miércoles, 1 de agosto de 2012

CAMINOS HISTÓRICOS EN EL SURESTE DE GRAN CANARIA: CAMINO DE LA MADERA Y CAMINO DEL CONDE.(2ª Parte)


Imagen tradicional del camino a Ingenio en la prímera década del s XX. Por error se la confunde con Agüimes. Al fondo se observa la Iglesia de Nuestra Sra. de Candelaria, con una sola torre. Fondo FEDAC.  

 

Rafael Sánchez Valerón

Cronista Oficial de Ingenio


ITINERARIO DEL CAMINO DE LA MADERA.

 

El trazado de esta antigua vía de transporte forestal discurre desde su partida en Amurga, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana hasta la ciudad de TeIde, atravesando las jurisdicciones de Santa Lucía, Agüimes e Ingenio. Para su estudio hemos establecido cinco tramos, de Sur a Norte,que se corresponden con las distintas demarcaciones municipales.

Primer camino de la madera (San Bartolomé,Santa Lucía y Agüimes)
 
CAMINO DE LA MADERA. MUNICIPIO DE SANTA LUCIA.

Tramo: Barranco de Tirajana (Orilla Baja) — Barranco de Balos (cauce).
Longitud: 3,7 km.      
Tipología actual: carretera asfaltada y vías urbanas.
Conservación del trazado. Casi coincidente con el trazado antiguo con alguna desviación provocada por el alineamiento de calles en zona urbana.

Descripción.

Comenzando en el cauce del barranco de Tirajana se inicia una pendiente con firme de cemento hasta llegar al Cruce con la carretera Doctoral-Sardina que salva el desnivel del barranco. Continúa por una amplia calle con edificios a ambos lados en las cercanías del Colegio Público Camino de la Madera (Orilla Baja), para llegar a una rotonda en la cual se encuentra el cnjunto de pozo, estanque y almacén de “Bonny” dominándose el amplio paraje histórico de La Paredilla, famoso por haberse desarrollado en sus tierras el “Motín deAgüimes”a finales de 1718, donde el Alcalde real de Agüimes nombrado apoderado por Francisco Amoreto que pretendía apoderarse de las tierras que disfrutaban vecinos de Agüimes, quiso tomar su posesión, saliéndole al paso en el Camino de la Madera un grupo de vecinos, recibiendo de los airados campesinos una tanda de palos, una dardada y hasta un tiro, que daría lugar a uno de los episodios históricos más interesantes de esta comarca.

Continúa el camino con una amplia avenida (casas aisladas y terrenos) hasta una rotonda donde se encuentra el rótulo Camino de la Madera en el núcleo Sur de Casa de Pastores, para dividirse en dos, dejando una plaza en medio. Continúa de forma ascendente por terreno para allanarse en el sector norte de Casa de Pastores (núcleo urbano que se desarrolló en los años sesenta del siglo pasado) recibiendo aquí el nombre de calle Galileo Galilei. Llegados a la carretera, que desde El Cruce sube a Sardina que bordea el Barranco del Polvo y tras una ligera bajada después de atravesar su cauce, el trazado de este camino coincide con la vía asfaltada en zona de edificios aislados y se adentra por una llanura de aluvión que nos señala la amplísima cuenca del barranco de Balos y acaba en el estrecho cauce donde baja el barranco en las últimas avenidas.

En un lugar de la extensa zona sedimentaria, según la tradición popular se encontraba un "descanso de difuntos”, lo que podría confirmar el tránsito de personas desde las incipientes y aisladas localidades del Sur hasta Agüimes por este camino.

Ilustr 6: Calle Camino de la Madera desde Casa Pastores
hacia la Orilla Baja de Sardina. Fotografía: Sánchez Valerón.

CAMINO DE LA MADERA. MUNICIPIO DE AGÜIMES.

Tramo: Barranco de Balos (cauce) — Villa de Agüirnes (casco).
Longitud: 2,6 km (hasta la bifurcación carretera Arinaga-Agüimes)
Tipología actual: Pista de tierra. Hasta la carretera Agüimes- Arinaga conserva su trazado
primario, a partir de aquí hasta la Villa de Agüimes la carretera general impide la localización.

Descripción.

El Camino de la Madera, siempre en dirección Sur-Norte, continúa por un desolado paisaje de pozos abandonados, cultivos, alguna casa aislada y un interminable territorio poblado de balos que da el nombre característico a este importante barranco, donde muchas familias malvivieron en los años cuarenta, los de la Posguerra. A unos 800 metros del inicio se cruza con la carretera general Cruce de Arinaga-Corralilbs, en el paraje de la Goleta Aquí inicia una ligera subida y se desvía hacia el Oeste. Después de pasar junto a la Estación Aeroespacial atraviesa una serie de terrenos habilitados para el cultivo (hoy abandonados) y de forma gradual la cuenca del Barranco de Ana Guerra para desembocar en la carretera general Agüimes-Arinaga en las cercanías de la cuesta de Las Crucitas.

CAMINO DE LA MADERA. MUNICIPIO DE INGENIO.

Tramo: Barranco de Guayadeque (Capelllanía) — Barranco de Aguatona-Draguillo (Hoya de San Sebastián).
Longitud: 3,5 km.
Conservación del trazado: Carece de continuidad y no se puede localizar en los núcleos urbanos de Carrizal y Majoreras por haber invadido las edificaciones su trazado y un alineamiento de calles ajeno por completo a su trayectoria. La autopista del Sur lo ha hecho desaparecer en un corto trecho (Las Puntillas). En la última parte, aunque asfaltado, es coincidente (tramo paralelo a la autopista).
Tipología actual: vías urbanas y pista de asfalto.

Descripción.

Este tramo se inicia en el barrio de La Capellania, junto al barranco de Guayadeque, cruza el barranco y se adentra en Carrizal a través de la calle Castelar y junto al Pabellón "Chano Melián”. Atraviesa varias calles y edificios por el barrio de la Jurada para cruzar por la rotonda que bifurca la antigua carretera General del Sur (calle Carlos V) con la que va al Burrero para llegar al “Barrio Nuevo” y cruzar el barranco de los Aromeros o del Obispo. Pasando al barrio de Las Majoreras, después de tomar por una esquina de los almacenes de Bonny a la calle Méjico, algunas casas están alineadas junto al antiguo camino; cruza un terreno sin construir, aproximadamente paralelo a la calle César Manrique, colegio "Barrio Costa” y grupo de viviendas construidas recientemente por el Ayuntamiento de Ingenio. En la pequeña rotonda allí existente, el camino discurría sobre un pequeño trecho por lo que hoy es Autopista General del Sur (GC-1) junto al barrio de Las Puntillas. Su trazo continúa por el actual camino asfaltado paralelo a la Autopista GC-1 por los parajes de Lomo Solís, Moriscos y Hoya de San Sebastián y pasa los cauces de los barranquilbos de Las Puntillas, Marfuz y Los Millos en la antigua comarca de la Costa de Gando hasta donde se inicia el cauce artificial del barranco del Draguillo-Aguatona que establece el límite con Telde. En esta última parte después de rebasada Las Majoreras, los extinguidos topónimos de Hoya de los Balos, Tabordo y Llanos de Alemán. En esta zona es donde más documentación escrita hemos podido encontrar sobre este camino:

Testamento de 1692. “Cuatro fanegadas de tierra en los Llanos de Alemán que linda por arriba tierras de Nuestra Señora de las Nieves, por abajo camino Real de la Madera, por un lado barranco de Aguatona”.(4)
Venta, 1763. “Tierras que lindan con el camino Real que va al Carrizal que llaman de la Madera y barran quillo que llaman deLos Millos” (5).
Venta 1783. "Suerte de tierra labradía que contendrá ocho fanegadas, situada en el lomo llamado Tabordo, lindando por abajo con la orilla del mar; las divide el camino de la madera y por un lado el barranquíllo llamado de Marfús" (6).
Venta 1837. “Tierra de secano en el Ingenio donde dicen Lomo de Solís. Linda al Naciente, Camino de la Madera; por el Norte, Cañada de Solís” (7).
Disposiciones municipales 1922: “(...) autorización para colocar una tubería por la Orilla del camino público antiguo llamado de la Madera por el punto denominado Hoya do los Balos, con
objeto de conducir por ella aguas con destino al riego de los Majanos; se autoriza a condición de
que las obras no obstaculicen el expresado camino".
1937: "(...)prevenir a Don Bruno Naranjo Díaz, vecino de Las Palmas, que para que pueda permanecer una caseta que ha colocado en el camino público de la madera en la costa de este término necesita autorización de este Ayuntamiento."
1947: "(...)cuaderno de amillaramiento, Moriscos (La Costa), norte barranco del Draguillo, este camino de/a Madera."
1979: " (...) se solicite del cabildo la explanación y asfaltado del denominado Camino de la Madera, añadiendo que este camino se prolonga hacía el municipio de Telde en cuyo término se efectuaron reparaciones y fue asfaltado quedando interrumpidas las obras al llegar al limite de nuestro término municipal, por considerar la vía de gran interés para usos agrícolas además de que uniría dos núcleos cada vez más habitados."
1981: "Escrito de la Asociación de vecinos Las Majoreras para que se le cedan terrenos anexos al Camino de la Madera. El Ayuntamiento no puede ceder terrenos de uso púbIico". (8).

