domingo, 15 de julio de 2012

CAMINOS HISTÓRICOS EN EL SURESTE DE GRAN CANARIA: CAMINO DE LA MADERA Y CAMINO DEL CONDE (1ª parte).


Camino del Conde, Casa Condal y Ermita de Juan Grande, principios s. XX. Fondo FEDAC.

INTRODUCCIÓN DE HCR.

Exponemos a continuación este excelente trabajo de Don Rafael Sánchez Valerón, Cronista Oficial de Ingenio, que fue publicado en una edición monográfica de la revista  El Pajar sobre los caminos historicos de Canarias, la nº 29 de 2011. Debido a su extensión lo publicaremos en dos partes.

Queremos agradecer al autor la cesión del artículo para su publicación en HCR, así como su predisposición para difundir y dar a conocer su trabajo y su conocimiento de la historia del sur, para lo cual cedemos gustosos nuestro blog, cuyo objetivo no es otro sino el que esta rica historia sea rescatada y conservada para las próximas generaciones.

Damos las gracias de la misma manera a Don Rafael por el material y publicaciones que nos ha cedido con el fin de documentarnos.

PABLO GUEDES GONZÁLEZ

Caminos históricos en el Sureste de Gran Canaria: Camino de la Madera y Camino del Conde.

Rafael Sánchez Valerón
Cronista Oficial de Ingenio

A modo de introducción.

No es el objetivo de este trabajo ser un compendio etnográfico o un tratado científico, pretende tan solo dar a conocer y recuperar dos caminos olvidados que durante mucho tiempo tuvieron un especial protagonismo en las áridas y desoladas tierras del este y sur de Gran Canaria y que hoy estamos a punto de perder por la amplia red de carre teras y autopistas; y la desordenada
expansión urbanística, propiciada por un modelo de desarrollo como consecuencia de la desaparecida actividad agraria y forestal tradicionai y modernización de los medios de comunicación terrestres.

Desde hace mucho tiempo hemos sentido curiosidad por conocer estos caminos, puesto que solo teníamos referencias aisladas de su existencia en distintas zonas por donde pasan y algunas reseñas documentales sin consistencia.

Ilustr. 1; Macizo de Amurga. Fotografla Sánchez Valerón.

La invitación a participar en esta edición monográfica de El Pajar sobre los caminos nos hizo acelerar las investigaciones, recorriendo en un tiempo record los distintos tramos y descubriendo aspectos inéditos de estas singulares vías de comunicación que hoy tratamos
de recuperar.

A modo de comparación podemos establecer un paralelismo entre los dos caminos objeto de
este trabajo ya que ambos coinciden en Telde: “el del Conde, va a...y el de la Madera, viene de...”

El Camino de la Madera tiene su origen en el transporte mientras que el Camino del Conde une asentamientos urbanos. Discurren casi paralelos. Los dos responden a la misma tipología de anchura y trazado, si bien el del Conde tiene un dibujado más uniforme y rectilíneo. Se preguntará el lector que ¿cuál de los dos es más antiguo? El del Conde, aunque su nombre es más reciente, debió, en su trazado de la actual ciudad Telde a Carrizal, coincidir con la milenaria vía que, en tiempos de la sociedad indígena, unía la capital del guanartemato de Telde con los poblados del Sur; mientras que el de la Madera surgió después de la Conquista europea, en el marco de las explotaciones forestales de Amurga.

Como característica común, ambos caminos han perdido su continuidad y la existencia de algunos tramos se debe a su utilidad como vías de acceso de distintos propietarios hacia sus zonas de cultivo, dándose el caso de su desaparición completa en las zonas urbanas, desvíos por intereses particulares o bien convertidos en zonas de cultivo, y lo que es más triste, vedados en algún lugar con puertas que impiden su tránsito.

Ilustr. 2:Mapa del este de Gran Canaria, con el trazado
 de dos vías históricas;Camino de La Madera y
Camino del Conde. Cartografia GRAFCAN.
Solamente hay restos de su primitiva configuración en zonas alejadas de núcleos urbanos o en las cuencas de los barrancos donde la maleza a la par que esconde su trazado impide a su vez que
sea destrozado.

La aridez de una zona previamente desmontada y dedicada al cultivo tanto de secano como de regadío y su paso por zonas llanas hace que estos caminos apenas tengan delimitación al no existir las clásicas paredes de contención de los caminos cumbreros.

En muchos casos se han llegado a confundir al discurrir casi paralelos en la zona de la comarca histórica de Los Llanos del Polvo, así en algunos protocolos de siglos pasados a la hora de señalar linderos se aclara: “Linda con el Camino del Conde que no es el Camino de la Madera”

Estos caminos, al margen  de su utilidad pública, deben conservarse atendiendo a la preservación de la identidad histórica y los valores etnográficos tradicionales.

