándose a través de señales de humo o vivo fuego con otras comunidades de las cercanías para el enfrentamiento directo o la estrategia de huida y supervivencia durante los hechos bélicos.

Recreación ideal.- Canarios centinelas haciendo ronda de vigilancia  
Las señales de humo también es otra novedad para la investigación arqueológica confirmando que no solo existían señales acústicas, sino visuales en la lejanía que ayudaron agruparse con mayor rapidez y combatir con mayor eficacia.

El foguero es una estructura redonda de unos 3 metros de diámetro donde se realizaba el gran fuego y está al sur junto al camino sobre el saliente rocoso, punto estratégico bien situado para que estas señales se vean bien de lejos, en las cercanías al oeste y bajo una cornisa rocosa esta la única cueva de habitación natural con murete a la izquierda entrando donde Jiménez Sánchez en los años 40 encontró una pequeña bandeja o plato oval de madera de dos mangos o asas hoy depositado en la colección del Museo Canario.


Imagen de Google - Tierra, los números de esta fotografía sitúan los 5 comentarios siguientes

DAÑOS

1 - Corte transversal cerca de la zona apuntada del camino en el norte, para pasar una pista de acceso y subir con vehículo todo terreno el material de construcción, siendo el daño más irreversible y dañino, dejando los dos cortes inestables donde caen piedras de relleno del Camino de Ronda sobre dicha pista.

2 - Edificación de 4 casetas de bloques techadas y pintadas para transformadores sobre el relleno nivelado o Camino de Ronda en el extremo noroeste (cara oculta que mira a la cumbre).

3 - Línea eléctrica negra trenzada elevada sobre tubos metálicos para el suministro eléctrico a dichas casetas o transformadores que sube por el extremo sur hasta ladera suroeste con cimentaciones de sus postes clavadas en la toba.

4 - Caseta metálica y antenas con movimientos de piedras en la cima formando muretes para cubrir cables y tubos, para las antenas, posible destrozo de estructura norte de la cima por los mencionados movimientos de tierra de la pista que accede a la cima, existían 2 pequeñas estructuras circulares justo donde hoy existen dos antenas y lo podemos comprobar claramente en las fotos aéreas del 1987.

5 - Trazado de pistas en la falda noroeste que impactan en la ladera de la montaña

Esta inspección ciudadana fue realizada el día 1 de mayo del 2007 esperando que todo esto no pueda ir a más. Si existe interés en reparar los daños, existen alternativas para su restauración, aquí tienen algunas imágenes de los daños.

Casetas sobre Camino de Ronda de los antiguos canarios, como se ve aprovecharon la calzada o pavimento del camino para ubicar y cimentar


Casetas sobre el camino y antenas en la cima.

Detalle del corte transversal del Camino de Ronda para el paso de una pista que sube a la cima aflorando una capa caliza.

Vista general de la montaña, obsérvese en la flecha derecha como la pista que sube a la cima corta la muralla o Camino de Ronda

sábado, 6 de noviembre de 2010

LOS YACIMIENTOS ABORÍGENES DE CUATRO PUERTAS Y DEL CORONADERO (AMURGA), RELACIONADOS CON LA ESTRELLA CANOPO.

El descubrimiento ayuda a descifrar el calendario de los antiguos canarios.

Foto realizada el 13/4/07, dos días antes alineamiento en 4 Puertas. Foto: Jose L. Peinado. Pintaderacanaria.blogspot.com

PABLO GUEDES GONZÁLEZ.

En nuestro artículo “El misterio de los restos aborígenes de Altos del Coronadero (Bco. Hondo – Amurga” dabamos a conocer este yacimiento aborigen y una explicación del significado para los antiguos canarios de las 36 mojones situados en un inaccesible paredón rocoso relacionado por su funcionalidad con el de 4 Puertas.

El autor de esta teoría es Francisco Luis Peinado Rodríguez, en su artículo, “Cuatro Puertas la Montaña Prohibida. Las casas de doncellas del sol naciente” publicado en el blog PintaderaCanaria.blogspot.com

Según Peinado, los mojones de Altos del Coronadero, podrían haber servido como un calendario solar, para indicar a los antiguos canarios, las épocas del año importantes de cara a las cosechas, al pastoreo y a la meteorología.

El mojón central y mas grande, señala el norte de Jandía en Fuerteventura (al igual que en una alineación que se produce en Cuatro Puertas) y los 11 mojones a cada lado del central, señalan al sol naciente (amanecer) acercándose y alejándose de Jandía, según la época del año.

Cuando se podía ver Fuerteventura era señal de predicción de lluvia como dice el dicho tradicional "Fuerteventura a los tres días agua segura", hecho mágico que debia producir un gran impacto en los antiguos canarios. Para ellos Jandia era un lugar sagrado y mágico junto al Sol o “Magec, el emergente que despierta”. De magec (el sol), viene la palabra majo, y de ahí majorero, natural de Fuerteventura, por lo que estas alineaciones, y la visión de Fuerteventura, debieron tener un fuerte significado ritual y religioso.

Recreación a partir de fotomontaje de Jose L. Peinado. Pintaderacanaria.blogspot.com

Había sin embargo una situación que no nos quedaba muy clara y era la de que el mojón central, el más grande y por tanto el que debía ser más importante, señalaba unas fechas, cuando coincidía con el sol naciente (y con Jandía) cercanas al 14 de abril y al 28 de agosto. Para Peinado coincidían con el fin e inicio de las estaciones más interesantes, la seca y la lluviosa.

Nosotros hemos podido relacionar estas fechas, con un evento muy importante para los canarios, la aparición en el cielo de Canarias de Canopo (28 agosto), o su ocultamiento (14 abril), tanto en lo mágico, como en lo funcional, al igual que cree Peinado, pues indicaba el comienzo de la época seca o la lluviosa y las actividades que conllevan.

Canopo o Canopus es la segunda estrella más brillante del firmamento, considerada la estrella polar austral, la mas cercana al polo sur celeste de la tierra. Es utilizada por los marinos, junto con la Cruz del Sur, como referencia para orientarse al sur, a falta de una estrella como sucede en el hemisferio norte con la estrella polar, que se sitúa exactamente en el polo norte. También se utiliza a menudo como punto de referencia para la orientación de las naves espaciales. (wikipedia).

