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Retrato del Rey D. Sebastián I de Portugal realizado entre 1571 -1574 por Cristobal de Morales. Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa. |
En
este artículo damos a conocer esta leyenda presente en algunas ramas
de la familia Guedes que se estableció a finales del s. XVIII en la
Casa Fuerte de Santa Cruz del Romeral y que creemos tiene su
fundamento en la corriente llamada Sebastianismo, un movimiento
mesiánico desarrollado en Portugal y Brasil, como consecuencia de la
desaparición del joven rey don Sebastián de Portugal en Marruecos
en 1578, donde presuntamente perdió la vida en la Batalla de
Alcazarquivir junto
a más de dieciséis mil combatientes.
La
desaparición del monarca, sin descendencia, sumió a Portugal en la
catástrofe, debido a que se vio obligado a anexionarse a España al
ser el rey Felipe
II, tío de
Sebastián, el siguiente en la línea dinástica, aunque debiendo
tomar el reino por las armas, pasando a ser Portugal parte integrante
de España desde 1580 hasta 1640. El cuerpo del rey nunca fue
encontrado y nadie lo vio morir, por lo que en el imaginario
portugués Don Sebastián era el Mesías que habría de volver para
instaurar un nuevo imperio devolviendo a Portugal el esplendor y
libertad perdidos.
Según
Miguel Angel Flores1,
la residencia de su exilio quedó situada, según la imaginación
colectiva, en las Islas Canarias, para los portugueses un lugar
perennemente oculto por la niebla. Desde esas islas, en compañía de
su legión de caballeros, espada, cruz y pendón en alto, tomaría el
camino del regreso, no a bordo de una carabela, sino cabalgando sobre
las aguas del océano, para reconquistar su antiguo reino.
Es
por ello que en épocas de crisis, los portugueses anhelaban y
esperaban la llegada del Rey Sebastián para volver a situar a
Portugal como el imperio que fue hasta su desaparición. Un país
pequeño, pero con una gran historia, pionero de los grandes
descubrimientos geográficos, con Lisboa habiendo sido una de las
capitales más florecientes de Europa, basando su riqueza en el
negocio de las especias.
Con
estos antecedentes, una familia con orígenes portugueses, los
Guedes, se traslada a vivir a la Casa Fuerte del Romeral, que a su
vez pertenecía junto con las salinas a otra familia de origen
portugués, pues su constructor había sido Antonio Lorenzo
Betancort, cuyos descendientes pasaran a tomar el apellido Rocha.
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Casa Fuerte en su primera construcción sobre 1700. Obtiene el permiso real para construirse en 1677. Recreación del general Pinto de la Rosa. |
En
la familia Guedes es donde surge un manuscrito en el s. XIX, en el
que se afirma que Sebastián estuvo desterrado por Felipe II en la
Casa Fuerte, cambiando su apellido a Guedes dando origen a esta
familia en Gran Canaria. Como hemos comentado, creemos que la leyenda
surge dentro
del imaginario portugués, pues es muy alto el porcentaje de
población canaria, que provenía de Portugal.
La
información genealógica la hemos obtenido de la obra Historia
de la familia Guedes2,
del genealogista Rodríguez Díaz de Quintana, un escrito
mecanografiado no publicado, que se encuentra en el Museo Canario. Se
han consultado también los padrones parroquiales de Agüimes3,
como forma de verificar y contrastar la información aportada por
Díaz de Quintana y para averiguar donde se establecieron los
diferentes descendientes de los Guedes durante el siglo XIX. La
información la hemos completado por medio de entrevistas con
distintas personas en la familia, fundamentalmente con mi padre,
Pablo Guedes García.
Son
dos hermanos, Blas Antonio (1772-1834) y José Vicente Guedes
Gordillo (1779-?), los que se establecen a fines del XVIII, el
primero en la Casa Fuerte y el segundo en La Caleta, el otro barrio
ya desaparecido del pueblo (se situaba en la playa del actual muelle)
donde posee una bodega de vinos. Un nieto de Jose Vicente, Jose
Guedes Mesa (1847-?), es el patriarca de la otra rama de los Guedes
de Castillo del Romeral, en La Caleta.4
Tanto
Blas Antonio como Jose Vicente tienen conmigo el grado de parentesco
de séptimo abuelo paterno (los abuelos de mis tatarabuelos), un
grado afín al que tienen con la mayoría de los habitantes antiguos
de Castillo del Romeral.