En muchos casos al no disponer de fuentes de información, en ciertos lugares y al encontrarse extremadamente fragmentados algunos tramos, se ha tenido que buscar su trazado primitivo en función de la lógica de la experiencia en senderos y la disposición morfológica del terreno, atendiendo a que son tramos muy cortos y sencillos de configurar, uniendo los distintos trozos.

En la actualidad son difícilmente reconocidos, tanto su trazado como sus nombres por las nuevas generaciones y solamente conocen su existencia en general personas mayores relacionadas con la actividad agraria (pastores, obreros del Conde y agricultores) en la zona de Juan Grande (San Bartolomé de Tirajana), Sardina y Vecindario (Santa Lucía) o en Las Majoreras (Ingenio) y de forma ocasional por figurar en el nomenclator callejero urbano de Casa de Pastores (Santa Lucía) y Ojos de Garza (Telde) en lo que se refiere al Camino de la Madera y un tosco y manual letrero en Jerez (Telde), amén del desaparecido nombre Conde de a Vega Grande en Vecindario a la calle por donde pasa ba el camino que hacía referencia a esta reconocida saga familiar canaria (Camino del Conde).

Para una mejor interpretación de su recorrido, en este estudio, los hemos dividido en diferentes tramos con principio y fin en grandes barrancos que son fronteras naturales de los distintos municipios por donde pasan de Norte a Sur: Teide, ingenio, Agüimes, Santa Lucía y San Bartolomé de Tirajana.

¿Uno o dos caminos
de la Madera?

El Camino de la Madera, a diferencia de los distintos caminos tradicionales que serpentean toda la geografía insular no responde al concepto generalizado de unir núcleos habitados o caseríos dispersos, sino que fue diseñado, al menos en su origen, exclusivamente para el transporte, considerando que paralelos a él discurrían otros caminos que en muchos casos confluían y que con el paso del tiempo llegaron a confundirse. Su tipología responde a un “camino de carretas”, pues mantiene una anchura uniforme (entre tres y cinco metros) a lo largo de todo su recorrido Sur-Norte con desviaciones insignificantes. Su trazado por toda la zona costera al este de la isla es rectilíneo y apenas presenta alineaciones curvas, no observándose barreras naturales, tan solo en los cauces de los barrancos (Tirajana, Guayadeque, Aguatona y Silva) con desniveles casi imperceptibles al desaparecer sus cuencas en la zona aluvial costera. La primera referencia histórica documentada que hemos encontrado corresponde a finales del siglo XVII.

Los testimonios orales indican que había un Camino de la Madera que desde Amurga (a través de La Paredilla, Balos y Cuesta de las Crucitas) conducía a la Villa de Agüimes; discurriendo por lo que fue el antiguo territorio bajo la jurisdicción eclesiástica de Agüimes. Por tanto no tendría continuidad por la costa. De esta manera está señalado en algunos mapas antiguos y pervive en la tradición oral, incluso en el nombre de una calle.

En el mismo sentido “otro Camino de la Madera” uniría Carrizal con Telde, así está acreditado por multitud de documentos y testimonios, tanto a su paso por el municipio de Ingenio como por el de Telde donde el nombre de una calle lo hace patente.

Un protocolo notarial de 1558 nos habla de un contrato de acarreo de leña desde Carrizal a
Teide para uno de sus ingenios azucareros.

“Minuta de servicios que Domingo Hernández, vecino de Telde, se obliga a hacer a Melchor Olivares Maldonado, en esta manera: lo servirá con tres camellos que tiene, uno bermejo y dos mohinos en la zafra de este año, en el ingenio de Telde, comenzará el servicio el lunes día primero del próximo mes de Febrero y con las siguientes condiciones: Pondrá en el ingenio cien cargas de leña de camello de leña santa del Carrizal, percibiendo por cada carga tres reales y medio nuevos..."

En igual sentido desde Balos y Aldea Blanca hasta el ingenio de la villa de Agüimes.

“Melchor Lorenzo se oblíga a dar a Cristóbal Díez de la Garza, 1.000 cargas de leña de camello de leña buena para la zafra de 1579, para su ingenio que tíene en la villa. Las ha de cortar de Aldea Blanca para acá, en esta manera: ha de empezar del Barranco de los Balos para acá mientras lo diga Díez; pero cuando ya no quiera que se corte más leña en este término, el otorgante pasará a cortar las demás cargas a Aldea Blanca. Las dará a precio cada carga de un real y cuarto las de Balos para acá, y las de Aldea Blanca a real cada una” (1).

No nos indican el trazado de ningún camino pero señalan la actividad del transporte de leña para los ingenios azucareros en el siglo XVI entre Carrizal y Teide, y Balos-Aldea Bianca y “el Ingenio de Agüimes” en zonas coincidentes con ambos caminos.