CAMINO DE LA MADERA. MUNICIPIO DE TELDE.

Ilustr. 7: Tramo del municipio de Agüimes, entre los barrancos de Balos y Guayadeque. Con trazo fino, parte superior, el Camino de La Madera (Bco. Balos—La Goleta, cerca de Agüimes). Con trazo grueso Camino del Conde (Bco. Balos-Cruce Arinaga-Las Rosas-Banda del Carrizal- Bco. Guayadeque). Fotografía aérea de GRAFCAN, con trazado del autor.

Tramo: Barranco de Aguatona (Hoya de San Sebastián) — Jerez.
Longitud: 4,9 km.
Conservación del trazado: Es casi igual al tradicional camino con alguna desviación en las zonas urbanas en Ojos de Garza. En la subida al Goro es casi coincidente pero con un trazado desviado en algunos lugares y discontinuo al cruzarse con distintas "pistas de tierra” y confundirse con calles del complejo industrial. La cuenca del barranco de Silva es la mas fiel y mejor conservada de todos los tramos estudiados a pesar de su abandono y maleza.
Tipología actual: pista de asfalto y vías urbanas, pista de tierra y sendero de maleza en la cuenca de barrancos y pista de tierra.

Descripción.

Este tramo, rebasado el cauce del barranco Aguatona-Draguillo,comienza con un ligero ascenso hasta un primer núcleo urbano (La Loma) y pasado éste un corto trozo hacia un núcleo mayor (ambos a la izquierda del sentido del camino), en Ojos de Garza. Aquí, en una pequeña bajada, se presenta un rótulo indicativo de Camino de la Madera en una casa a la izquierda junto a unos almacenes antiguos. A la derecha, en el borde de una finca se distingue otro rótulo indicativo del camino. Luego nos encontramos con una pequeña vuelta y, de inmediato, se atraviesa el barranco de las Bujamas casi junto a su cruce con la Carretera del Goro (Gando-Telde).

Un documento acreditativo de propiedad del año 1692 sobre un extenso paraje del Cardonal que pervive, es coincidente con el tramo y hace referencia a la existencia de los dos caminos en estudio:

“Tierra labradía montuosa en el Cardonal Fuerte, que se dice, jurisdicción de la ciudad de Telde; linda por arriba el camino viejo que va a la ciudad de Telde, lindando con tierra de herederos de Silva y por abajo el Camino de la Madera; por una lado e! barranquilo de las Bujamas y por el otro el barranco de Aguatona”(9).

En el cruce de la carretera del Goro se inicia un trozo que, tras pasar junto a un horno de cal, asciende luego por una pronunciada pendiente. Si bien se conserva el camino primitivo, se nota, en algunos puntos, desviado hasta llegar a la zona industrial del Goro, en la que una de sus calles pasa sobre el mismo para desembocar en el llamado pozo de “don Bruno”, junto al cual  se ha construido un gran edificio.

En el sentido de una acera y tras haberse perdido por el depósito de escombros existente, el camino baja circundando un primer barranquillo que confluye en ese lugar con el de Silva, donde el camino aparece y desaparece confundido con la maleza y tuneras indias. Varios hornos de cal lo orillean y en lo alto del interfluvio entre los dos barrancos una construcción abandonada de piedra seca cercana indica el descenso al barranco de Silva.

Restos de paredes nos señalan la holgura de lo que fue un camino de carretas. A la derecha dejamos una cueva aborigen en terrenos de arenisca para, a continuación, iniciar el ascenso por la solana de forma casi rectilínea (así lo indican los restos de sus paredes de contención), hasta llegar a una excavación en toba volcánica con principio y fin en el mismo lugar de la cuenca de los dos barrancos y más hacia la costa existe un sendero que también fue utilizado.  Paralelo al barranco y en línea recta por Las Huesas, modificado en algunos tramos en pista de tierra ascendente, se llega hasta el núcleo urbano de Jerez donde se une con el Camino el Conde que se prolonga hasta Telde.

El Camino del Conde.

El llamado El Camino del Conde fue desde el principio de la colonización un "camino real" al menos desde Telde hasta Carrizal y por tanto un camino público. El apelativo se va determinando en siglos venideros en función de la relación de la saga familiar Amoreto- del Castillo, con sus posesiones en Aldea Blanca y Juan Grande donde disponían de un cortijo con su ermita y casas de aposento (casa condal).

Ya desde el siglo XVI hay noticias de “un camino real” que unía Telde con el incipiente Carrizal, llegando hasta la “Casa y Huerta del Obispo Muros” (por donde hoy pasa el Camino del Conde) y que luego continuó hacia Vega Grande. En la zona de la Costa de Gando dentro del municipio de Ingenio y Telde muchas propiedades establecían sus linderos al naciente y poniente entre ambos caminos.

Antes de ser conocido por Camino del Conde a partir de Carrizal era un “camino real” al modo
tradicional.

Hay constancia desde el siglo XVI de la comarca llamada Salinas (Juan Grande —Romeral) a la
que se llegaba desde Carrizal por el “camíno que va a las Salinas” que pasaba por el Corral Prieto (10) (Llanos Prietos en Cruce de Arinaga).

Por 1761, la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario posee terrenos de labradio en la zona de Carrizal lindantes con el “camino Real que va Juan Grande" (11). Persiste también por esta época el nombre del camino haciendo referencia a Las Salinas, así en escritura de 1771 se sitúa unas casas en el Carrizal lindantes con el “camino que va a las Salinas” (12). Por 1821 se menciona una casa en el Carrizal delante del “camino real que va a Las Salinas” (13).

Es muy importante reseñar que con anterioridad a la expansión del “Condado” a finales del siglo XIX más allá de Juan Grande (Amurga), la saga Amoreto-del Castillo había establecido sus propiedades en el territorio limítrofe al barranco de Tirajana. En la última década del siglo XVII el Mariscal de Campo D. Alejandro Amoreto era dueño de tierras y agua en Aldea Blanca (600 fanegadas) y Juan Grande (400 fanegadas) en el territorio de Las Salinas, habiendo mandado construir la ermita de Nuestra Señora de Guadalupe en 1691, además de la casa solariega. Francisco Amo reto nacido en 1679, contrajo matrimonio en TeIde con Josefa del Castillo. Esta saga familiar estaría íntimamente unida a las localidades de Telde y Vega Grande (Juan Grande), principio y final del histórico camino.

llustr. 8: Tramo del municipio de Ingenio entre los barrancos de Guayadequc y Draguillo-Aguatona. Con trazo grueso, parte superior, el Camino del Conde (Bco. de Gnayadeque-Carrizal, Lomo del Cardón yLos Moriscos). Con traza fino, parte inferior el Camino de la Madera (Bco. Guayadeque-Capellanía y Jurada del Carrizal-Majoreras y Costa de Gando). Fotografla aérea de GRAFCAN, con trazado del autor.

Avanzado el siglo XVIII Luisa Amoreto del Castillo, esposa de Fernando del Castillo, era poseedora del Mayorazgo que fundó D. Alejandro. El rey Carlos III concede en 1777 a D. Fernando del Castillo el título de Conde de la Vega Grande que va unido al mayorazgo a partir do 1785. La denominación Camino del Conde, por tanto, es posterior a esta fecha, consolidándose avanzado el siglo XIX. Por tanto, el Camino del Conde como tal apelativo podría tener su origen en el título nobiliario concedido y que se iría consolidando a lo largo del siglo XIX, pero que no determina propiedad al tratarse de un camino de tránsito público.

En este estudio, al contrario que el Camino de la Madera, hemos trazado su itinerario en dirección Norte-Sur, en función del origen del camino y estableciendo tramos por cada municipio (TeIde, Ingenio, Agüimes, Santa Lucía y San Bartolomé).

CAMINO DEL CONDE. MUNICIPIO DE TELDE.

Tramo: Templo de San Gregorio — Barranco Draguillo-Aguatona (Los Moriscos).
Longitud: 6,5 km.
Tipología actual: Asfaltado, pista de tierra y tramos desaparecidos.
Conservación del trazado: no tiene continuidad. En su primera parte multitud de caminos transversales inducen a la confusión, algunos sectores desviados y en otras partes sin señal física de su existencia, pudiéndose apreciar su recorrido primitivo tan solo por las informaciones recibidas y por pura intuición.

Ilustr. 9: Tramo del municipio de Telde entre los barrancos de Draguillo-Aguatona y Telde. Con trazo grueso, parte superior, el Camino del Conde (Bco. de Draguilio y Aguatona-Los Llanos de Telde). Con trazo fino, parte inferior, el ‘cámino de la Madera (Bco. de Draguillo y Aguatona-Jerez enlazando con el Camino del Conde). Fotografía aérea de GRAFcAN, con trazado del autor.

Descripción.  

Desde el templo de San Gregorio el camino discurre por vía urbana hasta el barrio del Caracol y continúa haciael sur en carretera asfaltada con casas aisladas a uno y otro lado y en curva para salvar un pequeño barranco y llegar hasta Jerez que cruza en línea recta para encon trarse con el camino que desde la Cruz de Jerez (carretera general Ingenio-TeIde) baja a Melenara.