Blas
Antonio era mayordomo (encargado o jefe de los salineros) de las
salinas de los Rocha y condestable (jefe o capitán) de la Casa
Fuerte de Santa Cruz del Romeral. También era dueño de un ganado de
cabras en el Tabaibal del Castillo, tierras realengas o del común,
en aquellos tiempos un auténtico bosque desde los alrededores del
pueblo hasta el Bco. de Tirajana. Llegó a ser también rematador
del diezmo de la sal5,
por lo que su familia debía ser acomodada, creemos que con estudios,
cosa bastante rara pues un porcentaje muy alto de la población por
aquellas fechas no sabia leer ni escribir. No es de extrañar pues el
negocio de la sal era muy boyante y Castillo del Romeral era el lugar
mejor comunicado del sur, por el tráfico de barcos pesqueros que
obligatoriamente debían pasar por allí, para suministrarse de sal.
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Salinas de Lanzarote a principios s. XX, en una imagen muy parecida a la que debieron tener las Salinas y Casa Fuerte del Romeral. |
En
esos años estamos en guerra primeramente con Francia y luego con
Inglaterra, y Blas Antonio, sabemos que fue el único condestable de
la Casa Fuerte, un cargo militar que conllevaba el mando de la
fortaleza. Por otro lado su señor, José Antonio de la Rocha, era
dueño de las salinas, alcaide y mantenedor de la Casa Fuerte y
Coronel del Regimiento de Milicias de Telde, compuesto por civiles,
pues no había ejército profesional6.
Pensamos
que existe mucha probabilidad de que Blas Antonio estuviera con su
señor en la Granadera Canaria, compañía compuesta por voluntarios
de milicias que luchó en el Rosellón en Francia en 1794, pues el
coronel Rocha estaba al mando del mismo7.
Al final de siglo están documentados8
varios combates con barcos ingleses en la Casa Fuerte, donde se
refugian los barcos atacados y el propio coronel José A. de la
Rocha muere en 1800 en un combate con barcos ingleses cuando viene
desde Cádiz. En 1809 su hijo Cayetano Agustín de la Rocha, teniente
coronel de las milicias, dirige una compañía en la nueva Granadera
Canaria de voluntarios que se forma para la guerra de independencia
contra Napoleón y probablemente Blas Antonio le acompaña.9
También
por esa época está de salinero y a sus órdenes, un familiar lejano
de Blas Antonio, Francisco
Tomás Morales Guedes 10
(1781-1844), y es en la Casa Fuerte donde probablemente realice su
bautismo de guerra y obtenga la experiencia por la que después
logrará llegar a capitán general de Venezuela y Canarias. (Ver aquí nuestro artículo sobre el general Morales).
Blas Antonio tiene ocho hijos siendo el más pequeño varón, Francisco Antonio Guedes Sánchez (1815-?), el ascendiente de la familia por donde nos llega el famoso manuscrito de la leyenda del Rey Sebastián. Francisco Antonio, muy relacionado con el conde de la Vega Grande, tiene nueve hijos (cuatro fallecidos en la infancia) nacidos todos en la Casa Fuerte, a los que dio buena educación por la posición que posteriormente llevaron. Destacamos entre ellos con los apellidos Guedes Monzón a: Josefa Antonia (1842-?) que emigra a Brasil, M.ª Dolores (1846-?), mujer muy hermosa, ama de llaves en la mansión del V Conde, Fernando del Castillo, con el que tiene tres hijos naturales; Blas Antonio (1844-?) que con solo 23 años es nombrado alguacil mayor del Tribunal de la Real Audiencia de las islas y Bárbara (1863-1940) que vivirá en la Finca Condal de Juan Grande con su marido, Antonio Franco López, mayordomo del Condado11, abuelos de Antonio Artiles, que sepamos, la única persona que en el pueblo conocía la leyenda y del que hablaremos más adelante.