Recientemente, el astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Juan Antonio Belmonte, ha descubierto que los principales monumentos de Petra, la legendaria ciudad de los nabateos en Jordania, están orientados hacia el solsticio y hacia la estrella Canopo. De igual forma es la estrella que guiaba a las caravanas por la Península Arábiga, al igual que sucede con la Kaaba, en La Meca.

Ciñéndonos a Canarias, y según Ignacio Reyes García (El Cielo de los antiguos), en relación a Canopo:

“Durante los últimos tres mil años, esta «Estrella de Osiris» o, de forma más genérica, «Estrella del Sur» ha hecho su aparición en el cielo de Canarias, con la oscilación que impone la presesión o movimiento retrógrado de los equinoccios, en torno al veintitrés (23) de agosto (± 5 días), permaneciendo visible hasta el diecisiete (17) de abril (± 5 días).”

Canopo. Foto:Wikipedia.
Fechas que coinciden con la alineación del Coronadero y Cuatro Puertas (14 abril y 28 agosto).

Hasta ahora, según las fuentes que hemos consultado, muchos yacimientos tanto en Gran Canaria como en otras islas, están relacionados con el sol, la luna y diversos planetas pero con los estrellas solamente se ha constado una relación, en la Fortaleza - Almogarén de Bentaiga, en este caso con Sirio, la estrella mas brillante del firmamento:

“También podemos observar que desde el centro del almogarén y mirando hacia la muesca donde deja entrever el Pico de Las Nieves surgiría Sirio (estrella de los caniculares) en época precolonial. Esta podía tener relación con el calendario aborigen según recogen las distintas crónicas”. (Eduardo Pedro García Rodríguez. Arquitectura Canaria Pre-colonial).

Por tanto este descubrimiento puede tener una gran importancia, porque confirmaría lo que indican las fuentes escritas acerca de las fechas más importantes del calendario de los antiguos canarios y su sistema de creencias, influenciadas por los pueblos africanos.

Grafico: Larevelacionastrologica.blogspot.com

A continuación reflejamos citas de textos que hacen relación al calendario de canarios y guanches:

“Contaban el año por doçe meses i el mes por lunas i el día por soles i la semana de siete soles; llamaban el año Achano; acababan su año a el fin del quarto mes; esto es su año comensaban por el equinocio de la primauera i a el quarto mes qe era quando habian acauado la sementera qe era por fines de iunio hacian grandes fiestas por nuebe dias continuos aunqe fuessen entre enemigos; i tubiessen guerras por entonçes no peleaban i festejabanse unos con otros.” (Anónimo de Cedeño, (1682-87). Brebe resumen y historia [no] muy verdadera de la conquista de Canaria)
Fotomontaje de Jose L. Peinado. Pintaderacanaria.blogspot.com

“Tenian los naturales de esta dicha isla de Thenerife (...) Todos los años en los postrimeros dias del quarto mes, que es abril, celebrauan fiestas anales, por espacio de nueue dias; juntauanse los de cada reyno en el palacio de su rey; y alli se regozijauan con juegos, danças,bailes [.]: en estas fiestas auia grandes combites à costa de el rey.” (Núñez de la Peña, (1676). J. Conqvista y Antigvedades de las Islas de la Gran Canaria, y sv Descripción).

“ Contaban el año llamado acano por las lunas, de veinte i nuebe soles, ajustábanlo por el stío onde en la primera luna hacían nuebe días de fiestas i regocijos a el recojer sus cementeras, pintaban en unas tablas de drago i en piedras, i en paredes de las cuebas, con almagra, i rayas, i otros caracteres llamados tara, i onde los ponían tarja a modo de scudos de armas, decían que su origen era de la parte de el sur de África i también señalaban a el oriente; y según decían era mui antigua la población de yslas.” (Marín de Cubas, (1687).Historia de la Conquista de las Siete Islas de Canaria.)

La función del calendario de los antiguos canarios, al igual que para otros pueblos y civilizaciones antiguas era la de conocer los ciclos de la lluvia para planificar adecuadamente las actividades agrícolas y ganaderas. Controlar los periodos de apareamiento del ganado para procurar que sus crías nacieran cuando los pastos fueran abundantes. Sembrar en la época adecuada del año para que las lluvias del invierno hiciesen crecer la cosecha.
Arco del Coronadero, con pequeño arco (ojo de mira) detrás. Foto: amigosdeltrepe.blogspot.com

Este conocimiento necesitaba de observaciones cuidadosas y continuadas de los ciclos astronómicos, que se fueron acumulando tras muchas generaciones, y que como también se refleja en los textos, fueron traídos por los primeros colonizadores, descendientes de los pueblos del norte de África.

Ojo de mira alineado con Mojón mayor y Jandia. Fotomontaje: Francisco Luis Peinado Rodríguez,
                                                   publicado en pintaderacanaria.blospot.com

Así en 1985 Antonio Cubillo estudió el calendario canario y el calendario guanche en relación a los conocimientos astronómicos del antiguo Egipto y a datos etnográficos sobre poblaciones bereberes modernas, concluyendo que en ambas Islas se celebraba la fiesta de año nuevo el día 15 de agosto y que esta fecha podría estar fijada por la reaparición de la estrella Canopo en el cielo de agosto. (Jose Barrios García. Tesis Doctoral: Sistemas de numeración y calendarios de las poblaciones bereberes de Gran Canaria y Tenerife en los siglos XIV-XV )

Para José Barrios en su tesis doctoral, en función de las costumbres de los bereberes, y de las fuentes recopiladas:

“El conocimiento de los ciclos astrales debió constituir uno de los aspectos más profundos del sistema de creencias de los sacerdotes canarios y guanches, del que poco estaban dispuestos a revelar a sus interlocutores europeos. Dada su profunda aversión a desvelar estos conocimientos, estimamos que las fuentes antiguas sólo alcanzaron a conocerlos en sus aspectos más superficiales. Si ello es así, cabe pensar que los ciclos más importantes desde un punto de vista religioso fueran, precisamente, los menos tratados por las fuentes. Es decir, los ciclos de las estrellas, los eclipses y los planetas.”

Es por ello la confusión que existe acerca del calendario. Así José Barrios señala que:

“…sin perjuicio de constituirse el Beñesmer en toda circunstancia excepcional, como a la muerte y proclamación de los menceyes, declaración de la guerra, etc., por ministerio de la ley los soberanos lo convocaban tres veces al año, en la cuarta, octava y duodécima luna, durando cada legislatura nueve días que correspondían a los nueve últimos de la 3ª decena del mes de Abril, 2ª decena de Agosto y 3ª de Diciembre.” (Investigaciones sobre Matemáticas y Astronomía Guanche. Sistemas de Numeración.)