En este cruce se encuentra el rótulo Camino del Conde. Después de avanzar unos metros nos encontramos a la izquierda con la bifurcación del Camino de la Madera y poco después, la barrera natural del Barranco de Silva, dejando a la derecha el poblado troglodita aborigen de Jerez donde se pierde en medio de tuneras indias. En la solana del barranco pasa por unas cadenas de tierra en bancales llegando a un terreno llano en los altos del Goro hasta una gasolinera (en este sector en las cercanías se encuentra un complejo etnográfico interesante formado por el aerofaro, era y casamata) en donde se cruza con la carretera general del Goro y empieza una bajada asfaltada; el camino primario discurre a la derecha hasta el fondo del barranco de las Bujamas (paraje de la Romerilla).

La subida por el margen derecho se ha perdido por un desmonte, volviendo a llanear en el lugar de Las Brujas para bajar de nuevo a otro barranquillo donde se conservan las paredes del camino, dejando a la derecha la montaña de María Ojeda para encontrarse a la izquierda con unas casas y almacenes de un gran complejo industrial que en su día se conoció como la “fábrica de viruta de Bonny” y a la derecha un gran embalse. Pasados unos metros se efectúa el cruce con la carretera que sube de Ojos de Garza a la general Telde-Ingenio.

A continuación en un tramo de bajada y subida de un barranquillo se pierde hasta llegar a la montaña del Mojo y en suave bajada desaparece hasta llegar al cauce del barranco-Draguillo-Aguatona. En la última parte del recorrido se en cuentran algunos trozos aislados de “empedrado”.

CAMINO DEL CONDE. MUNICIPIO DE INGENIO.

Tramo: Barranco Draguillo-Aguatona (Los Moriscos) — Barranco de Guayadeque (Carrizal)
Longitud:  3,3 km.
Conservación del trazado: En general tiene continuidad pero de difícil localización en el tramo medio, desviado en algunos sectores y desaparecido en la circunvalación de Carrizal.
Tipología actual: Pista de tierra, asfalto, tramos difuminados e inexistentes y vías urbanas

Descripción.

La subida se inicia en medio de invernaderos en la cuenca del barranco encontrándose con la carretera comarcal de los Moriscos para entrar en una zona de invernaderos a ambos lados, incomprensiblemente cerrado con puertas de gran dimensión a uno y otro lado que impiden el paso. Desde aquí atraviesa la cuenca de la cañada de los Millos en el lugar conocido por Cueva Cochinos donde se pierde su rastro con algunos vestigios que hacen suponer su existencia.

Llegado a la carretera comarcal de Lomo Solis, que cruza, se adentra por La Burgalesa en un pequeño tramo asfaltado con casas a la derecha. De nuevo en pista de tierra avanza en medio de fincas e invernaderos en abandono, cruzando el barranquillo de Marfuz para llegar al barrio del Lomo del Cardón que queda a la izquierda y cruzando el camino comarcal de este barrio se encuentra con la nueva circunvalación de Carrizal, donde no hay ningún rastro del camino, apareciendo de nuevo en la bajada del barranco del Obispo para cruzar la histórica “Huerta do! Obispo” a lo ancho de su cuenca donde hay dos pozos a ambos lados. La subida por la umbría lleva hasta lo que fue "Casa del Obispo Muros” o “Casa del Seminario” de principios del siglo XVI que posiblemente da origen a la existencia de este camino. Se adentra en la trama urbana de Carrizal y cruza la carretera general Carrizal-Ingenio, entrando en el bario del Toril. En bajada hacia la plaza y templo de Nuestra Señora del Buen Suceso a través de la calle Rafael Martel sigue por el “callejón de los Pasitos” donde adquiere la anchura y configuración de camino antiguo llegando al final de este tramo en el cauce del barranco de Guayadeque. El paso por Carrizal nos indica que la trama urbana creció en torno al camino.

Ilustr. l0: Un tosco letrero en el paraje de “jerez” (Telde) indica el histórico Camino del Conde
 desde el cual se bifurcaba el Camino de la Madera. Fotografía: Sánchez Valerón.

CAMINO DEL CONDE. MUNICIPIO DE AGÜIMES.

Tramo: Barranco de Guayadeque (La Banda) — Barranco de Balos.
Longitud:  4,7 km.
Tipología actual: Pista de tierra y vías urbanas.
Conservación del trazado: tiene continuidad, fiel al trazado primitivo en Las Rosas e incluso en la primera parte de la trama urbana del Cruce de Arinaga con desviaciones por el alineado de calles.

Descripción.

El barrio de La Banda nos indica el principio de una larga recta a través del paraje de Las Rosas, amplia comarca de fértiles terrenos de cultivo, donde abundan los invernaderos, conservando la anchura y tipología del primitivo camino que se ha conservado como "camino agrícola” a las distintas parcelas de cultivo. Su transcurrir es paralelo a las estribaciones de la montaña de Agüimes por el poniente y la carretera general del sur por el naciente.

Llegados al paraje de Las Chozuelas, hoy convertido en zona urbana en el popular barrio del Cruce de Arinaga que adquiere un gran desarrollo urbanístico a partir de la década de 1960, cruza distintas calles hasta llegar a la carretera general Arinaga-Agüimes, perdiendo el trazado por edificaciones, continuando hasta llegar a la carretera Cruce de Arinaga — Corralillos (rotonda) donde acaba la trama urbana. Después de pocos metros asfaltada al llegar a un “albercón" sigue en línea recta ya en tramo de tierra con trazado y tipología tradicional por la zona sedimentaría del cauce de Balos, una larga y ancha pared de piedra y argamasa en su lado izquierdo favorece su conservación y localización hasta llegar al cauce artificial del barranco que es donde hemos establecido el fin de este tramo.

CAMINO DEL CONDE. MUNICIPIO DE SANTA LUCÍA.

Tramo: Barranco de Balos - Barranco de Tirajana.
Longitud: 4,9 km.
Conservación del trazado: vestigios del camino antiguo al principio (barranco de Balos), el resto difuminado por área urbana. Según la tradición popular la antigua calle Conde de la Vega Grande es coincidente con el camino.
Tipología actual: tan solo en Balos es la tradicional; el resto, vías urbanas.

Descripción.

Continúa por el cauce (no hay barrera natural) con la misma tipología que terminó el tramo anterior y pared de piedra y argamasa (inexplicablemente hay paredes de piedra de forma transversal en el mismo camino) paralelo y a pocos metros a la calle donde termina el área urbana hasta llegar a una rotonda y gasolinera donde termina el camino primitivo (a lo largo de todo el barranco de Balos se alinean junto al camino las torretas eléctricas de alta tensión). Continuando por la calle Centrífuga y junto al campo de fútbol en la histórica comarca de Los Llanos del Polvo, sin que se pueda precisar de manera exacta su configuración primitiva, si bien esta calle es coincidente.

Pasada su intersección con la carretera general a Sardina se adentra en Vecindario por la antigua calle Conde de la Vega Grande (hoy, Primero de Mayo), también coincidente con el trazado antiguo donde se desarrolla un barrio en expansión (Vecindario) a partir de la década de 1960. En la zona conocida por la “Ciel” cruza de forma oblicua la carretera general del sur y por una estrecha vía (Diego de Alcalá) llega al Doctoral sin que se pueda reconocer al pasar por una rotonda hasta llegar a unos estanques antiguos dejando a la derecha la antigua carretera general, para bajar al cauce del barranco de Tirajana a través de una vía estrecha junto a casas.

CAMINO DEL CONDE. MUNICIPIO DE SAN BARTOLOME DE TIRAJANA.

Tramo: Barranco de Tirajana - Casa Condal (Juan Grande)
Longitud: 2,9 km.
Conservación del trazado: Coincidente a su paso por el paraje del Rodeo y el tramo asfaltado
hasta su final, difuminado completamente por el trazado de la autopista.
Tipología actual: Desaparecido (cruce autopista - carretera general del Sur), pista de tierra y
carretera asfaltada.

Descripción:

Cruza el barranco de Tirajana coincidiendo con la antigua carretera general del sur después de haber rebasado El Doctoral hasta llegar a una rotonda donde las obras de la nueva carretera al Doctoral y la autopista general del sur han hecho perder cualquier vestigio de lo que fue un camino histórico. Cruzada la autopista se vuelve a retomar a trozos en el pequeño barrio del Rodeo con su configuración de pista de tierra para unirse a la carretera general del sur a la altura del centro penitenciario y ya desde aquí coincidente con la carretera actual hasta llegar a  la “Casa Condal” en Juan Grande.

El camino real de Telde-Ingenio-Agüimes.

Aunque no forma parte de este estudio hacemos mención del mismo por su estrecha relación con los dos caminos ya analizados y con las poblaciones del este de Gran Canaria. A modo de resumen diremos que este camino público que desde Telde llegaba a Ingenio y Agüimes, tomó gran importancia, en el siglo XVI, con el desarrollo de la Parroquia de San Sebastián, la Villa de Agüimes y el ingenio azucarero (Ingenio). Y que desde Agüimes continuaba por Temisas hacia hacia “Las Tirajanas".  Y, por tanto constituía una de las vías más importantes de Gran Canaria.

Por la importancia y complejidad de este camino se le debe dedicar un trabajo monográfico aparte. Sirva como adelanto un documento de 1554 sobre repartimientos de tierra por el Cabildo de la Isla, tomado de Repartimientos de Gran Canaria (Ronquillo y Aznar, 1998):

"...Tierras montuosas e calmos que están en el término de Telde dentro de un barranco que se dize barranco de Diego de Silva que an por linderos por la vanda de abaxo con un camino que va de Telde para el Carrizal que va por çima de la montañeta de las Guesas e por la vanda de arriba con otro camino que va para Aguimes que va por las montañas de Ayga aguas vertientes de un cabo e de otro del dicho barranco entre los dichos dos caminos..."