Blas Antonio tiene ocho hijos siendo el más pequeño varón, Francisco Antonio Guedes Sánchez (1815-?), el ascendiente de la familia por donde nos llega el famoso manuscrito de la leyenda del Rey Sebastián. Francisco Antonio, muy relacionado con el conde de la Vega Grande, tiene nueve hijos (cuatro fallecidos en la infancia) nacidos todos en la Casa Fuerte, a los que dio buena educación por la posición que posteriormente llevaron. Destacamos entre ellos con los apellidos Guedes Monzón a: Josefa Antonia (1842-?) que emigra a Brasil, M.ª Dolores (1846-?), mujer muy hermosa, ama de llaves en la mansión del V Conde, Fernando del Castillo, con el que tiene tres hijos naturales; Blas Antonio (1844-?) que con solo 23 años es nombrado alguacil mayor del Tribunal de la Real Audiencia de las islas y Bárbara (1863-1940) que vivirá en la Finca Condal de Juan Grande con su marido, Antonio Franco López, mayordomo del Condado11, abuelos de Antonio Artiles, que sepamos, la única persona que en el pueblo conocía la leyenda y del que hablaremos más adelante.
La
familia que posteriormente permanecerá en Castillo del Romeral hasta
la actualidad con el apellido Guedes, proviene de un nieto de Blas
Antonio: Blas Guedes López (1838- década 1920), primo de los
Guedes Monzón, que seguirá como mayordomo de las salinas y
ganadero, conviertiéndose en el patriarca de de los Guedes actuales
en Castillo (era conocido como Ma´Blas Guedes) junto al otro
patriarca Jose Guedes Mesa (1847-?) ya comentado. Las otras familias
descendientes de Blas Antonio Guedes Gordillo, o pierden el apellido
por descendencia femenina, o emigran, fundamentalmente a Vega Grande
(Juan Grande, Aldea, Salinas Tenefent), Agüimes, Las Palmas y
algunas de ellas a Brasil.
Según
el genealogista Díaz de Quintana, el manuscrito sobre el Rey
Sebastián lo tenía Blas Antonio Guedes Monzón del que pasa a su
hijo Antonio
José Guedes Alemán (1870-1942), que fue secretario de los
Ayuntamientos de Santa Lucía y de Telde. Su amistad con el párroco
e investigador de Telde, Pedro Hernández Benítez, hizo posible que
el manuscrito saliese a la luz.
Un
nieto de Antonio José es Manuel Medina Guedes (1942), que fue
párroco de Castillo del Romeral en la década de 1970 y
posteriormente misionero en Sudamérica y actualmente residiendo en
LPGC y que según nos cuenta, no conocía la leyenda.
A
finales de la década de 1970 se establece en Castillo del Romeral
proveniente de la Peninsula, Sigfrido Muñoz García, sargento
legionario, mutilado de guerra por heridas producidas por una bomba
en 1957, en la guerra de Sidi Ifni (con un récord de 75
intervenciones quirúrgicas, según publica en un artículo) y
periodista que residió en Castillo del Romeral hasta su
fallecimiento. Muñoz fue corresponsal en el Sur de El Eco de
Canarias, La Provincia y el Canarias7, y escribe varios artículos
relacionados con la historia del pueblo, comenzando con el de los
restos humanos hallados en el llamado “Balache de los Muertos”
el 7 de septiembre de 1979 (artículo aquí, pinchar foto para leerlo).
A
partir de estos artículos Muñoz tiene conocimiento de la leyenda de
Sebastián en el Sur de Gran Canaria, escribiendo varios artículos
sobre el tema y finalmente publicando un libro en 1990, Don
Sebastián I de Portugal, "El Rey Mártir" su posible
destierro y muerte al sur de Gran Canaria, 1578-160812
Los
artículos tuvieron tal repercusión que vinieron desde Portugal
investigadores a estudiar el manuscrito.
Sigfrido Muñoz |
Nosotros
aún no hemos podido tener acceso al manuscrito original, esperamos
algún día poder contar con una copia del mismo para poder
analizarlo. Todo lo que sabemos, lo conocemos por el libro de
Sigfrido Muñoz, pero sospechamos que Sigfrido en su obra añade
datos obtenidos de otros trabajos, haciéndolos pasar por el
manuscrito, tergiversándolos y adaptando fechas para que coincidan
con el relato de Sebastián. Una prueba de ello es la manipulación
de las fechas de construcción de la Casa Fuerte, tomados de un
artículo del general Pinto de la Rosa, que veremos.