                                                       Alineaciones de Cuatro Puertas.
Fotomontaje: Francisco Luis Peinado Rodríguez, publicado en pintaderacanaria.blospot.com

El Beñesmer o Beñesmen, es la festividad mencionada en los textos, que se celebraba en Tenerife, que hoy día se ha traspasado a la festividad de La Virgen de Calendaria, el 15 de Agosto.

Según Ignacio Reyes la virgen de la Candelaria (según se cree depositada por unos marinos en una playa de Tenerife a finales del s. XIV) era para los guanches, la madre del sol:

“La etimología del nombre ínsuloamazighe adjudicado a esta advocación cristiana, Chaxiraxi o ta-aghir-agh, habla de ‘la que carga o sostiene el firmamento’, es decir, presenta una madre cósmica o diosa primordial congruente por completo con el mito cosmogónico organizado en torno a Canopo, la Guayarmina o Wayya-ar-minna isleña que ‘protege hasta el comienzo de la sequía prolongada’ (los meses que, en Canarias, transcurren entre abril y agosto, justo el lapso de su desaparición del lienzo estelar perceptible).”

Al igual que en otras civilizaciones, el conocimiento del cielo se ha utilizado por las clases dirigentes, con el objetivo transmitir y fundamentar las creencias religiosas y para movilizar al pueblo a realizar las funciones necesarias para la supervivencia y el trabajo comunal.

Así los mayas utilizaban el descenso de la serpiente sagrada en la piramide de Kukulkan (la sombra de los escalones producida por el sol en el equinoccio de primavera), como el mandato superior para comenzar la siembra del millo, por la llegada de las lluvias. Igualmente en Egipto, la aparición en el cielo de la estrella Sirio (la estrella relacionada con la diosa de la fertilidad) antes de la salida del Sol, coincidía con las crecidas del Nilo, lo que significaba la disposición para comenzar la siembra. Durante esos momentos, épocas importantes, se realizaban las fiestas principales de estos pueblos.

Nosotros pensamos que en Amurga, zona eminentemente ganadera, el ritual estaba relacionado con las apañadas y sueltas del ganado, que se hacían de forma comunal, hasta tiempos recientes. Estos sistemas de una de las formas de vida principales de los canarios, servían de mecanismo regulador del número de cabezas de ganado, para mantener el territorio sin degradación, regulaba las marcas de las reses y a quien pertenecían los baifos sin marcas y reglamentaba los conflictos entre los dueños.

La importancia de la ganadería en toda la comarca y especialmente en Amurga, se demuestra en que a mediados del XVI se establece en Agüimes un “concejo de regulación de pastos y defensa de los intereses de los pastores”, en contraposición a los cultivadores de cereales. (Suárez Grimón y Quintana Andrés: Historia de la Villa de Agüimes)

LOS MOJONES, RELACIONADOS CON EL SANTUARIO DE LOS CANARIOS.

Mojones A.Coronadero. Foto: dragocanario.blogspot.com
En la siguiente cita que figura en el pleito sobre los linderos del Señorío Episcopal de Agüimes (1502-1517), se citan los mojones relacionados con “santidades” o lugares sagrados. No sabemos si se refieren literalmente a estos mojones de Amurga, pues recordamos que toda esta comarca, aunque no se encontraba incluida en el territorio del señorío, era explotada por los pastores de Agüimes.

“...no teniendo el dicho lugar o villa de aguymes término limitado alguno que suyo fuese ni le perteneciese como estava provado e averiguado porque si algunos testigos dezían aver oido dezir tener termino limitado por otros muchos afirmativamente se provava no lo tener más de aver en él una santidad donde los dichos canarios se acogían con sus ganados en tiempos de guerras para estar seguros como en otras partes muchas que avía semejantes en la dicha isla e que de la dicha santidad serían los mojoenes si alguno oviese e que el dicho lugar era aldea de la ciudad de Telde donde residía el Rey de la dicha isla.” (Cazorla León, S. Agüimes, Real señorío de los obispos de Canarias (1486-1837))

Según Angel Rodríguez y colaboradores, en referencia a lo anterior:

“...la alusión a “santidades” canarias materializadas por “mojones”, (...) exige intentar identificar estos espacios sagrados que, en una manifestación palpable del derecho de asilo que regía también en los adoratorios de Tirma y Amagro, servían de refugio en caso de necesidad a personas y ganados. Considerando para ello como elementos arqueológicos discriminantes tanto la presencia de esos “hitos” como la existencia de probables rediles y habitaciones, está claro que los más firmes candidatos a esta asimilación se encuentran entre una serie de yacimientos en los que aparecen recintos asociados a majanos que se han dado en llamar torretas.” (Los Almogarenes prehispánicos de Gran Canaria. Una revisión necesaria.)

                                                          Planta y sección conjunto Arqueológico Altos Coronadero.
                                                          Servicio Arqueología Museo Canario, 1992, en Carta Arqueológica de SBT.

Se refieren los autores a los requisitos para buscar los lugares sagrados de los canarios: la presencia de “mojones”, la presencia de rediles o corrales (gambuesa: lugar donde se encerraba el ganado en la apañada) y la presencia de viviendas.

Debido a ello, y por todas las razones que hemos comentado y a otros datos que daremos a conocer en un próximo artículo, creemos que Amurga era un santuario y lugar sagrado para los canarios, donde se realizaban distintos rituales. Era sitio de asilo en tiempos de guerra y de refugio y por ello se desarrollaron aquí las últimas acciones de la conquista.

BIBLIOGRAFIA.

Barrios Garcia, José. 1997. Sistemas de numeración y calendarios de las poblaciones bereberes de Gran Canaria y Tenerife en los siglos XIV-XV .Tesis doctoral dirigida por Fernando Estévez González, Mariusz S. Zidkowski. Universidad de La Laguna . www.dialnet.unirioja.es.

Barrios Garcia, José. 2002. “Investigaciones sobre matemáticas y astronomía güanche. Parte I. Señales para el recuerdo”. En F. Morales Padrón (coord.): XIV Coloquio de Historia canario- americana. 2000. Las Palmas de Gran Canaria: 508-517.

Barrios Garcia, José. 2004. “Investigaciones sobre matemáticas y astronomía güanche. Parte II. Sistemas de numeración.”. En F. Morales Padrón (coord.): XV Coloquio de Historia canario- americana. 2002. Las Palmas de Gran Canaria: pags. 2203-2216.