A modo de conclusión.

El Camino del Conde y el Camino de la Madera han representado un medio para el progreso del sector este y meridional de Gran Canaria, que durante muchos siglos permaneció olvidado y que en la actualidad gracias al auge del sector turístico ha alcanzado un alto grado de desarrollo, quedando atrás el testimonio de un patrimonio etnográfico, cultural e histórico que la desidia ha hecho desaparecer casi por completo. Y, que al menos, algunos de sus tramos se pueden recuperar.

Agradecimientos.

A Aurelio Torres Santana. Licenciado en Geografía e Historia (Ingenio) y Juan Bolaños Domínguez. Profesor (Casa Pastores, Santa Lucía), por el trabajo de campo en la localización de tramos del camino.

A Francisco M. Casimiro Ramírez, Delineante (Ingenio) y Juan Espino del Toro. Profesor de Inglés (Ingenio), por la aportación de mapas cartográficos y traducción, respectivamente.

Bibliografia.

BÉTHENCOURT MASSIEU. Antonio de: El Motín de Agúimes. Edición Ayuntamiento de Agüimes 1989. Agüimes.
CAZORLA LEÓN. Santiago: Los Tirajanas de Gran Canaria Edición Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, año 1995.
MORENO MEDINA, Claudio; Los caminos de Gran Canana. Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 1997.
RONQUILLO, Manuela Y AZNAR VALLEJO, Eduardo: Repartimientos de Gran Cana,ia, f. 336v.
V.V. A.A. Gran Enciclopedia de Canarias. Ediciones Canarias. Santa Cruz de Tenerife.
GONZÁLEZ RODRÍGUEZ, ÁngelV.:         E! Sureste de Gran Canaria. Edición Librería papelería Martel y Ayuntamiento de Santa Lucia. año 2.000, Santa Lucía.

Notas.

4 A. P. A.: Libro de Tributos.
5 A.H.P.L.P.: Escribano Juan Agustin de Herrera. Legajo 2.527, Cuaderno 40, folio 115 r.
6 A.H.P.L.P.: Escribano Pedro José Alvarado Dávila, Legajo 2.537, (f~ 60 r. —60v.~- 61 r.
7 A.H.P.L.P. Escribano Juan Alonso Alvarado, Legajo 2.559, Cuaderno 5°, f. 304v.
8 ARCHIVO MUNICIPAL INGENIO: Cuaderno de Actas de Sesiones.
9 A.H.P,L.P.: Escribano Lucas Betancourt Cabrera, Legajo 2.506.
10 A.H.P.L.P.: Escribano Francisco Diaz Poloz. Legajo 2.487, sin foliar
11 A.H.P.L,P.: Escribano Juan Agustín de Herrera. Legajo 2.526. Cuademol°, f.17 y.18 r.
12 A.H.P.L.P.: Antigua Contaduría de Hipotecas de Telde, Legajo 2, cuaderno de hipotecas perteneciente a Agüimes, 1771, f. 6—7 r. —7v.
13 Ibídem: Escribano Hernández. Legajo 10, cuaderno 1° de hipotecas de 1821. f.1 r.
     
Testimonios orales.

Salvador CASIMIRO GARCÍA (pastor, Telde. 74 años)
Juan GUEDES RODRÍGUEZ (pastor, Casa Pastores de Santa Lucía, 89 años)
Pablo GUEDES GARCÍA (trabajador del Conde, Castillo del Romeral, San Bartolomé de Tirajana, 76 años)
Carmelo GUERRA PERDOMO (obrero, Castillo del Romeral, San Bartolomé de Tirajana, 86 años)

domingo, 15 de julio de 2012

CAMINOS HISTÓRICOS EN EL SURESTE DE GRAN CANARIA: CAMINO DE LA MADERA Y CAMINO DEL CONDE (1ª parte).


Camino del Conde, Casa Condal y Ermita de Juan Grande, principios s. XX. Fondo FEDAC.

INTRODUCCIÓN DE HCR.

Exponemos a continuación este excelente trabajo de Don Rafael Sánchez Valerón, Cronista Oficial de Ingenio, que fue publicado en una edición monográfica de la revista  El Pajar sobre los caminos historicos de Canarias, la nº 29 de 2011. Debido a su extensión lo publicaremos en dos partes.

Queremos agradecer al autor la cesión del artículo para su publicación en HCR, así como su predisposición para difundir y dar a conocer su trabajo y su conocimiento de la historia del sur, para lo cual cedemos gustosos nuestro blog, cuyo objetivo no es otro sino el que esta rica historia sea rescatada y conservada para las próximas generaciones.

Damos las gracias de la misma manera a Don Rafael por el material y publicaciones que nos ha cedido con el fin de documentarnos.

PABLO GUEDES GONZÁLEZ

Caminos históricos en el Sureste de Gran Canaria: Camino de la Madera y Camino del Conde.

Rafael Sánchez Valerón
Cronista Oficial de Ingenio

A modo de introducción.

No es el objetivo de este trabajo ser un compendio etnográfico o un tratado científico, pretende tan solo dar a conocer y recuperar dos caminos olvidados que durante mucho tiempo tuvieron un especial protagonismo en las áridas y desoladas tierras del este y sur de Gran Canaria y que hoy estamos a punto de perder por la amplia red de carre teras y autopistas; y la desordenada
expansión urbanística, propiciada por un modelo de desarrollo como consecuencia de la desaparecida actividad agraria y forestal tradicionai y modernización de los medios de comunicación terrestres.

Desde hace mucho tiempo hemos sentido curiosidad por conocer estos caminos, puesto que solo teníamos referencias aisladas de su existencia en distintas zonas por donde pasan y algunas reseñas documentales sin consistencia.

Ilustr. 1; Macizo de Amurga. Fotografla Sánchez Valerón.

La invitación a participar en esta edición monográfica de El Pajar sobre los caminos nos hizo acelerar las investigaciones, recorriendo en un tiempo record los distintos tramos y descubriendo aspectos inéditos de estas singulares vías de comunicación que hoy tratamos
de recuperar.

A modo de comparación podemos establecer un paralelismo entre los dos caminos objeto de
este trabajo ya que ambos coinciden en Telde: “el del Conde, va a...y el de la Madera, viene de...”

El Camino de la Madera tiene su origen en el transporte mientras que el Camino del Conde une asentamientos urbanos. Discurren casi paralelos. Los dos responden a la misma tipología de anchura y trazado, si bien el del Conde tiene un dibujado más uniforme y rectilíneo. Se preguntará el lector que ¿cuál de los dos es más antiguo? El del Conde, aunque su nombre es más reciente, debió, en su trazado de la actual ciudad Telde a Carrizal, coincidir con la milenaria vía que, en tiempos de la sociedad indígena, unía la capital del guanartemato de Telde con los poblados del Sur; mientras que el de la Madera surgió después de la Conquista europea, en el marco de las explotaciones forestales de Amurga.

Como característica común, ambos caminos han perdido su continuidad y la existencia de algunos tramos se debe a su utilidad como vías de acceso de distintos propietarios hacia sus zonas de cultivo, dándose el caso de su desaparición completa en las zonas urbanas, desvíos por intereses particulares o bien convertidos en zonas de cultivo, y lo que es más triste, vedados en algún lugar con puertas que impiden su tránsito.

Ilustr. 2:Mapa del este de Gran Canaria, con el trazado
 de dos vías históricas;Camino de La Madera y
Camino del Conde. Cartografia GRAFCAN.
Solamente hay restos de su primitiva configuración en zonas alejadas de núcleos urbanos o en las cuencas de los barrancos donde la maleza a la par que esconde su trazado impide a su vez que
sea destrozado.

La aridez de una zona previamente desmontada y dedicada al cultivo tanto de secano como de regadío y su paso por zonas llanas hace que estos caminos apenas tengan delimitación al no existir las clásicas paredes de contención de los caminos cumbreros.

En muchos casos se han llegado a confundir al discurrir casi paralelos en la zona de la comarca histórica de Los Llanos del Polvo, así en algunos protocolos de siglos pasados a la hora de señalar linderos se aclara: “Linda con el Camino del Conde que no es el Camino de la Madera”

Estos caminos, al margen  de su utilidad pública, deben conservarse atendiendo a la preservación de la identidad histórica y los valores etnográficos tradicionales.

En muchos casos al no disponer de fuentes de información, en ciertos lugares y al encontrarse extremadamente fragmentados algunos tramos, se ha tenido que buscar su trazado primitivo en función de la lógica de la experiencia en senderos y la disposición morfológica del terreno, atendiendo a que son tramos muy cortos y sencillos de configurar, uniendo los distintos trozos.

En la actualidad son difícilmente reconocidos, tanto su trazado como sus nombres por las nuevas generaciones y solamente conocen su existencia en general personas mayores relacionadas con la actividad agraria (pastores, obreros del Conde y agricultores) en la zona de Juan Grande (San Bartolomé de Tirajana), Sardina y Vecindario (Santa Lucía) o en Las Majoreras (Ingenio) y de forma ocasional por figurar en el nomenclator callejero urbano de Casa de Pastores (Santa Lucía) y Ojos de Garza (Telde) en lo que se refiere al Camino de la Madera y un tosco y manual letrero en Jerez (Telde), amén del desaparecido nombre Conde de a Vega Grande en Vecindario a la calle por donde pasa ba el camino que hacía referencia a esta reconocida saga familiar canaria (Camino del Conde).