El Camino de la Madera de Carrizal se unía al Camino del Conde en el paraje de Jerez antes de llegar a Telde.

No conocemos evídencias testimoniales, documentales o físicas de ningún nexo entre ambos
caminos desde Balos, Las Chozuelas (Cruce de Arinaga), Llanos Prietos y amplio territorio de Las
Rosas, en una longitud que rebase los cuatro kilómetros, hasta el comienzo del “segundo” Camino
de la Madera en Carrizal. Los dos tramos se localizan al este y oeste del Camino del Conde. De haber existido una vía de unión entre los “dos caminos de la Madera” y considerando la morfología del terreno deberían haberse cruzado el de la Madera con el del Conde por la zona de Cruce de Arinaga, Balos o Llanos del Polvo. Aunque un informante de Telde nos comentó que su abuelo le había trasmitido que se unían, no lo podemos afirmar de manera categórica al no disponer de documentación acreditativa, ni poder contrastar testimonios orales.

El único camino que hemos encontrado documentado en esta zona es el tramo del Camino del Conde que se llamó durante siglos el “camino que va a las Salinas”.

Ilustr. 3: Red de caminos según el Boletín Oficial
 de La Provincia de Canarias de 1868.
Entre otros: el  que sale de las cercanías
 de Telde hacia Carrizal, con trazo indeleble (1)
 y el de Agüimes – Juan Grande (2).
 Ambos coincidentes con los tramos en estudio
 del Camino de la Madera. Ilustración del libro
 Caminos de Gran Canaria (1997:pag 96)
 de Claudio Moreno.

Los documentos que exponemos pueden ser muy significativos.

El paraje conocido como Corral Prieto se encontraba al este del actual Cruce de Arinaga más tarde “Llanos Prietos o Los Prietos”. Al oeste del mismo se situaba el paraje de las Chozuelas entre los barranquillos de Balos y el Ancón llegando por el Oeste hasta el Camino de la Madera.

En el inventario de bienes de la Capeñanía instituida por Alonso Gómez en 1715 se especifica: “60 fanegadas de tierras labradías montuosas a donde dicen las Chosuelas que lindan por la parte de arriba Camino Real de la Madera, por abajo el Rayón, por un lado el Barranco de Valos y por el otro Barranquillo que baja a la Montaña de Francisco”(2). En protocolo de 1688 sobre hipoteca de diezmos se indica: “un cercado de tierra calmo en el Carrizal, que linda por arriba con Camino Real de Madera, por abajo con un cercado del capitán Antonio Lorenzo Betancourt y por un lado barranco de Agüimes y por el otro Montañeta de los Vélez” (3).

Ambos documentos, localizados en zonas perimetrales del Cruce de Arinaga y Montaña de los Vélez, nos podrían indicar el final del “primer” camino que va a Agüimes desde Arnurga y el principio del “segundo” de Carrizal a TeIde pero no se puede establecer la unión entre ambos. El hecho de que aparezca el término “real” (sinónimo de camino público) induce a la confusión y queda en el aire si existió un tramo de unión entre ambos caminos entre Balos y Guayadeque y donde hoy no hay ninguna señal física de su existencia.

El primer Camino de La Madera (Amurga-Agüimes) pasa a poca distancia de los caseríos de Vega Grande (Juan Grande), Aldea Blanca y Sardina, por lo que pudo convertirse en camino de tránsito de personas hacia la Parroquia de Agüimes cuando empezaron a desarrollarse. El segundo (Carrizal-TeIde), también  pudo convertirse en camino de tránsito desde Carrizal hacia Telde, si bien, teniendo en cuenta que discurría más al litoral (Capellanía y Jurada), los transeúntes podrían utilizar también el Camino del Conde que atravesaba la población, pero debiendo salvar el obstáculo natural que representaban los barrancos de Guayadeque y Silva, mientras el Camino de la Madera, apenas sin cauce en la costa, podría permitir el tránsito de carretas con más holgura. Esta vía debió tomar especial importancia en la zona de Gando, al unir su torre militar, playa y Lazareto con Telde a través del paraje de Jerez, antes de hacerse la llamada Carretera del Goro, ya avanzado el siglo XX.

El Macizo de Amurga y el Camino de la Madera.

Estamos ante un topónimo de origen prehispánico que aparece en otros lugares de la isla como es el caso de la Montaña de Amurga en el valle de la Aldea de San Nicolas. Se encuentra en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, en el cuadrante sur-sureste de Gran Canaria, de forma triangular, confluyendo casi en la cumbre los dos barrancos que la delimitan: San Bartolomé y Fataga. Destaca la cumbre de Amurga con 1.200 metros de altitud sobre el nivel del mar. Nacen aquí diversos barrancos que desaguan en el litoral comprendido entre las localidades de Juan Grande y Maspalomas.