Beñesmer: 14 y 15 de agosto en Gáldar. 2010. Garrotecanario.blogspot.

Cazorla León, S. 1984. Agüimes, Real señorío de los obispos de Canarias [1486-1837], Real Sociedad Económica de Amigos del País, Las Palmas de Gran Canaria. Apéndice 4, p.101.

Cedeño, A.1934 [1682-87] Brebe resumen y historia [no] muy verdadera de la conquista de Canaria scripta [no] por Antonio Cedeño, natural de Toledo, vno de los conquistadores que vinieron con el Genel. Juan Rexon. [Copia de T. Marín de Cubas]. Manuscrito en: El Museo Canario, Las Palmas (Microfilm Millares Carló).

Esteban, César. 2003. La Arqueoastronomía en España. Instituto de Astrofísica de Canarias. Fomento.com
García Rodríguez, Eduardo Pedro. 2009. Arquitectura Canaria Pre-colonial (XX) . ElGuanche.org.

Gil Carreras, Jose Carlos. 2009. Arqueoastronomia en Canarias. ciencianatura.com.
Los monumentos de Petra están orientados a la misma estrella de La Cava. http://www.rtve.es./

Marín de Cubas, T.1986 [1687] Historia de la Conquista de las Siete Islas de Canaria. [Copia de F. Cardona y J. Barrios]. Manuscrito en: Archivo Barrios García, La Laguna.

Molina González, José. Conocimientos Científicos Técnicos de los Guanches. Infonortedigital.com.

Núñez de la Peña, J. 1994 [1676] Conqvista y Antigvedades de las Islas de la Gran Canaria, y sv Descripcion. Prólogo de A. de Béthencourt Massieu. Las Palmas, Universidad.

Peinado Rodríguez, Francisco Luis. 2008. Cuatro Puertas la Montaña Prohibida. Las casas de doncellas del sol naciente. Pintadera Canaria.blogspot.

Reyes García, Ignacio. 2009. El Cielo de los Antiguosygnazr.com.
Rodríguez Fleitas, Angel y col. 2002. Los almogarenes prehispánicos de Gran Canaria. una revisión necesaria. En F. Morales Padrón (coord.): XIV Coloquio de Historia canario- americana. 2000. Las Palmas de Gran Canaria: 410-432.

Suarez Grimón, Vicente y Quintana Andrés, Pedro: Historia de la Villa de Agüimes (1486-1850). 2003. Ayuntamiento de Agüimes. Pág. 573-574.

sábado, 30 de octubre de 2010

CUENTOS TRADICIONALES DE PASTORES. “EL CORRAL DE LOS GARAÑONES” (Amurga).


Francisco Javier Gil Rodríguez.

FEDERACION DE SALTO DEL PASTOR MENTIDERO N.18


La cultura rural de las islas guarda una riqueza etnográfica de indiscutible entidad y calidad. Cada pueblo, cada cortijo, cada caserío, presenta peculiaridades únicas, manteniendo hábitos inmemoriales por medio de la tradición oral. Hasta hace muy poco tiempo esta costumbre era la única que permitía conservar y transmitir de padres a hijos gran cantidad de acontecimientos, cuentos, tradiciones, usos y formas de ser propios, relatados a través de la niebla del tiempo de generación en generación.

Este saber tradicional de base fundamentalmente oral empezó a tambalearse y desaparecer progresivamente a partir de los años 60 con la llegada del turismo y el arruinamiento de los medios clásicos de la economía isleña: agricultura, ganadería, pesca y empleos artesanales, en aras de una vida más cómoda y moderna. Además el traslado precipitado de mucha de la población de los núcleos del interior a nuevos pueblos crecidos rápidamente en la costa, a la vera de la industria turística, combinado junto con los medios de comunicación que traen la visión de otras formas de vida ajenas, llevan a la visión de una aldea global que uniformiza a las personas y desarraiga a las culturas independientes.

La tradición oral en Canarias se conserva todavía deshilachada en la memoria de nuestros mayores que fueron partícipes y actores de esa cultura en trance de desaparecer. Esa tradición está inédita en su mayor parte, debido al carácter intrínseco de la misma que requiere contadores de historia y audiencias para ellas. Los narradores tienen cada vez menos público que escuche con agrado sus relatos, con lo cual será la desaparición física de estos la que señale el fin de muchos cuentos, pues al no estar escritos desaparecerán sin remedio.

Hasta hace pocos decenios era normal ver a muchos ancianos sentados en las plazas públicas o a las puertas de sus casas relatando sus avatares, sus leyendas y sus cuentos, y además era bastante curioso comprobar que tenían público, especialmente infantil, que los escuchaba con atención y respeto.

Desafortunadamente esta costumbre va desapareciendo progresivamente y cualquier anciano al que se le solicite narraciones o historias del pasado reaccionará con suspicacia y desconfianza la mayoría de las veces.
Por eso tiene un valor excepcional el hallazgo de un narrador dispuesto a compartir y contar sus historias de antes. El cuento de “El Corral de los Garañones” lo escuchamos por primera vez hacia 1988 en la palabra de José García Perera, pastor de Lomo de Maspalomas y Amurga (S.B. de Tirajana). Después la volvimos a oír en boca de otros pastores. Unos la conocían mejor que otros, pero el núcleo de la historia no cambiaba, por lo que dedujimos que el relato tiene raigambre y tradición en la zona. Nosotros nos hemos
quedado con la versión del citado José García Perera para transcribirla.

Pero antes de relatar la historia propiamente dicha, situaremos al lector sobre el terreno: Amurga es una isla dentro de la isla. Es un imponente macizo rocoso situado al sur, dentro de la Caldera de Tirajana, emergiendo del terreno circundante hasta los 1131 metros de altura en la meseta del mismo nombre, estando limitado al oeste por el Barranco de Fataga, al este por el Barranco de Tirajana y al sur por el mar. El nombre de Amurga, como quedó dicho, se aplica a la cumbre y por extensión a toda la zona desde lo más alto hasta la costa. Así las localidades de Tarajalillo, Aldea Blanca, La Barrera o el Lomo de Maspalomas pertenecen a la unidad geográfica de Amurga.

No sabemos con total seguridad el significado del topónimo Amurga y aquí apuntamos las diferentes posibilidades:

Origen castellano: Citaremos la definición de la Academia de la Lengua de una palabra de fonética similar, Amusgar : Echar hacia atrás las orejas el caballo o el toro, etc.., en ademán de querer morder, tirar coces o embestir.