En
los descendientes del pueblo solo sabemos de una persona que conociera
la historia antes de que Sigfrido la sacara a la luz, este es
Antonio Artiles Artiles, nieto del mayordomo del Conde y su mujer
Bárbara Guedes Monzón (hermana de Blas Antonio, alguacil mayor del
Tribunal de la Real Audiencia de quién tenemos noticias del
manuscrito por vez primera). Su padre, Antonio Artiles Guedes, era
sobrino de Bárbara, pero fue adoptado por ella y su marido el
mayordomo, al no tener hijos. Bárbara pertenecía a la familia que
tenía el manuscrito y Antonio Artiles nos dice que su abuela, a la
que él llama madrina, nació en la Casa Fuerte del Romeral, y que en
su familia se contaba, aunque con mucho temor y a escondidas, que
descendía del rey Sebastián de Portugal, desaparecido en una
batalla en el siglo XVI. Nos sigue contando que en su juventud, a su
abuela, el Conde la llevó a Las Palmas y le dio estudios,
enseñándola a leer, pero no a escribir. Bárbara además tenía
propiedades en Las Palmas como nos demostró Artiles, con varios
documentos notariales. Posteriormente el Conde la casó con Antonio
Franco y les permitió establecerse en su propiedad de Juan Grande.
Artiles
nos dice además que Bárbara tenía un familiar en Brasil,
concretamente en el estado de Minas Gerais. Suponemos que el familiar
era su hermana Josefa Antonia, con la cual mantenía correspondencia
en secreto, debido a que destruía todas las cartas que le llegaban.
Vamos
a analizar ahora la leyenda contada por Sigfrido Muñoz, que como
hemos explicado no sabemos que partes corresponden literalmente al
manuscrito y que partes son añadidos de él. En lo que se cuenta se
comete una serie de errores, lo cual descarta la veracidad del
relato, entre ellos el principal es el que a Sebastián lo recluyeron
en 1578 en la Casa Fuerte, cuando ésta se construyó un siglo
después, sobre 1680. Otros errores destacados son que Sebastián se
casó con una princesa canaria, cuando la conquista se realizó cien
años antes y que la descendencia que refleja el manuscrito no
concuerda con la que hemos expuesto anteriormente. Comienza a
coincidir con Francisco Guedes Sánchez (1815-?), el hijo más
pequeño de Blas Antonio Guedes Gordillo.
Según
la leyenda, la batalla tiene lugar en 1578 y Sebastián llega a Gran
Canaria, concretamente a Arguineguín (El Pajar) el 5 de febrero de
1579, día de santa Águeda, y es por ello por lo que la ermita del
lugar toma esta advocación. La realidad es que los frailes
franciscanos mallorquines trajeron a la isla en 1341 la veneración
de san Nicolás de Tolentino, santa Catalina y santa Águeda cuando
llevaron a cabo sus primeras evangelizaciones13.
Según
la leyenda el “pertrechero”
Lescano Mujica retiene a Sebastián en la Casa Fuerte por orden de
Felipe II. En realidad el
regidor
Bernardino de Lezcano y Mujica es anterior a la época (murió en
1553) era hijo del conquistador Juan de Siberio Lezcano Mujica (y
ascendiente de los futuros condes), rico
terrateniente con cultivos de caña de azúcar, un ingenio y aguas.
Organizó una flota para luchar contra los piratas al mando del
portugués Simón Lorenzo (también nombrado en la leyenda),
bisabuelo de Antonio Lorenzo Betancor (1620-1696) que funda la Casa
Fuerte y las salinas del Romeral.
Según
la leyenda el origen de Juan Grande se debe a Juan III de Portugal,
rey a principios XVI cuando en realidad Juan Grande era un pastor,
hijo de indígenas canarios, nacido en 1499 que explotaba con sus
ganados la comarca14.
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Tabaibal en Güimar. Hasta mediados de s. XX todavía existia el "Tabaibal del Castillo", que según testimonios era como una selva de tabaibas tan grandes como higueras y donde se perdían los niños. |
El
pueblo de Sardina nace por un acompañante del rey que casó con una
lugareña. En realidad Sardina ya se nombra en la entrada de Diego de
Herrera sobre 1470 antes de construir la Torre de Gando (Abreu y
Galindo). En 1507 hay un propietario Diego Sardina en Agüimes y en
1551 aparece el topónimo.15
El
rey Sebastián trae el culto a la virgen de Guadalupe en Juan Grande.