 Ilustr. 4: Tramo del municipio de San Bartolomé de Tirajana, con las últimas estribaciones de Amurga, en la parte superior de la imagen y el Barranco de Tirajana en la parte inferior. Con trazo fino, parte superior, el Camino de La Madera (Amurga.- Barranco de Tirajana). Con trazo grueso Camino del Conde (Juan Grande-Barranco de Tirajana-Doctoral). Fotografía aérea de GRAFCAN, con trazado del autor.

El macizo de Amurga desempeñó un papel significativo en la historia de la comunidad aborigen en su actividad pecuaria. Se han localizado importantes restos arqueológicos, túmulos, restos protourbanos, abrigos pastoriles y cuevas de habitación. Sus extensos baldíos realengos fueron destinados a la explotación ganadera en régimen extensivo y ya en sigloXVII se conocen “apañadas” para marcar el ganado y seleccionar el destinado al sacrificio. La primera data oncedida en Amurga se remonta a 1577 sobre un territorio lindante con el barranco del Ágüila y por otra parte corrales para el ganado. La data fue traspasada en 1697 a Alejandro Amoreto quien la agregó a su mayorazgo pero fue desposeído por sentencia en 1707 al considerase que eran terrenos concejiles o realengos. Su heredero Francisco Amoreto continúa el pleito en 1715, el Tribunal determina el deslinde de terrenos realengos. El territorio de Amurga es reclamado en 1786 por José Quintana a lo que se oponen los vecinos de Agüímes que tenían allí su ganado. La posesión realenga es ratificada mediante sentencia en 1803. El proceso privatizador so culmina con la desamortización civil, cuando los hermanos Agustín y Fernando del Castillo, en 1873, aumentan el llamado “Cortijo de Amurga”  adquiriendo en pública subasta al Estado un extenso territorio.

El pastoreo y el acopio de leña fueron las actividades más importantes en los últimos tiempos en las zonas altas. En sus medianías abundan las tierras de cultivo de secano, mientras que en las llanuras costeras grandes extensiones de terrenos han sido habilitados como zonas de regadío para el cultivo del tomate.

El Camino de la Madera o como es conocido en Sardina del Sur, Camino de Amurga, tiene su origen en el macizo de Amurga; nacido posiblemente de la necesidad de transportar la madera (aún quedan algunas reliquias de pinos y sabinas) desde esta zona de irregular relieve hasta las localidades florecientes de Agüimes, Ingenio, Carrizal y TeIde, así ha sido reconocido por la distintas fuentes orales que hemos consultado.

Los troncos eran arrastrados por bestias desde las altas crestas hasta la llanura y a partir de aquí a través del Camino de la Madera y en algunos casos hasta el litoral donde eran embarcados, tal es el ejemplo de la madera del retablo barroco del templo de Nuestra Señora del Buen Suceso de Carrizal, comenzando la construcción en la década de 1790 con maderas transportadas en un barquillo desde el embarcadero de las Burras, en las cercanías de Maspalomas hasta Gando, desde donde fueron traídas a Carrizal en burros, cedidos unos por los vecinos y otros alquilados. Y, cuánta tilla y troncos para techos, puertas, ventanas, utensilios agrícolas y leña debió llegar desde la hoy desolada Amurga.

La cuenca del barranco de Las Palmas a decir de los pastores podría ser el comienzo del Camino de la Madera. El topónimo “Arrastradero” existente en este tramo nos indica, sin duda, lo que fue el origen del camino.

El Lomo de la Madera comienza, en su parte baja, entre el barranco de las Culatillas y el de los “Ajogaos”. En el ascenso hasta medianías y cumbres se encuentran cadenas de tierra en bancales que nos indican la existencia, antaño, de cultivos de secano y para siembra.

En la actualidad el Macizo de Amurga en sus medianías y cumbres hoy carente de cualquier
actividad agrícola, ganadera o forestal y en muchos casos por su dificil acceso, es una zona que conserva huellas de sus valores naturales patrimoniales, contando también con una gran belleza paisajística.

Notas.

1 ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL LAS PALMAS: Escribano Francisco Henríquez
Melián, Legajo 790, if 60 r. —60v. y Francisco Diaz, Legajo 2.485, sin foliar.

2 ARCHIVO PARROQUIAL AGÜIMES: Libro II de Protocolos.

3 A.H.P.LP.: Escribano Lucas Betancourt Cabrera, Legajo 2.505, foliación rota.

martes, 22 de mayo de 2012

LA NECRÓPOLIS ABORIGEN EN LOS ALTOS DE SAN AGUSTÍN.

Momia aborigen de Guayadeque en el Museo Canario. Aguayro.

PABLO GUEDES GONZÁLEZ.