Para una mejor interpretación de su recorrido, en este estudio, los hemos dividido en diferentes tramos con principio y fin en grandes barrancos que son fronteras naturales de los distintos municipios por donde pasan de Norte a Sur: Teide, ingenio, Agüimes, Santa Lucía y San Bartolomé de Tirajana.

¿Uno o dos caminos
de la Madera?

El Camino de la Madera, a diferencia de los distintos caminos tradicionales que serpentean toda la geografía insular no responde al concepto generalizado de unir núcleos habitados o caseríos dispersos, sino que fue diseñado, al menos en su origen, exclusivamente para el transporte, considerando que paralelos a él discurrían otros caminos que en muchos casos confluían y que con el paso del tiempo llegaron a confundirse. Su tipología responde a un “camino de carretas”, pues mantiene una anchura uniforme (entre tres y cinco metros) a lo largo de todo su recorrido Sur-Norte con desviaciones insignificantes. Su trazado por toda la zona costera al este de la isla es rectilíneo y apenas presenta alineaciones curvas, no observándose barreras naturales, tan solo en los cauces de los barrancos (Tirajana, Guayadeque, Aguatona y Silva) con desniveles casi imperceptibles al desaparecer sus cuencas en la zona aluvial costera. La primera referencia histórica documentada que hemos encontrado corresponde a finales del siglo XVII.

Los testimonios orales indican que había un Camino de la Madera que desde Amurga (a través de La Paredilla, Balos y Cuesta de las Crucitas) conducía a la Villa de Agüimes; discurriendo por lo que fue el antiguo territorio bajo la jurisdicción eclesiástica de Agüimes. Por tanto no tendría continuidad por la costa. De esta manera está señalado en algunos mapas antiguos y pervive en la tradición oral, incluso en el nombre de una calle.

En el mismo sentido “otro Camino de la Madera” uniría Carrizal con Telde, así está acreditado por multitud de documentos y testimonios, tanto a su paso por el municipio de Ingenio como por el de Telde donde el nombre de una calle lo hace patente.

Un protocolo notarial de 1558 nos habla de un contrato de acarreo de leña desde Carrizal a
Teide para uno de sus ingenios azucareros.

“Minuta de servicios que Domingo Hernández, vecino de Telde, se obliga a hacer a Melchor Olivares Maldonado, en esta manera: lo servirá con tres camellos que tiene, uno bermejo y dos mohinos en la zafra de este año, en el ingenio de Telde, comenzará el servicio el lunes día primero del próximo mes de Febrero y con las siguientes condiciones: Pondrá en el ingenio cien cargas de leña de camello de leña santa del Carrizal, percibiendo por cada carga tres reales y medio nuevos..."

En igual sentido desde Balos y Aldea Blanca hasta el ingenio de la villa de Agüimes.

“Melchor Lorenzo se oblíga a dar a Cristóbal Díez de la Garza, 1.000 cargas de leña de camello de leña buena para la zafra de 1579, para su ingenio que tíene en la villa. Las ha de cortar de Aldea Blanca para acá, en esta manera: ha de empezar del Barranco de los Balos para acá mientras lo diga Díez; pero cuando ya no quiera que se corte más leña en este término, el otorgante pasará a cortar las demás cargas a Aldea Blanca. Las dará a precio cada carga de un real y cuarto las de Balos para acá, y las de Aldea Blanca a real cada una” (1).

No nos indican el trazado de ningún camino pero señalan la actividad del transporte de leña para los ingenios azucareros en el siglo XVI entre Carrizal y Teide, y Balos-Aldea Bianca y “el Ingenio de Agüimes” en zonas coincidentes con ambos caminos.

El Camino de la Madera de Carrizal se unía al Camino del Conde en el paraje de Jerez antes de llegar a Telde.

No conocemos evídencias testimoniales, documentales o físicas de ningún nexo entre ambos
caminos desde Balos, Las Chozuelas (Cruce de Arinaga), Llanos Prietos y amplio territorio de Las
Rosas, en una longitud que rebase los cuatro kilómetros, hasta el comienzo del “segundo” Camino
de la Madera en Carrizal. Los dos tramos se localizan al este y oeste del Camino del Conde. De haber existido una vía de unión entre los “dos caminos de la Madera” y considerando la morfología del terreno deberían haberse cruzado el de la Madera con el del Conde por la zona de Cruce de Arinaga, Balos o Llanos del Polvo. Aunque un informante de Telde nos comentó que su abuelo le había trasmitido que se unían, no lo podemos afirmar de manera categórica al no disponer de documentación acreditativa, ni poder contrastar testimonios orales.

El único camino que hemos encontrado documentado en esta zona es el tramo del Camino del Conde que se llamó durante siglos el “camino que va a las Salinas”.

Ilustr. 3: Red de caminos según el Boletín Oficial
 de La Provincia de Canarias de 1868.
Entre otros: el  que sale de las cercanías
 de Telde hacia Carrizal, con trazo indeleble (1)
 y el de Agüimes – Juan Grande (2).
 Ambos coincidentes con los tramos en estudio
 del Camino de la Madera. Ilustración del libro
 Caminos de Gran Canaria (1997:pag 96)
 de Claudio Moreno.

Los documentos que exponemos pueden ser muy significativos.

El paraje conocido como Corral Prieto se encontraba al este del actual Cruce de Arinaga más tarde “Llanos Prietos o Los Prietos”. Al oeste del mismo se situaba el paraje de las Chozuelas entre los barranquillos de Balos y el Ancón llegando por el Oeste hasta el Camino de la Madera.

En el inventario de bienes de la Capeñanía instituida por Alonso Gómez en 1715 se especifica: “60 fanegadas de tierras labradías montuosas a donde dicen las Chosuelas que lindan por la parte de arriba Camino Real de la Madera, por abajo el Rayón, por un lado el Barranco de Valos y por el otro Barranquillo que baja a la Montaña de Francisco”(2). En protocolo de 1688 sobre hipoteca de diezmos se indica: “un cercado de tierra calmo en el Carrizal, que linda por arriba con Camino Real de Madera, por abajo con un cercado del capitán Antonio Lorenzo Betancourt y por un lado barranco de Agüimes y por el otro Montañeta de los Vélez” (3).

Ambos documentos, localizados en zonas perimetrales del Cruce de Arinaga y Montaña de los Vélez, nos podrían indicar el final del “primer” camino que va a Agüimes desde Arnurga y el principio del “segundo” de Carrizal a TeIde pero no se puede establecer la unión entre ambos. El hecho de que aparezca el término “real” (sinónimo de camino público) induce a la confusión y queda en el aire si existió un tramo de unión entre ambos caminos entre Balos y Guayadeque y donde hoy no hay ninguna señal física de su existencia.

El primer Camino de La Madera (Amurga-Agüimes) pasa a poca distancia de los caseríos de Vega Grande (Juan Grande), Aldea Blanca y Sardina, por lo que pudo convertirse en camino de tránsito de personas hacia la Parroquia de Agüimes cuando empezaron a desarrollarse. El segundo (Carrizal-TeIde), también  pudo convertirse en camino de tránsito desde Carrizal hacia Telde, si bien, teniendo en cuenta que discurría más al litoral (Capellanía y Jurada), los transeúntes podrían utilizar también el Camino del Conde que atravesaba la población, pero debiendo salvar el obstáculo natural que representaban los barrancos de Guayadeque y Silva, mientras el Camino de la Madera, apenas sin cauce en la costa, podría permitir el tránsito de carretas con más holgura. Esta vía debió tomar especial importancia en la zona de Gando, al unir su torre militar, playa y Lazareto con Telde a través del paraje de Jerez, antes de hacerse la llamada Carretera del Goro, ya avanzado el siglo XX.

El Macizo de Amurga y el Camino de la Madera.

Estamos ante un topónimo de origen prehispánico que aparece en otros lugares de la isla como es el caso de la Montaña de Amurga en el valle de la Aldea de San Nicolas. Se encuentra en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, en el cuadrante sur-sureste de Gran Canaria, de forma triangular, confluyendo casi en la cumbre los dos barrancos que la delimitan: San Bartolomé y Fataga. Destaca la cumbre de Amurga con 1.200 metros de altitud sobre el nivel del mar. Nacen aquí diversos barrancos que desaguan en el litoral comprendido entre las localidades de Juan Grande y Maspalomas.

 Ilustr. 4: Tramo del municipio de San Bartolomé de Tirajana, con las últimas estribaciones de Amurga, en la parte superior de la imagen y el Barranco de Tirajana en la parte inferior. Con trazo fino, parte superior, el Camino de La Madera (Amurga.- Barranco de Tirajana). Con trazo grueso Camino del Conde (Juan Grande-Barranco de Tirajana-Doctoral). Fotografía aérea de GRAFCAN, con trazado del autor.