Además es oportuno apuntar que los pastores y agricultores de Gran Canaria denominan a una cabra sin orejas como una cabra o jaira murga o un macho murgo. Para este significado no hemos encontrado ningún sinónimo o explicación en diccionarios de lengua castellana.

Origen pre-colonial: En los diferentes manuales de lengua Tamazight (bereber) que hemos consultado, los términos más próximos son el sustantivo Almuggar : Feria anual, lugar de encuentro, romería, y el adjetivo Amgar: Grande.

En la isla de Gran Canaria se encuentran dos topónimos de similares características, a saber: uno es el ya citado Amurga, con las variantes Murga, La Murga y el otro es Amurgar, situado en La Aldea.

La zona de Amurga era propiedad comunal de toda la isla. Cuando el frío apretaba en las cumbres los pastores tiraban para esta parte de la isla, que en los años buenos tiene asegurada el pasto y el agua. La actividad económica de estos lugares – aunque ahora están casi deshabitados – era, hasta bien poco, intensa. Existían grandes ganados, predominantemente de cabras, ovejas y cochinos. Acudían a Amurga pastores procedentes de las zonas lejanas como Valsequillo y Tejeda o de zona más próximas, como ganaderos de Gitagana, Artedara, Fataga, Los Sitios, Aldea Blanca, Sardina o Lomo de Maspalomas (Tirajana). Además habían carboneros que carboneaban entre el pinar y los ogarzos, salineros y pescadores en la costa y pequeños agricultores en vegas aisladas.

La vida diaria de los pastores incluían el encuentro regular entre ellos, con peleas de carneros, apañadas de ganado guanil, así como el intercambio de relatos y cuentos. Una de las historias que se contaban es la que da título a nuestro artículo:” El Corral de los Garañones”.

Este topónimo aparece por primera – o esta es la referencia más temprana de la que disponemos – en el año 1785 [1], cuando el nombre se menciona en los archivos sobre los pleitos sobre la propiedad de las tierras de Amurga; ya que unos pocos querían quedarse con lo que tradicionalmente había sido propiedad comunal de todos los vecinos de la isla.

Garañón tiene un significado claramente ganadero: con el se designa a un animal doméstico macho destinado a la reproducción, un semental equino, sea asno, caballo o, incluso, un camello. En Canarias la denominación se aplica también a los machos cabríos. Y hemos escuchado a algunos pastores decir: “El caballo está engaroñado”, queriendo significar que el caballo está dispuesto a cubrir la yegua. Cuando inquirimos a nuestros informantes por el origen de la denominación del Corral de los Garañones, ninguno nos aclara su origen o el porqué de tal nombre. Este topónimo no aparece aislado y conocemos en la isla de Gran Canaria otras localidades que comparten términos parecidos; Lomo Garañon (Mogán), Los Garañones cerca de la Presa de Hornos, en los Llanos de la Pez y Pargana (Tejeda),Los Garañones (Agaete).

Antes de contar la historia debemos describir someramente el “Corral de los Garañones”.

Según el pastor José García Perera, el aprisco que él primeramente conoció estaba formado por dos corrales unidos entre sí. Fue la propia familia García Perera la que amplió el corral, dándole la planta actual rectangular, quedando justo en el medio los cimientos de las antiguas paredes.

EL CORRAL DE LOS GARAÑONES[2]

“ Cuentan que había un pastor de Amurga que decidió irse a la isla de Cuba, bien porque no le gustaba la dureza de su oficio o porque varios años secos habían arruinado su ganado, para conseguir un pronto enriquecimiento que se le negaba en su propia tierra. Su padre se quedó con el resto del ganado en el mismo lugar y él se embarcó rumbo a la Habana.

Tras un tiempo en la isla nuestro pastor no hacía fortuna y la vida era tanto o más dura que en Canaria[3].

Dicen que en Cuba hay mucha brujería, así que el hombre en busca de fortuna decidió acudir a un brujo Sajorín para ver si podía poner remedio a sus tribulaciones.

El brujo le dijo:

-La fortuna suya está en Canaria.
-¿En Canaria…? Si yo vengo de allá en busca de mejor suerte…
-Sí, sí señor, en Canaria está su fortuna. Y le voy a decir donde. Está en el Corral de los Garañones, en Amurga. En el centro hay una piedra grande y en ella se echa todos los días un ”macho rucio”[4], que entra primero que el resto del ganado.
-¿Y qué es lo que hay allí? –pregunto el pastor intrigado porque le brujo señalaba un lugar que conocía bien.
-Pues allí está la suerte suya. Usted se lleva agua bendita y con ella rocía la piedra, luego la rompe y ahí encuentra la fortuna.

El pastor no tardó en regresar de Cuba a Canarias. Se reunió con su padre y su ganado y pone en obra lo que el brujo le había indicado.

Primero sacan el ganado a pastar y al traer de vuelta el ganado hasta el Corral de los Garañones observan que el primer animal que entra por la puerta es el Macho Rucio y se echa sobre la piedra. El pastor trajo agua bendita y roció la piedra con ella. Luego con un marrón la rompió en dos. En el interior de la piedra había un zurrón lleno de monedas, llenito de dinero”
___________

[1] Vicente Suárez Grimón: La Propiedad Pública, Vinculada y Eclesiástica en Gran Canaria, en la crisis del antiguo régimen. Tomo I, pag.306, año 1987. Cabildo Insular de Gran Canaria.

[2] Jose García Perera, información oral año 1988. Lomo de Maspalomas ( S. B. de Tirajana). Pastor de Lomo de Maspalomas y Amurga.

[3] Canaria, la gente mayor de Canarias denomina asi aún la isla de Gran Canaria.

[4] Macho cabrio de color blanco gris.

jueves, 21 de octubre de 2010

UN NUEVO PERFUME EXTRANJERO.

La Caleta y el Muelle en los años 80.

JOSÉ MIGUEL RODRÍGUEZ RODRIGUEZ (conocido en su faceta de humorista por Jose Canillas Castillero).    

El autor del artículo vivió durante muchos años en el Castillo y  aunque actualmente ya no reside en el pueblo se considera como un castillero mas. En su artículo nos relata una vivencia que tuvo siendo niño a principios de los años 80 del pasado siglo y nos cuenta como era la vida de los niños por aquella época.