En realidad en 1669, Francisco Amoreto, ascendiente de los futuros
condes, funda el mayorazgo de Vega Grande de Guadalupe y después su
hijo Alexandro Amoreto construye la actual ermita en 169316.
La
leyenda del manuscrito cuenta que una nieta de Fernando Guanarteme,
llamada Margarita Xamaida en 1522 casó con un noble portugués
llamado Juan Guedes, y tienen a una hija en 1540 a la que llaman
Margarita Guedes Xamaida, la cual tenía una hermana llamada Inés
(que era fea como un
diablo). Margarita,
que era muy bella, se casó en el año 1585 con el rey Sebastián
(con 45 años), tomando este los apellidos de ella para “evitar
la Inquisición y litigios entre las dos monarquías”.
Margarita tuvo a su único hijo en 1586, cuando ella tenía 46 años,
cosa un poco difícil hoy día, no digamos entonces.
En
realidad Inés Chimida (1467-1548) también conocida como Chamaida
Chamovita y María Chimida (Chemida o Chamovita) eran hijas del
capitán Pedro Chimida, alcaide de la Fortaleza de Gando y de Nayda
Xamaide, hija de un guayre o noble aborigen de Telde, emparentada con
los guanartemes, en la época de la conquista, más de cien 100 años
antes de la supuesta llegada de Sebastián. Inés fundó un hospital
para pobres y mendigos y es verdad que Inés era poco favorecida
físicamente, murió sobre 1540.
María
Hernández Chimida casó en 1505 con João Guedes, portugués,
natural de Guimarães, ciudad del distrito de Braga, perteneciente a
la Parroquia de Oliveira. Era maestro cañavero que llegó a
principios del siglo XVI para introducir el cultivo de la caña. De
todo lo cual tenemos noticia debido a que Inés Chimida se traslada
en 1507 a Agüimes a vivir con su hermana María17.
Según
Rodríguez Díaz de Quintana, Pedro Chimida nació en 1446 y casó
con Nayda Xamaide, de casta real, hija de un guayre de Telde, y dice
que “aunque
no está documentado, era hija del rey o guanarteme de Telde”.
El matrimonio tuvo tres hijos: Inés, María y Hernando Hernández
Chimida, y se estableció en el poblado indígena de Tara. 18
Díaz
de Quintana cuando dice “no
está documentado”
creemos que se refiere a un artículo de Antonio Rodriguez Betancor en El Eco de Canarias de 18.6.1978 en el que, a su vez cita a Néstor
Álamo en un artículo de los años 60 en el diario Falange, que
nosotros tampoco hemos podido encontrar. Recordamos que el
polifacético folclorista, cronista oficial de Gran Canaria, entró
a formar parte del Museo Canario como bibliotecario en 1930, donde
durante veinte años se dedica a ordenar y clasificar sus fondos
documentales, especialmente el de la Inquisición de Canarias,
compuesto de miles de manuscritos, que hasta ese momento eran de
difícil consulta.
Es
por ello que damos, por la importancia de los datos, la cita de
Rodríguez Betancor que afirma pertenece a Néstor Álamo, aunque con
las reservas comentadas, referíendose a Inés
Chemidas:
“...Descendía
de madre aborigen, siendo nieta del guanarteme de Telde, hija de
Nayade Xamaida, la que casó con el noble portugués D. Juan Guedes
de Guimaraes, que estaba en la isla adiestrando a los nativos en el
manejo de los ingenios de cañas de azúcar, según otros, le retenía
motivos políticos con la Corte lusitana; su hermano menor estaba
desempeñando un alto cargo en palacio...Tanto sus padres como Inés
fueron enterrados en la Iglesia de San Pedro Mártir de Telde”19.