En varios de nuestros artículos (los de la serie "Amurga, El Santuario Perdido") hemos hecho referencia al "cementerio" de los antiguos canarios que fue descubierto en los años 50 del pasado siglo cuando se comenzaron a roturar las tierras para el cultivo de tomates en los Altos de San Agustín, en lo que hoy se conoce como La Gloria.

La primera persona a la que oíamos hablar de este tema fue Wenceslao Guedes Artíles, nieto de Ma´ Blas Guedes, fallecido hace muchos años y pastor en toda esa zona de Amurga, conocida como "La vuelta de la Montaña" (de las Tabaibas) donde los Guedes pastoreaban su ganado, después de trasladarlo allí a fines del siglo XIX. Recordamos todavía la figura de "Wenceslaito", como se le conocía, un hombre muy alto para su época pues medía cerca de 1.90 m.

En nuestro artículo, LA CUEVA DE LA MAJADILLA. MORADA DE LOS PASTORES GUEDES, EN AMURGA(http://historiacastilloromeral.blogspot.com.es/2012/01/la-cueva-de-la-majadilla-morada-de-los.html), explicábamos la leyenda que existe en la familia respecto al traslado del ganado a esta zona de Amurga.

En fechas más recientes, oímos hablar del "cementerio" a Santiago Ortega Sánchez conocido por “Sosa” pastor en su juventud en la zona y sobrino de los pastores de La Gloria y de Juncalillo, los hermanos Jacinto y Antonio Ortega Ramírez respectivamente.

Según mi padre, Pablo Guedes, el topónimo de la La Gloría surge después de la roturación de estas tierras para el cultivo del tomate, cuando se establecieron los aparceros en las cuarterías. El motivo fue la benignidad del clima y la tranquilidad de la zona en contraste con los vientos típicos, unos kilómetros más al norte, por ello se conocieron estas cuarterías, que aún existen, como las de "La Gloria" y años más tarde después de abandonarse los cultivos de tomate, se le dio este nombre al Hotel "Gloria - Palace".
Llano del Cementerio.

Otra característica de estas tierras era su calidad para el cultivo, pues los tomates cultivados aquí, eran los más valorados y que tenían mejor sabor de los que llegaban al almacén de empaquetado de Juan Grande. Asimismo, el pasto de la zona, según nos comentan los hijos de Jacinto Ortega que actualmente llevan la explotación ganadera, es de los mejores y prueba de ello es el premio obtenido por Quesos "La Gloria" en un Concurso Internacional en Birmingan, Inglaterra.

En los años 50 el exportador Francisco Quintana, arrienda al condado estas tierras y las rotura para el cultivo de tomates. A escasa distancia de donde se encuentran las cuarterías y la actual explotación ganadera "La Gloria", junto al Barranco del Toro y a no mucha distancia del Hotel Gloria Palace existía un llano. En este llano fue donde se descubrieron los restos humanos y debido a ello pasó a llamarse el "Llano del Cementerio", como se le conoce hoy día.

Según Santiago Ortega, "Sosa", al otro lado del Barranco del Toro, donde se sitúan las ruinas de las antiguas cuarterías de "El Canario" (frente al Hotel Beverly Park), se descubrieron más restos humanos que pertenecían a los antiguos canarios, pasándose a llamar la zona de esta manera por dichos restos.

SITUACIÓN ACTUAL DE LOS RESTOS.

Hemos hecho una visita a la zona de la que mostramos las imágenes adjuntas. La mayor parte de las tierras fueron roturadas y preparadas para el cultivo, pero una parte, la que linda con el Barranco del Toro, no fue "despedregada" y permanece virgen con algunos restos que nos llamaron la atención.

Creemos que los terrenos en su época, en función de lo poco que queda virgen, debían estar cubierto de piedras y lajas,de forma parecida a los "malpaises", donde solían enterrar a sus muertos los antiguos canarios.

Pedregal junto al Barranco del Toro.

Según nuestros informantes, no se sabe lo que se hizo con los restos humanos cuando aparecieron, aunque lo mas probable es que fueran destruidos, como sucedió con un caso similar en Lomo Caserones (Aldea de San Nicolas). Así, según nos relata Francisco Peinado:

"... Los cultivos de tomateros en el Lomo terminaron de arruinar gran parte del yacimiento arrasando casas y necrópolis, como ejemplo de esta época y según me contó un señor de la zona,... se apilaron numerosos huesos humanos para quemarlos y durante la cremación iba mermando la altura poco a poco..."(Lomo Caserones, de Casa a Cementerio. Pintaderacanaria.blogspot.com)

Los restos que encontramos en nuestra visita, no sabemos si ya existían en época aborigen o se corresponden con épocas posteriores, son un muro de piedra seca, una pequeña construcción o estructura formando una pared de piedra seca y lo que podría ser una cista por la disposición de las lajas en el terreno, aunque todo esto con las lógicas reservas, puesto que debe ser determinado por expertos.