La historia que les cuento transcurre en el Castillo del Romeral, pueblo pesquero enclavado en el sureste de Gran Canaria, sabedor de necesidades y penurias contra la mar y el viento. Allí, a principios de los ochenta, más o menos un año antes de que un tipo con bigote,  cara de chiflao y pistola en mano, intentara implantar una nueva bigotudez  en España. De esta manera la gente aún no se había  llevado el susto y olvidaba  el reciente y oscuro pasado de capataces de cultivo, robos de kilos de tomates en la manufacturación, silencio, señorío en el almacén…, amparándose  en las promesas turísticas.

 Era verano y en el Castillo no faltaba ni actividades, ni espacio. Pescar de orilla, pesca submarina, de barquillo, mariscar, jugar en la playa o, si no, pa’  los tomateros a echar guirreas de tomates maduros, coger nidos de pájaros, cazar lagartos y conejos; si estos se dejaban ver.  La verdad que, hoy día, mirando pa’  tras, esto suena un poco salvaje ¿no? Pero más salvaje ha sido y es el engranaje y maquinaria del turismo, que  con cemento  derretido  hormigona  sus cuentas bancarias e hipoteca las raíces y futuro del paisaje, conciencia y memoria de un pueblo. Pueblo que, en este caso, no por dejar de tener  arenas rubias y mares en calma haya sido excluido de chanchullos urbanísticos, a pesar de ser una zona de paso de aves migratorias  declarada  RESERVA NATURAL. Por aquella época nadie tenía pesadillas con centrales, cárceles,  piscifactorías y un sinfín de ideas monstruosas que nuestros burgueses y políticos, imponen para seguir mamando y destruyendo impunemente.

En la  calle, el muelle, la playa, los cocederos, Juncalillo, Juan grande, el Matorral, Agadir o, por donde quiera que fueras, habían chiquillos  jugando, mataperriando y, en muchos casos, ayudando a sus padres en los tomateros o en la mar. El fútbol, la pesca,  la lucha canaria y el boxeo era de los deportes más seguidos y, digo seguidos, porque el Castillo, a pesar de que la gran mayoría de sus habitantes eran criollos y se conocían por el paso de generaciones, ese cúmulo de roces contra y entre ellos mismos, en momentos decisivos, los unía como una pella.

Tito Herrera, Jose Miguel Rodriguez y Oscar Guedes,
algunos de los protagonistas de la historia.
 Aquella tarde  ausente de  anzuelos, balones, trompadas y bicicletas. Oscar, había invitado a jugar en su casa a Vicente,  Angelito y Miguel, el Porky. Miguel no tenía raíces castilleras, él procedía de Aguatona,  Ingenio. Como a los de Ingenio le dicen cochineros y el chiquillo era gago (tartamudo), cuando llegó allá bajo, según abrió la boca, lo bautizaron como el Porky. Ese dichete en honor aquel cerdito  famoso por su: “y, y esto, y esto to, y es too too, y esto es to todo amigos” (¡Naa!, crueldad infantil). Menos mal que allí todo el mundo tenía un dichete o apodo, si no  familiar, ganado a pulso, como el Porky.

Habían quedado a las cinco, el Porky fue el último en llegar. Mientras tocaba en la puerta sintió unos  tirones y unos movimientos  raros en la barriga, como si  estuviera  pescando y un rascancio de kilo y medio estuviese comiendo de su carnada. Pero no le dio importancia entró,  saludó, se dirigió hasta el cuarto y se sentó en el suelo al lado de Angelito. Oscar, estaba  explicando las reglas de un nuevo juego que le habían regalado “¿Quién es quién?”, el cual consistía en adivinar la identidad  y oficio de unos personajes, después de  camuflarlos entre bigotes,  gafas, pelucas y sombreros.

Con las reglas  del juego explicadas, empezaron a jugar y a adivinar por turnos. El Porky, ya convencido que no le estaban picando sino más bien que había mal de fondo, lo que sentía era el plomo entre un remolino de algas a la deriva por  el suelo marino; pero, lejos de recoger  los atarecos y marcharse, lo que hizo fue cambiar de posición.  En su espacio de aquel círculo, el Porky  colocó  rodillas y codos en el suelo  apoyando la  barbilla y la cara sobre sus manos, con la intención de cerrar compuertas y no alertar a la población. Seguro de que el embate  (la calma) llegaría en cualquier momento y de que podría disfrutar de aquella tarde con sus amigos se relajó. El remedio fue eficaz, pero no le duro mucho tiempo. Le tocaba jugar a él y tuvo que cambiar de posición. No había pasado tres minutos cuando sintió el choque de las placas abdominales y, como si de un tsunami se tratara, se le encogió la barriga y, a modo de ola gigante, fue subiendo hasta chocar contra  el muro de costillas; además, obedeciendo a la ley de la gravedad. Aquella masa de malestar descendía a una velocidad de vértigo hacia su salida natural. Miguel,  aunque estuvo rápido y disimulao para, de un brinco volver a la posición de seguridad y cerrar compuertas, no llegó a tiempo del todo. Unas  partículas fueron a empotrarse contra los pantalones  traspasando los calzoncillos su parte más liquida.

Un brote de gas aromático  no tardo en contaminar el ambiente.

- “¡Fooh!, dijo Oscar.
- “¡chacho!, ¿Quien se cagó?”, preguntó Vicente.
- “Gallina que canta gallina que pone”, dijo Miguel intentando desviar la atención  y el sofoco que reflejaban sus sudores.

Oscar,  se levantó corriendo y abrió la ventana. Pasaron unos minutos y ya se respiraba aire puro en la habitación. El Porky,  más aliviao y relajao,  se volvió a sentar y fue cuando se dio cuenta de las calidas, esponjosas y húmedas partículas  frutos del rebozo.  Claro, si en aquel momento se marchaba, demostraba  que había sido él. Así que decidió  seguir sentado y mantener el juego de: “fuiste tú, no, no, fuiste tú”. Pero ahora preocupado por  la reacción de los residuos.

El calor,  empezaba a hacer estragos en aquella pequeña habitación de las casas baratas, no dejó pasar la oportunidad de unirse y  poner sus  graditos y condición ambiental. Un cálido aroma empezaba a emerger  hacía las alturas  de manera  alertadora. El Porky,  en situación de pocas salidas, le daba vueltas a la cabeza.