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Casa Fuerte después de su ampliación y reformas junto a tajos de las salinas. Recreación del general Pinto de la Rosa. |
Continuando
con el análisis, según el manuscrito el rey Sebastián se aloja en
la Casa Fuerte del Romeral. Para Sigfrido Muñoz ésta existía en
1580 y al principio era de construcción rústica y contaba con pocos
cañones y lo necesario para guarecerse. Sigfrido que ha leído el
artículo del general Pinto de la Rosa, Obras de Defensa en el Sur de Gran Canaria 20
que adjuntamos, da la fecha real de de solicitud para la
construcción de la Casa Fuerte por Antonio Lorenzo, en 1675 y el
permiso real en 1677, pero luego tergiversa y manipula una cita de
Pinto “y
tocante a la primera Casa Fuerte: Que su construcción es
antigua...”,
siendo que Pinto, citando a Romero Ceballos cuando visita la Casa
Fuerte en 1763 en el momento que se está reformando, se
refiere a la primera construcción que se debió comenzar posteriormente a 1677, estando terminada sobre 1700. A partir de 1763 se
reforma y amplía el castillo, lo que supuso que dicha fortaleza fuera
la mejor pertrechada y preparada de la isla.
En la misma cita tomada del artículo de Pinto describe el salón de la Casa Fuerte como “oratorio, cocina y salón donde estuvo el rey Don Sebastián”, tergiversándola añadiendo al rey, como podemos observar leyendo el artículo que adjuntamos.
Pinchar la imagen para acceder al artículo |
En la misma cita tomada del artículo de Pinto describe el salón de la Casa Fuerte como “oratorio, cocina y salón donde estuvo el rey Don Sebastián”, tergiversándola añadiendo al rey, como podemos observar leyendo el artículo que adjuntamos.
Según el manuscrito la muerte del monarca es en 1608 y este es enterrado en el oratorio de la Casa Fuerte. En realidad el oratorio no existió en la Casa Fuerte hasta las reformas de 1760 comentadas, anteriormente no lo había.
A
principios del s. XVIII un biznieto del rey Sebastián llamado
Baltasar Guedes de Amoreto, que según Sigfrido Muñoz es quién
inicia el manuscrito de la leyenda, muere junto a un tal Simón
Lorenzo al explosionar una lombarda en la Casa Fuerte. En realidad,
Sigfrido sabe por el artículo de Pinto, que el cañón explota en
1712 y muere el primer alcaide del Castillo, José Jacinto Lorenzo
Betancor Ayala y Roxas. En la descendencia real de los Guedes,
existió
un Baltasar Hernández Guedes, nacido en Las Palmas
en 1612.
Según
el manuscrito las tierras del sur eran de los nobles Guedes, siendo
usurpadas por medio de engaños por la familia Castillo, obteniendo
el título de Condes. La realidad es que sí existe una leyenda en
los Guedes de Castillo del Romeral, en la que se afirma que las
tierras eran de los Guedes y fueron robadas por el Conde de la época
a Ma´Blas Guedes, como era conocido Blas Guedes López (1838- década
1920), nieto de Blas Antonio Guedes Gordillo, el condestable, y
primo de Blas Antonio Guedes Monzón, el alguacil
mayor de la Real Audiencia, quien creemos inició el manuscrito y de
su hermana Barbara, la esposa del mayordomo del Conde. Ma´Blas
Guedes fue mayordomo
de las salinas y dueño del ganado de los Guedes, mantenía al mismo
en las tierras comunales del Tabaibal y cuando se produce la
desamortización de los bienes del Estado, el Conde compra todos los
terrenos. (Ver nuestro artículo donde damos a conocer esta leyenda:
La Cueva de la Majadilla, Morada de los Pastores Guedes, en Amurga.21)
Restos que se conservan actualmente de la Casa Fuerte. Se corresponde con el almacen con tejado a dos aguas que se situaba más al sureste. |
Otro
factor en contra de la leyenda es que si en verdad Felipe II quisiera
ocultar a Sebastián, no lo haría en el lugar más comunicado del
Sur, donde desde principios del siglo XVI, una media de unos 30
barcos pesqueros se dedicaban a la pesca en la costa de África,
teniendo que pasar obligatoriamente por la zona conocida entonces por Las Salinas, en la
ida para cargar la sal necesaria para conservar los pescados, operación en la que se tardaba unos tres días. En la
vuelta, el sistema de navegación a vela obligaba a los barcos a ir
realizando ceñidas o bolinas que les llevaban al sur de Gran Canaria
para luego ir costeando hasta LPGC. Ello suponía un posible y fácil
escape del rey. De hecho en las fechas del levantamiento del 18 de
julio, en la Guerra Civil, algunos perseguidos huyeron por esta vía.