Ni en la Carta Arqueológica Municipal de San Bartolomé de Tirajana ni en la web: www.patrinet.org, de difusión del Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria figuran ninguna referencia al Cementerio ni a estos restos.

OTROS RESTOS ABORÍGENES DE LA ZONA.



Los restos arqueológicos más cercanos al “Llano del Cementerio”, según la carta arqueológica municipal son tres "estructuras de piedra seca de carácter cultual", un grabado rupestre y dos torretas o mojones de piedra seca.

Según la hipótesis que habíamos establecido, en nuestros artículos, estos mojones pudieron servir de delimitación de lo que debió ser el "Santuario de Amurga", uno de los dos lugares sagrados de los antiguos canarios, el otro era Tirma, lugares de peregrinación de culto y santuario donde se refugiaban en tiempos de guerras (ver la serie de artículos sobre este tema: AMURGA, EL SANTUARIO PERDIDO VI. AMAGRO, UMIAYA, MONTAÑA DE LAS TABAIBAS). )

Estos mojones de piedra seca rodean y señalan un territorio comprendido en Amurga desde el Barranco Hondo hasta el de Fataga, llegando hasta las estribaciones mas altas del macizo. La necrópolis que estamos dando a conocer, se situaría cercana a uno de estos mojones y en el interior del santuario.

También en las cercanías se encuentra la cueva de "La Jumosa", nombre que antiguamente recibía la zona antes de ser conocida por La Gloria, y donde se establecía el corral del ganado.

Creemos que en época aborigen debió desarrollar la misma función.


Cista en Lomo Caserones. Pintaderacanaria.blogspot.com
En cuanto a otros restos humanos encontrados en esta comarca, tenemos documentación de distintos hallazgos. Así, según René Vernau, en su obra "Cinco años de estancia en las Islas Canarias" (1891):

"En la aldea de Juan Grande he encontrado una cueva sepulcral que, aunque había sido desgraciadamente saqueada, me ha permitido hacer una comprobación que creo interesante señalar. Todos los cadáveres que contenía presentaban lesiones en los huesos. Eran tumores óseos de diversa naturaleza, viejas fracturas consolidadas, artritis deformantes, etc. Me encontraba en presencia de un verdadero cementerio de lisiados y esto me condujo a preguntarme si los enfermos no serían objeto de alguna creencia supersticiosa."(pág.80).

Sebastian Jiménez Sánchez (Embalsamamientos y enterramientos de los “canarios” y “guanches”, pueblos aborígenes de las islas canarias”, en Revista de Historia, VII, 55. 1941.pgs. 257-268) señala que en el sur de Gran Canaria se encontraron momias con 12 y 16 pieles superpuestas, sin citar su procedencia. Añade además el descubrimiento en Arguineguín de una momia de dos metros de largo envuelta en numerosas pieles, así como otras encontradas en Juan Grande. En estos dos lugares señala Jiménez que se encontraban las momias de mayores dimensiones, apuntando que los hitos relevantes a nivel de hallazgos de restos momificados incluían Arguineguin, Juan Grande y Guayadeque, añadiendo Acusa-Tejeda. El mayor número de envolturas en las momias indicaba mayor rango social del individuo.

De la misma forma, tenemos noticias de distintas momias encontradas en Amurga, tanto por investigadores como por pastores.

Una de las momias a las que se refiere Sebastian Jiménez puede que sea la que se encuentra en el Museo Canario, a la entrada de la sala dedicada a la antropología física de los antiguos canarios (Planta Alta). La momia fue encontrada en Arguineguín (El Pajar) y fue envuelta en 14 capas de piel antes de su enterramiento.

Restos encontrados de una posible cista.

Según la información del Museo, es la momia que presenta mayor lujo en su ajuar funerario y en el proceso de momificación de todas las encontradas, lo que indica la categoría que debió tener el personaje. Las muestras radiológicas han demostrado que el individuo murió a causa de fuertes traumatismos, compatibles con una lucha por lo que se supone que los restos son de Artemi Semidán, guanarteme de los canarios, aunque por otro lado los análisis demuestran que era un individuo joven.

Según algunas fuentes, las huestes de Artemi Semidán rechazaron un intento de incursión a Arguineguín hacia 1405, protagonizado por tropas hispano-normandas al mando de Jean de Bethencourt. Esta victoria de los canarios sobre los europeos le valió a la isla conocida hasta entonces como Canaria por los castellanos, el sobrenombre de "Gran" con que es conocida hasta hoy día, por el valor demostrado por los canarios.

LAS NECRÓPOLIS DE ARTEARA Y MASPALOMAS.

No podíamos dejar de nombrar aquí las dos importantes necrópolis que se encuentran en los límites del Santuario de Amurga, que debieron ser auténticos centros de peregrinación y de ritos, como lo son los cementerios de hoy día. Estas eran la de Arteara y la de Maspalomas.