Como si al juego le hubiesen aplicado una opción virtual, ahora se trataba de adivinar quién era el químico  de semejante laboratorio.  Angelito,  miró uno a uno y al llegar a Miguel,  por segunda vez,  lo señaló. Oscar y Vicente también lo afirmaban de manera burlesca. El Porky, con cara de cagao, con prisas y  preso de la condena que iba a sufrir cuando la noticia saliera de aquella habitación, la cagó aun más en un último intento  de salvación:

- “Que no mi niño, que yo no fui. Eso que ustedes huelen,  es un nuevo perfume,  que los  extranjeros dejaron en el taxi de mi padre.”
   
Notas:

- Inconscientemente  quizás Miguel  olía el futuro turístico.
- El motivo por el que no menciono los apodos  de los demás  protagonistas, es por el mismo cariño y respeto, que contiene cada una de estas palabras.

UN SALUDO.

JOSÉ MIGUEL RODRÍGUEZ.

viernes, 15 de octubre de 2010

AMURGA, DESDE EL LLANO...

 El Llano desde Amurga. Foto: Iherba en Albumes Picasa
EDUARDO GONZÁLEZ PÉREZ.
El Mentidero nº28. 2007. Boletín Informativo de la Federación de Salto del Pastor Canario.

Desde muy pequeño Eduardo González ha estado “trastiando entre las patas de los pastores y sobre su mundo ando tiempo recopilando datos y detalles”. También es miembro de la Federación de Salto del Pastor Canario; formó parte del colectivo Grupo Etnográfico El Salem, de La Aldea, de la jurria El Guirre, de Mogan, y ahora pertenece a la jurria Jaira, de Agüimes- Ingenio. “Como alumno personal del fallecido Maestro Manuel Guedes, pastor afincado en Casa Pastores aunque de procedencia cumbrera, y que fue reconocido como "Maestro de Maestros" por la Federacion de Lucha del Garrote, lleva tiempo escribiendo una especie de novela, que lo tiene a él y su familia como protagonistas”. ( Revista digital Pellagofio.com)

Fue en el llano donde les empezó la cumbre. De vez en cuando aquellos chiquillos abandonarían sus juegos de cañas y corchos y dándole la espalda al mar mirarían para dentro, para la isla. Entonces la visión que ante sus ojos se abría era la de un largo y extenso llano al que un lejano soco de montañas lo separaba del cielo.
Barranco Hondo. Foto: http://blog.consejovecinoscastillo.org/
Y en ese cielo claro y azul es donde veían caminar al sol, un sol inmensamente amarillo que enmorenaba sus pieles pobremente cubiertas por escasas ropas, un sol que al terminar el día se escondía al atardecer por aquellas montañas, que siempre estaban ahí, y que de una forma temerosa sobrecogían sus corazones infantiles, puesto que eran ellas las que presentaban la noche, esa oscuridad inminente donde acababa su tiempo de luz y juegos.

Fue en el llano, en Casa Santa, donde fueron a dar descanso a sus mareados huesos contra las tablas de simples cuarterías aquellos campesinos que buscaban la tierra donde sembrar la vida de sus hijos. Y son sus hijos estos chiquillos de los que les hablo, los que nacieron a orillas del barranco, paridos por madres que pintaban de verde sus tomateras manos, madres que, a escondidas de los patrones y de sus injuriantes penas que aún el alma no ha conseguido curar, plantaban las pocas coles y rábanos que acallarían sus pobres estómagos, madres que con la ayuda de Lolita “la negra”, la partera, empujaban a andar por los surcos de tierra seca y polvarejienta su ilusionante futuro.

Fue en el llano, cerca de Doctoral, donde se harían casas y algunas escuelas. Y en el colegio aquellos chiquillos tuvieron la suerte de tener buenos maestros, de aquellos que pedían a gritos la reforma educativa que el anterior régimen se empeñaba en aniquilar. Corría en el calendario los años setenta y entonces aquellos maestros empezaron a enseñarles lo que era un cardoncillo y un guirre, lo que era un labrador y una bandera, lo que eran los americanos y una de sus bases en nuestra tierra. También los llevaban de excursión, y supongo que esa falta de presupuesto para alquilar guaguas era la que los hacía salir siempre caminando desde el colegio. Y caminando siempre enfilarían barranco arriba donde visitarían El Samarín y sus acequias, mas arriba aún las Fortalezas, y ahí subían al risco que le daba nombre a su colegio, Ansite. Y nos llegó la hora de oír nombrar a Bentejuí y su coraje, y era entonces cuando veíamos las montañas más de cerca.

Amurga desde el Bco. Tirajana. Foto: Iherba en Albumes Picasa

También, siempre desde Doctoral, cruzaban el barranco hacia Aldea Blanca y cogían el camino que los llevaba al Gallego, o la antigua carretera de la presa de Amurga, que la dejaron de hacer por falta de dinero, gastaron demasiado en construir los muros de la pista de tierra que ésta nunca llegó a alcanzar su presa. Otras veces, y junto con alumnos y maestros del colegio Cumbrecita de Amurga, de la Aldea Blanca, se adentraron en el Barranco de Las Palmas y visitaron su palmeral. Y como aquellos chiquillos querían ser buenos alumnos se esforzaron por aprender. Ricardo, uno de los maestros, se empeñó y los metió de lleno en el mundo de la flora, tanto que a los aldeanos los llevó gratis a la isla de La Palma, que ese era el premio del concurso de flora Sventenius que se realizaba en aquel entonces para escolares.

Por otro lado, Claudio les hizo dormir la primera noche al intemperie, y a la luz de la luna le empezaron a perder miedo a la montaña. Ahora miraban el atardecer con otros ojos y esas montañas que escondían al sol adquirían otro sentido. Ahora ese tiempo de oscuridad y noche que ellas precipitaban dejaban de ser temores y miedos que los asustaba de niños y los invitaban a crecer en el mundo de los hombres y las mujeres. Quizá éste fue el regalo de Claudio, que también los llevó a La Palma de viaje de fin de curso, y allí, en Taburiente, fueron bautizados en un gran lago efímero. Seguirían jugando con botas y sacos de dormir durante mucho tiempo, y tanto tiempo debió ser que aún perdura ese juego entre sus vidas y las nuestras. Las montañas de la isla, los barrancos y riscos, los andenes y caminos, laderas y charcas les descubrirían un espacio del que querían formar parte, y Amurga en particular se convirtió en la madre adoptiva que los recogió con sus interminables brazos en forma de barrancos espaciosos y con esa ternura árida de sureste los invitó a sentir su corazón.