El macizo de Amurga desempeñó un papel significativo en la historia de la comunidad aborigen en su actividad pecuaria. Se han localizado importantes restos arqueológicos, túmulos, restos protourbanos, abrigos pastoriles y cuevas de habitación. Sus extensos baldíos realengos fueron destinados a la explotación ganadera en régimen extensivo y ya en sigloXVII se conocen “apañadas” para marcar el ganado y seleccionar el destinado al sacrificio. La primera data oncedida en Amurga se remonta a 1577 sobre un territorio lindante con el barranco del Ágüila y por otra parte corrales para el ganado. La data fue traspasada en 1697 a Alejandro Amoreto quien la agregó a su mayorazgo pero fue desposeído por sentencia en 1707 al considerase que eran terrenos concejiles o realengos. Su heredero Francisco Amoreto continúa el pleito en 1715, el Tribunal determina el deslinde de terrenos realengos. El territorio de Amurga es reclamado en 1786 por José Quintana a lo que se oponen los vecinos de Agüímes que tenían allí su ganado. La posesión realenga es ratificada mediante sentencia en 1803. El proceso privatizador so culmina con la desamortización civil, cuando los hermanos Agustín y Fernando del Castillo, en 1873, aumentan el llamado “Cortijo de Amurga”  adquiriendo en pública subasta al Estado un extenso territorio.

El pastoreo y el acopio de leña fueron las actividades más importantes en los últimos tiempos en las zonas altas. En sus medianías abundan las tierras de cultivo de secano, mientras que en las llanuras costeras grandes extensiones de terrenos han sido habilitados como zonas de regadío para el cultivo del tomate.

El Camino de la Madera o como es conocido en Sardina del Sur, Camino de Amurga, tiene su origen en el macizo de Amurga; nacido posiblemente de la necesidad de transportar la madera (aún quedan algunas reliquias de pinos y sabinas) desde esta zona de irregular relieve hasta las localidades florecientes de Agüimes, Ingenio, Carrizal y TeIde, así ha sido reconocido por la distintas fuentes orales que hemos consultado.

Los troncos eran arrastrados por bestias desde las altas crestas hasta la llanura y a partir de aquí a través del Camino de la Madera y en algunos casos hasta el litoral donde eran embarcados, tal es el ejemplo de la madera del retablo barroco del templo de Nuestra Señora del Buen Suceso de Carrizal, comenzando la construcción en la década de 1790 con maderas transportadas en un barquillo desde el embarcadero de las Burras, en las cercanías de Maspalomas hasta Gando, desde donde fueron traídas a Carrizal en burros, cedidos unos por los vecinos y otros alquilados. Y, cuánta tilla y troncos para techos, puertas, ventanas, utensilios agrícolas y leña debió llegar desde la hoy desolada Amurga.

La cuenca del barranco de Las Palmas a decir de los pastores podría ser el comienzo del Camino de la Madera. El topónimo “Arrastradero” existente en este tramo nos indica, sin duda, lo que fue el origen del camino.

El Lomo de la Madera comienza, en su parte baja, entre el barranco de las Culatillas y el de los “Ajogaos”. En el ascenso hasta medianías y cumbres se encuentran cadenas de tierra en bancales que nos indican la existencia, antaño, de cultivos de secano y para siembra.

En la actualidad el Macizo de Amurga en sus medianías y cumbres hoy carente de cualquier
actividad agrícola, ganadera o forestal y en muchos casos por su dificil acceso, es una zona que conserva huellas de sus valores naturales patrimoniales, contando también con una gran belleza paisajística.

Notas.

1 ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL LAS PALMAS: Escribano Francisco Henríquez
Melián, Legajo 790, if 60 r. —60v. y Francisco Diaz, Legajo 2.485, sin foliar.

2 ARCHIVO PARROQUIAL AGÜIMES: Libro II de Protocolos.

3 A.H.P.LP.: Escribano Lucas Betancourt Cabrera, Legajo 2.505, foliación rota.

martes, 22 de mayo de 2012

LA NECRÓPOLIS ABORIGEN EN LOS ALTOS DE SAN AGUSTÍN.

Momia aborigen de Guayadeque en el Museo Canario. Aguayro.

PABLO GUEDES GONZÁLEZ.

En varios de nuestros artículos (los de la serie "Amurga, El Santuario Perdido") hemos hecho referencia al "cementerio" de los antiguos canarios que fue descubierto en los años 50 del pasado siglo cuando se comenzaron a roturar las tierras para el cultivo de tomates en los Altos de San Agustín, en lo que hoy se conoce como La Gloria.

La primera persona a la que oíamos hablar de este tema fue Wenceslao Guedes Artíles, nieto de Ma´ Blas Guedes, fallecido hace muchos años y pastor en toda esa zona de Amurga, conocida como "La vuelta de la Montaña" (de las Tabaibas) donde los Guedes pastoreaban su ganado, después de trasladarlo allí a fines del siglo XIX. Recordamos todavía la figura de "Wenceslaito", como se le conocía, un hombre muy alto para su época pues medía cerca de 1.90 m.

En nuestro artículo, LA CUEVA DE LA MAJADILLA. MORADA DE LOS PASTORES GUEDES, EN AMURGA(http://historiacastilloromeral.blogspot.com.es/2012/01/la-cueva-de-la-majadilla-morada-de-los.html), explicábamos la leyenda que existe en la familia respecto al traslado del ganado a esta zona de Amurga.

En fechas más recientes, oímos hablar del "cementerio" a Santiago Ortega Sánchez conocido por “Sosa” pastor en su juventud en la zona y sobrino de los pastores de La Gloria y de Juncalillo, los hermanos Jacinto y Antonio Ortega Ramírez respectivamente.

Según mi padre, Pablo Guedes, el topónimo de la La Gloría surge después de la roturación de estas tierras para el cultivo del tomate, cuando se establecieron los aparceros en las cuarterías. El motivo fue la benignidad del clima y la tranquilidad de la zona en contraste con los vientos típicos, unos kilómetros más al norte, por ello se conocieron estas cuarterías, que aún existen, como las de "La Gloria" y años más tarde después de abandonarse los cultivos de tomate, se le dio este nombre al Hotel "Gloria - Palace".
Llano del Cementerio.

Otra característica de estas tierras era su calidad para el cultivo, pues los tomates cultivados aquí, eran los más valorados y que tenían mejor sabor de los que llegaban al almacén de empaquetado de Juan Grande. Asimismo, el pasto de la zona, según nos comentan los hijos de Jacinto Ortega que actualmente llevan la explotación ganadera, es de los mejores y prueba de ello es el premio obtenido por Quesos "La Gloria" en un Concurso Internacional en Birmingan, Inglaterra.

En los años 50 el exportador Francisco Quintana, arrienda al condado estas tierras y las rotura para el cultivo de tomates. A escasa distancia de donde se encuentran las cuarterías y la actual explotación ganadera "La Gloria", junto al Barranco del Toro y a no mucha distancia del Hotel Gloria Palace existía un llano. En este llano fue donde se descubrieron los restos humanos y debido a ello pasó a llamarse el "Llano del Cementerio", como se le conoce hoy día.

Según Santiago Ortega, "Sosa", al otro lado del Barranco del Toro, donde se sitúan las ruinas de las antiguas cuarterías de "El Canario" (frente al Hotel Beverly Park), se descubrieron más restos humanos que pertenecían a los antiguos canarios, pasándose a llamar la zona de esta manera por dichos restos.

SITUACIÓN ACTUAL DE LOS RESTOS.

Hemos hecho una visita a la zona de la que mostramos las imágenes adjuntas. La mayor parte de las tierras fueron roturadas y preparadas para el cultivo, pero una parte, la que linda con el Barranco del Toro, no fue "despedregada" y permanece virgen con algunos restos que nos llamaron la atención.

Creemos que los terrenos en su época, en función de lo poco que queda virgen, debían estar cubierto de piedras y lajas,de forma parecida a los "malpaises", donde solían enterrar a sus muertos los antiguos canarios.

Pedregal junto al Barranco del Toro.

Según nuestros informantes, no se sabe lo que se hizo con los restos humanos cuando aparecieron, aunque lo mas probable es que fueran destruidos, como sucedió con un caso similar en Lomo Caserones (Aldea de San Nicolas). Así, según nos relata Francisco Peinado:

"... Los cultivos de tomateros en el Lomo terminaron de arruinar gran parte del yacimiento arrasando casas y necrópolis, como ejemplo de esta época y según me contó un señor de la zona,... se apilaron numerosos huesos humanos para quemarlos y durante la cremación iba mermando la altura poco a poco..."(Lomo Caserones, de Casa a Cementerio. Pintaderacanaria.blogspot.com)

Los restos que encontramos en nuestra visita, no sabemos si ya existían en época aborigen o se corresponden con épocas posteriores, son un muro de piedra seca, una pequeña construcción o estructura formando una pared de piedra seca y lo que podría ser una cista por la disposición de las lajas en el terreno, aunque todo esto con las lógicas reservas, puesto que debe ser determinado por expertos.

Ni en la Carta Arqueológica Municipal de San Bartolomé de Tirajana ni en la web: www.patrinet.org, de difusión del Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria figuran ninguna referencia al Cementerio ni a estos restos.

OTROS RESTOS ABORÍGENES DE LA ZONA.



Los restos arqueológicos más cercanos al “Llano del Cementerio”, según la carta arqueológica municipal son tres "estructuras de piedra seca de carácter cultual", un grabado rupestre y dos torretas o mojones de piedra seca.