La necrópolis de Arteara es el mayor cementerio de los aborígenes de Gran Canaria. Se encuentra junto al pueblo de Arteara, en la margen derecha del Barranco de Fataga. Consta de más de 809 enterramientos tumulares, construidos aprovechando las piedras que recubren la zona del mal país, rodeados en sus inicios por un muro de piedra seca, que hoy todavía se intuye en varios lados de todo el perímetro.

Los enterramientos, construidos en piedra seca, presentan una cista donde se coloca el cadáver a modo de caja mortuoria de piedra seca y una estructura superpuesta o torreón que la cubre. Dispuestos sin ninguna razón aparente en todo este enclave de mal país, con distintas configuraciones estructurales como por ejemplo: troncocónica, piramidal, circular, rectangular, etc.
      Tratamiento de una cista en la Necrópolis de Maspalomas. 
      La Provincia.es
En cuanto a la cronología, una datación obtenida en este yacimiento ofrece la fecha del siglo V a. C., (2500 años de uso de este cementerio aborigen).

La necrópolis de Maspalomas estaba constituida por más de un centenar de sepulturas halladas en 1988 durante las obras de ampliación de la Autopista Gran Canaria-1 que conforman el mejor repertorio de restos óseos de los canarios prehispánicos. Los restos fueron trasladados a una nave en Lomo Gordo, donde están depositados.

Según información que hemos recopilado de un artículo de La Provincia, titulado "Aborígenes olvidados", se constata que el paso del tiempo ha deteriorado algunos de los restos aborígenes almacenados en la nave de Lomo Gordo en Maspalomas. Unos 160 bloques funerarios en los que hay de uno a tres cadáveres que llevan desde 1988 esperando para ser analizados.

Las investigaciones realizadas en 50 esqueletos permiten concluir que los restos funerarios tienen una antigüedad de unos 800 años y que en el cementerio se respetaba la jerarquía del grupo. Estos aborígenes que procedían del Norte de África fueron enterrados en fosas salvo tres que han aparecido en un cajón. También se ha comprobado que los cadáveres eran envueltos en fardos orgánicos o pieles de animales. Se da la circunstancia de que han aparecido todos boca arriba a excepción de tres mujeres que se enterraron boca abajo. Del total de osamentas hay tres que corresponden a niños.

Muro de piedra seca que se encuentra en la zona no roturada.

Respecto a la estatura, parece que los hombres alcanzaban de media 1,70 metros y las mujeres 1,60. Eran personas robustas, que murieron entre los 45 ó 50 años debido a la edad y que sufrieron enfermedades degenerativas en la columna y artrosis por la actividad que realizaban.

EL CULTO A LOS MUERTOS DE LOS ANTIGUOS CANARIOS.

No queremos terminar el artículo sin hacer una referencia a este punto, por la importancia que tenía para los canarios. Los aborígenes creían en la existencia de vida espiritual después de la muerte y por eso concedían tanta importancia a la sepultura de las personas fallecidas.

…juraban por Magec que es el sol … a el alma tenían por inmortal hija de Magec, que padece afanes, congojas, angustias, sed y hambre, y llévanles de comer a las sepulturas los maridos a las mugeres, y ellas a ellos a los fantasmas llaman Magios o hijos de Magec.” (Marín (17?? (1694))

Existían dos tipos de enterramientos: uno en cuevas donde generalmente el cuerpo era momificado y el otro en estructuras tumulares donde el cuerpo era depositado en cistas, que se corresponde con las necrópolis, como la que estamos tratando.

Tabaibal cardonal en la zona.

Como hicieron los antiguos egipcios, también los aborígenes momificaban (mirlado) el cadáver, para algunos autores solamente los de las personas más destacadas de la comunidad. Luego era depositado sobre tablones o simples ramas en el interior de cuevas funerarias. A su alrededor los familiares colocaban el ajuar que habría de acompañar al difunto en el más allá: bastón, tabonas,amuletos, leche, un perro…

En los enterramientos tumulares, se tenía la idea de separar el cuerpo de la tierra para no contaminar el cadáver con el piso.

Vamos a hacer referencia a dos autores que nos describen, uno en el s. XIX y otro en el s. XVII, diferentes enterramientos que ellos pudieron observar. Para ello vamos a seguir a José Domingo Torres Plaza y a Pablo Atoche Peña en su artículo "La momificación en la Protohistoria de Gran Canaria: una revisión historiográfica" 

Gregorio Chil y Naranjo , fundador de El Museo Canario señala a finales del s. XIX que posiblemente los cuerpos de los enterramientos en túmulo no fueran embalsamados, pero sí quizás tratados con algún tipo de semillas con cualidades astringentes que retrasaran la putrefacción del cadáver. Esta afirmación fue emitida desde la propia observación, ya que en 1876 exploró los túmulos de la Isleta y examinó varios que contenían gran cantidad de semillas de "Ilex angustifolia", denominada popularmente leñabuena. Al principio especuló con que quizás esas semillas pudieron haber sido introducidas en el abdomen de los difuntos, pero al observar que aquellas no se acumulaban en un solo sitio sino alrededor del cadáver, acabó por pensar que se trataban de semillas aromáticas destinadas a preservar los cadáveres de las inclemencias atmosféricas.