Nosotros
interpretamos la leyenda, como habíamos dicho, dentro de la
corriente del Sebastianismo, el rey deseado, que surgía siempre en
épocas de crisis y que vendría como el salvador, devolviendo a
Portugal el esplendor perdido. En este sentido por la época que se
supone aparece el manuscrito, segunda mitad del XIX, ocurre un hecho
que podría desencadenar el surgimiento de la leyenda, la
desamortización de los bienes del Estado, por la que muchos
campesinos y pastores ya no podrán explotar las tierras donde
trabajaban y que origina la leyenda de las tierras de los Guedes,
antes comentada.
Este
mito no solo se dio en Portugal, allá donde hubiera portugueses
estos se sentían identificados con el mito. Así en Brasil existen
testimonios de manifestaciones sebastianistas ya en 1640, en São
Paulo, cuando hubo resistencia al reclutamiento para combatir a los
holandeses. En el siglo XIX hubo ejemplos en Minas Gerais, Bahía y
Pernambuco donde aparecieron rasgos sebastianistas a través de la
predicación mesiánica de líderes que cautivaron a la población
humilde, iletrada y explotada del interior, prometiendo la solución
de sus problemas en una nueva era de paz, armonía y justicia.22
Según
Rodríguez Díaz de Quintana, durante las décadas de los años 50 y
60 del siglo XIX, las familias se multiplicaron y crecieron en
número. Muchas emigraron a América, debido a la caída del cultivo
de la cochinilla, hecho por el cual las islas atravesaron una aguda
crisis, dejando a muchos agricultores en situaciones precarias. Los
vecinos de Agüimes emigraron a Santa Clara en Cuba y otros a Brasil.
Nosotros
pensamos que más que el hecho anterior, la razón está la desamortización de
las tierras del estado, especialmente en 1873-75, fecha en la que el
Conde compró el 20% del territorio del municipio de San Bartolomé
de Tirajana.
Según
Francisco Tarajano23,
a partir de 1873 el Estado pone en venta las tierras que considera
propias. Fueron perjudicadas cientos de personas de Agüimes, de
Ingenio, de Sardina y las que vivían de los bienes del clero, de los
bienes del común y de tierras realengas como arrendatarios o
medianeros. Al ser comprados estos bienes por los ricos, aquellos
arrendatarios y medianeros se vieron imposibilitados para pagar las
nuevas rentas; ello supuso un serio descalabro para la subsistencia
de los humildes labradores y pastores, muchos quedaron sin trabajo y
otros emigraron en busca de fortuna.
Precisamente
este hecho lo hemos constatado en el Archivo parroquial de Agüimes:
“…por
haber emigrado mucha gente en este mismo año 1883, en especial de
Vega Grande, de donde han marchado varias familias enteras para el
Brasil.”24
La
causa, como nos ha llegado desde la leyenda de Ma´Blas Guedes,
probablemente esté en que las tierras que venían aprovechando para
el pastoreo, de aprovechamiento comunal, como era tradición en
Agüimes, ahora pasaron a propiedad del Condado, impidiéndoles el
aprovechamiento. Suponemos que muchos Guedes estaban comprendidos en
las familias que emigraron, al no figurar en los padrones de final de
siglo muchos descendientes de los primeros que poblaron Vega Grande.
Según
Antonio Artiles Artiles, el lugar al que emigraron en Brasil fue
Minas Gerais, un estado del sudeste del país cuyo nombre significa
"Minas en general", famoso por sus minas. Es el cuarto
mayor en extensión, con una superficie semejante a la de Francia. Se
encuentra al noroeste de Sao Paulo. Es el segundo estado más poblado
del país, con 18 millones de habitantes que se distribuyen en 863
municipios. La capital de estado es Belo Horizonte que cuenta con 2,2
millones de habitantes. Después de los italianos, fueron los
españoles el grupo de inmigrantes que llegó en mayor número a
finales del siglo XIX, sumando cerca de 10.000 inmigrantes, que se
establecieron en los alrededores de Belo Horizonte25
1 FLORES,
Miguel Angel: Mensaje, el libro nacionalista y el silencio sobre Camões.
http://www.difusioncultural.uam.mx/revista/junio2003/flores.html
2 RODRÍGUEZ
DÍAZ DE QUINTANA, Miguel: Historia
de la familia Guedes.
1980.
El Museo Canario, nº doc. 378319, ref. MCA-VI-F-14.