Según la hipótesis que habíamos establecido, en nuestros artículos, estos mojones pudieron servir de delimitación de lo que debió ser el "Santuario de Amurga", uno de los dos lugares sagrados de los antiguos canarios, el otro era Tirma, lugares de peregrinación de culto y santuario donde se refugiaban en tiempos de guerras (ver la serie de artículos sobre este tema: AMURGA, EL SANTUARIO PERDIDO VI. AMAGRO, UMIAYA, MONTAÑA DE LAS TABAIBAS). )

Estos mojones de piedra seca rodean y señalan un territorio comprendido en Amurga desde el Barranco Hondo hasta el de Fataga, llegando hasta las estribaciones mas altas del macizo. La necrópolis que estamos dando a conocer, se situaría cercana a uno de estos mojones y en el interior del santuario.

También en las cercanías se encuentra la cueva de "La Jumosa", nombre que antiguamente recibía la zona antes de ser conocida por La Gloria, y donde se establecía el corral del ganado.

Creemos que en época aborigen debió desarrollar la misma función.


Cista en Lomo Caserones. Pintaderacanaria.blogspot.com
En cuanto a otros restos humanos encontrados en esta comarca, tenemos documentación de distintos hallazgos. Así, según René Vernau, en su obra "Cinco años de estancia en las Islas Canarias" (1891):

"En la aldea de Juan Grande he encontrado una cueva sepulcral que, aunque había sido desgraciadamente saqueada, me ha permitido hacer una comprobación que creo interesante señalar. Todos los cadáveres que contenía presentaban lesiones en los huesos. Eran tumores óseos de diversa naturaleza, viejas fracturas consolidadas, artritis deformantes, etc. Me encontraba en presencia de un verdadero cementerio de lisiados y esto me condujo a preguntarme si los enfermos no serían objeto de alguna creencia supersticiosa."(pág.80).

Sebastian Jiménez Sánchez (Embalsamamientos y enterramientos de los “canarios” y “guanches”, pueblos aborígenes de las islas canarias”, en Revista de Historia, VII, 55. 1941.pgs. 257-268) señala que en el sur de Gran Canaria se encontraron momias con 12 y 16 pieles superpuestas, sin citar su procedencia. Añade además el descubrimiento en Arguineguín de una momia de dos metros de largo envuelta en numerosas pieles, así como otras encontradas en Juan Grande. En estos dos lugares señala Jiménez que se encontraban las momias de mayores dimensiones, apuntando que los hitos relevantes a nivel de hallazgos de restos momificados incluían Arguineguin, Juan Grande y Guayadeque, añadiendo Acusa-Tejeda. El mayor número de envolturas en las momias indicaba mayor rango social del individuo.

De la misma forma, tenemos noticias de distintas momias encontradas en Amurga, tanto por investigadores como por pastores.

Una de las momias a las que se refiere Sebastian Jiménez puede que sea la que se encuentra en el Museo Canario, a la entrada de la sala dedicada a la antropología física de los antiguos canarios (Planta Alta). La momia fue encontrada en Arguineguín (El Pajar) y fue envuelta en 14 capas de piel antes de su enterramiento.

Restos encontrados de una posible cista.

Según la información del Museo, es la momia que presenta mayor lujo en su ajuar funerario y en el proceso de momificación de todas las encontradas, lo que indica la categoría que debió tener el personaje. Las muestras radiológicas han demostrado que el individuo murió a causa de fuertes traumatismos, compatibles con una lucha por lo que se supone que los restos son de Artemi Semidán, guanarteme de los canarios, aunque por otro lado los análisis demuestran que era un individuo joven.

Según algunas fuentes, las huestes de Artemi Semidán rechazaron un intento de incursión a Arguineguín hacia 1405, protagonizado por tropas hispano-normandas al mando de Jean de Bethencourt. Esta victoria de los canarios sobre los europeos le valió a la isla conocida hasta entonces como Canaria por los castellanos, el sobrenombre de "Gran" con que es conocida hasta hoy día, por el valor demostrado por los canarios.

LAS NECRÓPOLIS DE ARTEARA Y MASPALOMAS.

No podíamos dejar de nombrar aquí las dos importantes necrópolis que se encuentran en los límites del Santuario de Amurga, que debieron ser auténticos centros de peregrinación y de ritos, como lo son los cementerios de hoy día. Estas eran la de Arteara y la de Maspalomas.

La necrópolis de Arteara es el mayor cementerio de los aborígenes de Gran Canaria. Se encuentra junto al pueblo de Arteara, en la margen derecha del Barranco de Fataga. Consta de más de 809 enterramientos tumulares, construidos aprovechando las piedras que recubren la zona del mal país, rodeados en sus inicios por un muro de piedra seca, que hoy todavía se intuye en varios lados de todo el perímetro.

Los enterramientos, construidos en piedra seca, presentan una cista donde se coloca el cadáver a modo de caja mortuoria de piedra seca y una estructura superpuesta o torreón que la cubre. Dispuestos sin ninguna razón aparente en todo este enclave de mal país, con distintas configuraciones estructurales como por ejemplo: troncocónica, piramidal, circular, rectangular, etc.
      Tratamiento de una cista en la Necrópolis de Maspalomas. 
      La Provincia.es
En cuanto a la cronología, una datación obtenida en este yacimiento ofrece la fecha del siglo V a. C., (2500 años de uso de este cementerio aborigen).

La necrópolis de Maspalomas estaba constituida por más de un centenar de sepulturas halladas en 1988 durante las obras de ampliación de la Autopista Gran Canaria-1 que conforman el mejor repertorio de restos óseos de los canarios prehispánicos. Los restos fueron trasladados a una nave en Lomo Gordo, donde están depositados.

Según información que hemos recopilado de un artículo de La Provincia, titulado "Aborígenes olvidados", se constata que el paso del tiempo ha deteriorado algunos de los restos aborígenes almacenados en la nave de Lomo Gordo en Maspalomas. Unos 160 bloques funerarios en los que hay de uno a tres cadáveres que llevan desde 1988 esperando para ser analizados.

Las investigaciones realizadas en 50 esqueletos permiten concluir que los restos funerarios tienen una antigüedad de unos 800 años y que en el cementerio se respetaba la jerarquía del grupo. Estos aborígenes que procedían del Norte de África fueron enterrados en fosas salvo tres que han aparecido en un cajón. También se ha comprobado que los cadáveres eran envueltos en fardos orgánicos o pieles de animales. Se da la circunstancia de que han aparecido todos boca arriba a excepción de tres mujeres que se enterraron boca abajo. Del total de osamentas hay tres que corresponden a niños.

Muro de piedra seca que se encuentra en la zona no roturada.

Respecto a la estatura, parece que los hombres alcanzaban de media 1,70 metros y las mujeres 1,60. Eran personas robustas, que murieron entre los 45 ó 50 años debido a la edad y que sufrieron enfermedades degenerativas en la columna y artrosis por la actividad que realizaban.

EL CULTO A LOS MUERTOS DE LOS ANTIGUOS CANARIOS.

No queremos terminar el artículo sin hacer una referencia a este punto, por la importancia que tenía para los canarios. Los aborígenes creían en la existencia de vida espiritual después de la muerte y por eso concedían tanta importancia a la sepultura de las personas fallecidas.

“ …juraban por Magec que es el sol … a el alma tenían por inmortal hija de Magec, que padece afanes, congojas, angustias, sed y hambre, y llévanles de comer a las sepulturas los maridos a las mugeres, y ellas a ellos a los fantasmas llaman Magios o hijos de Magec.” (Marín (17?? (1694))

Existían dos tipos de enterramientos: uno en cuevas donde generalmente el cuerpo era momificado y el otro en estructuras tumulares donde el cuerpo era depositado en cistas, que se corresponde con las necrópolis, como la que estamos tratando.

Tabaibal cardonal en la zona.

Como hicieron los antiguos egipcios, también los aborígenes momificaban (mirlado) el cadáver, para algunos autores solamente los de las personas más destacadas de la comunidad. Luego era depositado sobre tablones o simples ramas en el interior de cuevas funerarias. A su alrededor los familiares colocaban el ajuar que habría de acompañar al difunto en el más allá: bastón, tabonas,amuletos, leche, un perro…

En los enterramientos tumulares, se tenía la idea de separar el cuerpo de la tierra para no contaminar el cadáver con el piso.

Vamos a hacer referencia a dos autores que nos describen, uno en el s. XIX y otro en el s. XVII, diferentes enterramientos que ellos pudieron observar. Para ello vamos a seguir a José Domingo Torres Plaza y a Pablo Atoche Peña en su artículo "La momificación en la Protohistoria de Gran Canaria: una revisión historiográfica" 

Gregorio Chil y Naranjo , fundador de El Museo Canario señala a finales del s. XIX que posiblemente los cuerpos de los enterramientos en túmulo no fueran embalsamados, pero sí quizás tratados con algún tipo de semillas con cualidades astringentes que retrasaran la putrefacción del cadáver. Esta afirmación fue emitida desde la propia observación, ya que en 1876 exploró los túmulos de la Isleta y examinó varios que contenían gran cantidad de semillas de "Ilex angustifolia", denominada popularmente leñabuena. Al principio especuló con que quizás esas semillas pudieron haber sido introducidas en el abdomen de los difuntos, pero al observar que aquellas no se acumulaban en un solo sitio sino alrededor del cadáver, acabó por pensar que se trataban de semillas aromáticas destinadas a preservar los cadáveres de las inclemencias atmosféricas.