Almogaren Amurga y al fondo el llano en Maspalomas. Foto: Iherba en Albumes Picasa

Si les describo esta parte de Canaria desde el punto de vista que el llano me proporciona sería una descripción real y bastante aproximada a la que uno ve y conoce, pero si quisiera enseñarles lo que las aguilillas y cernícalos ven, tiraría mano de los mapas cartográficos y de algunas imágenes trimidensionales para decirles lo que ya han dicho otros: La cumbre de Amurga es una cuña de este pastel canarión que tiene el barranco de Tirajana por un lado y el de Fataga por otro, y que baja en forma de rampa descendente y sinuosa hacia el sur-sureste hasta besar las aguas del Atlántico.
Lixiviados del Vertedero y Juncalillo al fondo.
Foto: http://blog.consejovecinoscastillo.org/

Juncalillo del Sur es uno de estos besos, un beso donde el verdor desafía a la sequedad y a la sal, escondiendo luego la saliva bajo sus piedras. Beso de tarajal y palmera que revuelca al viento con sus ramas. Un enorme y ancho beso de más de 190 hectáreas separado de la isla por la carretera del Sur, la C- 812, entre los puntos Km 42 y 45 y recubierto por los aluviones que arrastraron las barranqueras de Bco. Hondo y Las Palmas, sus principales amantes. La larga ola de cantos rodados que conforma la línea de su marea tropieza al sur con el morrete rocoso que lo separa del Aeroclub. Las viejas y abandonadas salinas, las más antiguas de la isla, se entierran en sus goros de charcas y piedras. Balos y junqueras que nos hace olvidar la cercanía del vertedero de basuras que, a poca distancia, ahoga al Barranquillo del Salinero. Fue declarado Sitio de Interés Científico por la Ley 12/94, de 19 de diciembre de Espacios Naturales, con lo cual sus salinas seguirán abandonadas, lo mismo que se sienten abandonados, muy cerca de Juncalillo los habitantes del pueblo de Juan Grande, barrio situado enfrente de la Iglesia de la Ciudad Condal, que cada lunes piden en la calle que la Ley les libere del cáncer del vertedero antes señalado.

Con la mirada que ponen en el horizonte las aves migratorias que frecuentan las junqueras y cañalizos de Juncalillo del Sur y desde este mismo sitio echamos la vista hacia las montañas. Así podemos contemplar el arco que rodea el barranco de los Ahogados y las paredes cortadas del barranco de Las Palmas. Entre medio de estas dos asoma tímidamente la cabecera del barranco de Las Culatillas marcada claramente por las llanas lomas que rompen sus riscos hasta el fondo de estos barrancos. El Lomo La Madera se antoja ancho y fácilmente accesible. Hacia el oeste divisamos la montaña Las Tabaibas, elegida para la instalación de antenas de comunicación por su indiscutible condición estratégica de atalaya. En el centro el alto de Garita nos engaña simulando ser el mas alto, escondiendo detrás la cumbre de Amurga.

Amurga y Vertedero de Juan Grande. Observese la tierra muerta. Foto: http://blog.consejovecinoscastillo.org/

Merece la pena viajar en guagua hasta el sur para ir viendo y atravesando todos estos barrancos y barranquillos que se descuelgan de esta cumbre. Muchos se podrían nombrar desde que cruzamos el puente que atraviesa el barranco de Tirajana: El Barranquillo del Rodeo, que recoge las aguas internas de los llanos de La Aldea para llevarlas al mar por el Castillo del Romeral. En el mismo Juan Grande se empieza a abrir la ancha desembocadura donde se unen los barrancos de Las Palmas, Las Culatillas, Los Ahogados, el de Lomo Gonzalo y el de la Cebollería, que llevan sus aguas hasta que Juncalillo se las traga o las deja correr. El Barranco del Draguillo va hacia la Playa Corral de Espino, donde las antiguas salinas, y el barranquillo del Salinero no lleva agua ninguna puesto que una gran pared de tierra tapona su cauce que es usado como gigantesco vertedero, festín para las gaviotas y desgracia ecológica para los vecinos más próximos... Barranco Hondo es inconfundible por tener en su entrada sus vísceras al aire, producto del trabajo de la machacadora de piedras ubicada en su cauce. El barranco de la Mesa de Berriel es cerrado por la presa de Bonny y pasando la Montaña la Tabaibas se nos descuelga el barranco de Berriel. Seguimos hacia el sur donde esperan Tarajalillo, Barranco del Águila, Morro Besudo, San Agustín, Barranco del Toro, Barranco de la Fuente y por último, en San Fernando de Maspalomas nos recibe el barranco de Fataga.
Amurga, Autopista y Machacadora de Piedras. Foto: http://blog.consejovecinoscastillo.org/

Si hacemos el recorrido de vuelta, desde el sur, volveremos a divisar todas esas lomas suaves que acercan la montaña a la costa. Esas suaves rampas fueron utilizadas como cultivos de tomateros y aun perduran en ellas restos de acequias y cuarterías, fósiles de un pasado no tan lejano.

Hacemos parada en Juan Grande, donde sus habitantes se reúnen todos los lunes en la rotonda de la carretera del Sur. Protestan por el daño que les está produciendo el vertedero de basuras que tienen a escasos kilómetros de sus casas. Los políticos se reúnen en sus despachos en busca de soluciones. Y entonces les plantean ubicar una prisión provincial en los Llanos de Juan Grande. Lógicamente una prisión es necesaria en esa zona. Si no, y aplicando la ley 12/94, de 19 de diciembre ¿donde encerrarían a todos los gamberros y terroristas que inventaron semejante vertedero? ¿Dónde a los que se comen la montaña en Barranco Hondo sin ningún tipo de pudor? ¿Dónde a los que ubicaron la central térmica en nuestras costas, al lado de nuestras casas y nuestros hijos, en el Matorral? ¿Dónde a los que instalan en nuestros barrancos pueblos de indios y vaqueros para vender calidad de turismo? ¿Dónde a los que inventaron parques temáticos en plan “guanchitos Park” pisoteando restos arqueológicos de nuestros antepasados? ¿Dónde, por el puto dios, a los que piensan en circuitos de “alta velocidad” para nuestros barrancos? Amurga necesita en sus llanos una cárcel porque ya ha tenido demasiados ladrones.

Eduardo González.
Obras de la Macro Cárcel y Vertedero y Amurga al fondo. Foto: http://blog.consejovecinoscastillo.org/