3 Para ello hemos podido tener acceso a los siguientes padrones:
- Padrón
parroquial de Agüimes de 1831. Archivo Histórico Diocesano Obispado
Canarias.
- Padrón
del Ayuntamiento de Agüimes de 1834. Museo Canario.
- Padrón
parroquial de Agüimes 1890-1899. Archivo parroquial de Agüimes.
- Padrón
parroquial de Agüimes de 1897. Archivo Histórico Diocesano Obispado
Canarias.
- Padrón
parroquial de Agüimes 1896-1907. Archivo parroquial de Agüimes.
4
RODRÍGUEZ
DÍAZ DE QUINTANA, Miguel: Op. cit. p.273
5 MACIAS
HERNÁNDEZ, M (1989). Un artículo “vital” para la economía
canaria: producción y precios de la sal (c. 1500-1836).
Anuario de Estudios Atlánticos nº 32, p.171
6
RUMEU
DE ARMAS, Antonio: Canarias
y el Atlántico Piratería y ataques navales,
edición facsimil. Gob Canarias y Cabildo GC. 1991.T III 1ª, p.347
7 PINTO
DE LA ROSA, José María. Apuntes
para la Historia de las Antiguas Fortificaciones de Canarias. Madrid:
Tabapress y Museo Militar Regional de Canarias, p.189
8 CAZORLA
LEÓN, Santiago: Los
Tirajanas de Gran Canaria. Ayuntamiento
de San Bartolomé de Tirajana.
LPGG,
2000. p.178
9 DÉNIZ
GREK, Domingo: Resumen
histórico descriptivo de las Islas Canarias.
(1840-53). Manuscrito dactilográfico conservado en la
Biblioteca del Museo Canario, 3 tomos. TII., pp.474 y ss.
11 RODRÍGUEZ
DÍAZ DE QUINTANA, Miguel: Op. cit. pp.289-292
12 MUÑOZ
GARCÍA, Sigfrido: Don
Sebastián I de Portugal. El Rey mártir. Su posible destierro y
muerte al sur de Gran Canaria. 1578-1608.
1990. Graficas Tirma.
13 PEREZ
HIDALGO, Humberto: Águeda, Bahía de Santa (San Bartolomé De Tirajana) 27.4.12
. toponimograncanaria.blogspot.com
http://toponimograncanaria.blogspot.com.es/2012/03/agueda-bahia-de-santa-san-bartolome-de.html
14 PEREZ
HIDALGO, Humberto: Juan Grande (San Bartolomé De Tirajana) 21.6.12
toponimograncanaria.blogspot.com
http://toponimograncanaria.blogspot.com.es/2012/06/juan-grande-san-bartolome-de-tirajana.html
15 PEREZ
HIDALGO, Humberto: Sardina del Sur (Santa Lucía De Tirajana)
toponimograncanaria.blogspot.com
http://toponimograncanaria.blogspot.com.es/2012/08/sardina-del-sur-santa-lucia-de-tirajana.html
16 CAZORLA
LEÓN, Santiago: Op.cit. p.178
17
TARAJANO
PÉRES, Francisco: Memorias
de Agüimes.
1999. Ayuntamiento de Agüimes, p.197
18 RODRÍGUEZ
DÍAZ DE QUINTANA, Miguel: Op. cit. pp. 200,239
19 RODRIGUEZ
BETANCOR, Antonio: Los Muros de la Iglesia de San Pedro Martir.
El
Eco de Canarias de 18.6.1978, pag. 20
https://jable.ulpgc.es/jable/el.eco.de.canarias/1978/06/18/0020.htm?palabras=muros+iglesia+san+pedro+martir
20 PINTO
DE LA ROSA, José María: Obras de Defensa en el Sur de Gran Canaria.
Diario Falange. Domingo 22 abril 1962, p.13 https://jable.ulpgc.es/jable/falange/1962/04/22/0013.htm?palabras=obras+defensa+sur+gran+canaria
23 TARAJANO
PÉRES, Francisco: Memorias
de Agüimes.
1999. Ayuntamiento de Agüimes, p.55
24 Padrón
parroquial de Agüimes 1890-1899. Archivo parroquial de Agüimes.
25 Minas
Gerais. Wikipedia.
https://translate.google.es/translate?hl=es&sl=en&u=https://en.wikipedia.org/wiki/Minas_Gerais&prev=search