Pequeña construcción junto al Barranco del Toro.

En un articulo titulado "Los antiguos habitantes de las Isleta" (1882, 322-324), publicado en la revista El Museo Canario, afirmaba categóricamente que nunca se habían hallado restos momificados en aquella zona tumular, ya que

“...sus habitantes se contentaban con depositar a alrededor del cuerpo, que estaba envuelto en una tela grosera, algunas semillas aromáticas. De esto depende en parte que los restos que se hallan en esos túmulos estén más alterados que los de las cuevas sepulcrales, aunque la razón principal de esa descomposición completa sea sin duda el modo de enterramiento adoptado, puesto que los cuerpos quedaban expuestos a las influencias atmosféricas …” (Verneau, 1996 [1882], 322).

Pedro Agustín del Castillo Ruiz de Vergara en su libro Descripción histórica y geográfica de la Isla de Canaria ([1686-1737]), introduce algunos apuntes acerca del rito del mirlado en los aborígenes de Gran Canaria. En cuanto a la deposición de los cadáveres, asegura que los ponían en cuevas inaccesibles reservadas para tales rituales o en túmulos, tres de los cuales tiene la oportunidad de observar en el año 1703 durante el transcurso de unas obras realizadas en el cerro de Santa Catalina en las que participó como delineante. Al contrario que lo expresado por Chil y Naranjo estos cuerpos en túmulos, si estaban momificados.

El autor concluye realizando el siguiente comentario respecto a la conservación y delicadeza de estos cuerpos momificados:

“Habiendo pasado más de 250 años de la conquista hasta hoy, se encuentran de estos cuerpos enteros con pelo y barba los hombres, y las mujeres con sus pelos rubios, distinguiéndose
por sus aspectos su poca o mucha edad, y al menos los esqueletos, sin faltarles parte alguna,hasta que les tocan con alguna o palo, que al instante cae todo convertido en ceniza” .

BIBLIOGRAFÍA

ATOCHE, P., RAMÍREZ, Mª.A. y RODRÍGUEZ, C., 2008. La momificación o “mirlado” en la Protohistoria canaria: ¿un rito egiptizante asimilado? En: P. Atoche, C. Rodríguez y Mª.A. Ramírez (Editores): Mummies and Science. World Mummies Research. Proceedings of the VI World Congress on Mummy Studies, 143-158. Santa Cruz de Tenerife.

CHIL y NARANJO, Gregorio(1882): "Los antiguos habitantes de las Isleta" (322-324), publicado en la revista El Museo Canario

BERNAL, J.Mª. y ATOCHE, P., 2008. Ritos funerarios en la Protohistoria de Gran Canaria (Islas Canarias). En: P. Atoche, C. Rodríguez y Mª.A. Ramírez (Editores): Mummies and Science. World Mummies Research. Proceedings of the VI World Congress on Mummy Studies, 195-202. Santa Cruz de Tenerife.

CASTILLO, P.A. Del, 1948-1960 [1737]. Descripción histórica y geográfica de las Islas Canarias. Estudio crítico a cargo de Miguel Santiago. Tomos I y II. Madrid: Ediciones de El Gabinete Literario de Las Palmas.

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GUEDES GONZÁLEZ, Pablo (2010): LA CUEVA DE LA MAJADILLA. MORADA DE LOS PASTORES GUEDES, EN AMURGA. historiacastilloromeral.blogspot.com.

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VERNAU, René (1981): Cinco años de estancia en las Islas Canarias. Editorial JADL. 1ª edición en francés en 1891.

jueves, 17 de mayo de 2012

LOS CANES MARINOS DE ÉPOCA ROMANA, POSIBLE ORIGEN DEL NOMBRE DE CANARIAS

Lobo marino o foca monje cazada en Mallorca.

Artículo de Ana Santana de Agencia EFE de Santa Cruz de Tenerife 15/05/12.

A fines del siglo I antes de Cristo una expedición enviada por Juba II de Mauritania encontró una copiosa colonia de "canes marinos" o focas monje en una isla del océano Atlántico a la que por ese motivo denominaron "Canaria". Una traducción errónea del texto de aquel viaje llevó a malinterpretar "canes marinos" como "perros", alterando el nacimiento de una historia de hace 2.000 años.

Años después el archipiélago sería conocido como "Islas de Canaria", "Canarias insulas" y, finalmente, "Islas Canarias", según indica el conservador del Museo Arqueológico de Tenerife, José Juan Jiménez, en una entrevista a Efe en la que precisa que la expedición se afrontó con el consentimiento del emperador Octavio Augusto y la autorización del Senado romano.

La expedición se realizó entre los años 25 antes de Cristo (en que Juba II fue entronizado como rey de Mauritania) y el 12 AC, cuando fallece el general Marco Vipsanio Agripa, a quien Octavio había encargado el "orbis terrarum", un mapa del mundo conocido que incluyó las "Islas Afortunadas".

El relato de la expedición fue transmitido por Plinio el Viejo en su "Naturalis Historia" en el siglo I de nuestra era.

De esta manera, Juba II puede ser considerado el iniciador de la Historia Antigua de Canarias y Plinio El Viejo un pionero en la Historia Natural de las islas, explica este arqueólogo, que es autor, entre otros libros, de "Canarii. La génesis de los canarios desde el Mundo Antiguo".

Lobo marino en Mauritania.
Su teoría la expondrá este miércoles en una conferencia incluida en el programa del curso "Los detectives de la naturaleza" que se celebra en el Museo de la Naturaleza y el Hombre de la capital tinerfeña.

Juba II gobernó el reino de Mauritania desde el 25 AC hasta el año 23 de nuestra era, siendo considerado como uno de los grandes monarcas indígenas ilustrados, criado en Numidia y Roma, conocedor de las culturas circunmediterráneas y de lenguas como el griego, el líbico antiguo y el latín.

Escribió obras artísticas, de teatro y ensayos geográficos, siendo considerado el primer naturalista de la era, pues organizó expediciones dentro de su reino para buscar las fuentes del Nilo y localizar especies vegetales, lo que le llevó a descubrir la tabaiba, conocida como "Euphorbia regis jubae".

Este ansia científica e investigadora le llevó a patrocinar expediciones para conocer cuáles eran los límites continentales y las islas colindantes a su reino, de las que tenía alguna referencia tras ser nombrado magistrado y patrono de Gades (actual Cádiz).

Por su parte, Marco Vipsanio Agripa, el mejor general de Augusto y uno de los personajes clave en este asunto para José Juan Jiménez, pudo contar con la información recabada por los miembros de la expedición del monarca mauritano.

Agripa recopiló toda la información existente en el Imperio y situó a Canarias como las "Fortunata insulae" en este mapa, cuyas réplicas fueron ubicadas en los principales templos para que se conociera su progresiva extensión.

Al respecto, Jiménez precisa que en los mapas romanos jamás figuraron Azores, Madeira y Cabo Verde, pero sí las "islas Afortunadas", lo que vincula a Canarias documentalmente desde hace 2.000 años con el mundo occidental, algo "que debemos a la expedición de Juba II y a la descripción posterior de los hallazgos del viaje que recogió Plinio el Viejo en la Historia Natural".

En esta descripción se indica que los navegantes encontraron una enorme cantidad de canes, de los cuales trajeron dos a Juba, y que la orilla de las islas estaban "infestadas de los restos de monstruos marinos que arrojaba a tierra la marea".

Para el conservador del Museo Arqueológico de Tenerife, se trataba de cetáceos y otras criaturas marinas varadas, y detalla que en latín "can/canis" hace referencia al perro de mar ("can marinus") lo mismo que actualmente se habla de "elefantes, leopardos y leones marinos" sin confundirles con sus homónimos terrestres.

A juicio de Jiménez, lo que cabe en un relato sobre islas en el océano son las criaturas marinas, pues una mala traducción reiterada durante mucho tiempo llevó a que fueran tomados como "perros".

"Hay que dar a los textos otra mirada y traducir correctamente las fuentes históricas", añade José Juan Jiménez.
Este arqueólogo interesado en el mundo antiguo señala que las colonias de foca monje (Monachus monachus) que existían en el norte de África, el ámbito macaronésico y el Mediterráneo quedaron reducidas al borde de la extinción a las existentes en el mar Egeo y la actual Mauritania, interrumpiéndose el intercambio genético de los ejemplares que existían en Canarias, Madeira, Azores y la fachada atlántica norteafricana.

Apunta Jiménez que el sobrenombre de can o lobo de mar de estos mamíferos marinos procede de la forma de su cabeza y de sus frecuentes gruñidos, semejantes a ladridos o aullidos, emitidos por los ejemplares de esta especie.

Para refugiarse y proteger a sus crías, las focas monje utilizaban cuevas en la costa, de donde se derivan los nombres "Camara do lobo", "Playa del Lobo" y "Cueva del lobo" persistentes en la toponimia actual.

Al nacer, las crías miden entre 80 y 90 centímetros y pesan unos 20 kilos, mientras los adultos llegan a pesar 340 kilogramos y medir tres metros de longitud.

Ello implica, en opinión de José Juan Jiménez, que los dos "canes" que le llevaron los expedicionarios al rey Juba II habrían sido dos crías de foca monje, pues en el Atlántico los partos se producían en los periodos de junio-julio y octubre-noviembre.