Pequeña construcción junto al Barranco del Toro.

En un articulo titulado "Los antiguos habitantes de las Isleta" (1882, 322-324), publicado en la revista El Museo Canario, afirmaba categóricamente que nunca se habían hallado restos momificados en aquella zona tumular, ya que

“...sus habitantes se contentaban con depositar a alrededor del cuerpo, que estaba envuelto en una tela grosera, algunas semillas aromáticas. De esto depende en parte que los restos que se hallan en esos túmulos estén más alterados que los de las cuevas sepulcrales, aunque la razón principal de esa descomposición completa sea sin duda el modo de enterramiento adoptado, puesto que los cuerpos quedaban expuestos a las influencias atmosféricas …” (Verneau, 1996 [1882], 322).

Pedro Agustín del Castillo Ruiz de Vergara en su libro Descripción histórica y geográfica de la Isla de Canaria ([1686-1737]), introduce algunos apuntes acerca del rito del mirlado en los aborígenes de Gran Canaria. En cuanto a la deposición de los cadáveres, asegura que los ponían en cuevas inaccesibles reservadas para tales rituales o en túmulos, tres de los cuales tiene la oportunidad de observar en el año 1703 durante el transcurso de unas obras realizadas en el cerro de Santa Catalina en las que participó como delineante. Al contrario que lo expresado por Chil y Naranjo estos cuerpos en túmulos, si estaban momificados.

El autor concluye realizando el siguiente comentario respecto a la conservación y delicadeza de estos cuerpos momificados:

“Habiendo pasado más de 250 años de la conquista hasta hoy, se encuentran de estos cuerpos enteros con pelo y barba los hombres, y las mujeres con sus pelos rubios, distinguiéndose
por sus aspectos su poca o mucha edad, y al menos los esqueletos, sin faltarles parte alguna,hasta que les tocan con alguna o palo, que al instante cae todo convertido en ceniza” .

BIBLIOGRAFÍA

ATOCHE, P., RAMÍREZ, Mª.A. y RODRÍGUEZ, C., 2008. La momificación o “mirlado” en la Protohistoria canaria: ¿un rito egiptizante asimilado? En: P. Atoche, C. Rodríguez y Mª.A. Ramírez (Editores): Mummies and Science. World Mummies Research. Proceedings of the VI World Congress on Mummy Studies, 143-158. Santa Cruz de Tenerife.

CHIL y NARANJO, Gregorio(1882): "Los antiguos habitantes de las Isleta" (322-324), publicado en la revista El Museo Canario

BERNAL, J.Mª. y ATOCHE, P., 2008. Ritos funerarios en la Protohistoria de Gran Canaria (Islas Canarias). En: P. Atoche, C. Rodríguez y Mª.A. Ramírez (Editores): Mummies and Science. World Mummies Research. Proceedings of the VI World Congress on Mummy Studies, 195-202. Santa Cruz de Tenerife.

CASTILLO, P.A. Del, 1948-1960 [1737]. Descripción histórica y geográfica de las Islas Canarias. Estudio crítico a cargo de Miguel Santiago. Tomos I y II. Madrid: Ediciones de El Gabinete Literario de Las Palmas.

CUENCA, Julio; GIL M. Carmen y BETANCOR Antonio, 1997. Carta Arqueológica del Término Municipal de San Bartolomé de Tirajana. El Museo Canario, Nº. 52, pp. 57-166.

GUEDES GONZÁLEZ, Pablo (2010): AMURGA, EL SANTUARIO PERDIDO VI. AMAGRO, UMIAYA, MONTAÑA DE LAS TABAIBAS. historiacastilloromeral.blogspot.com.

GUEDES GONZÁLEZ, Pablo (2010): LA CUEVA DE LA MAJADILLA. MORADA DE LOS PASTORES GUEDES, EN AMURGA. historiacastilloromeral.blogspot.com.

JIMENEZ SANCHEZ, Sebastian (1941): Embalsamamientos y enterramientos de los “canarios” y “guanches”, pueblos aborígenes de las islas canarias. En Revista Historia de Canarias VII, 55: 257-268.

PEINADO RODRÍGUEZ, Francisco L. (2009): Lomo Caserones, de Casa a Cementerio. pintaderacanaria.blogspot.com.

MARÍN DE CUBAS, T. 1986 [1687] Historia de la Conquista de las Siete Islas de Canaria. [Copia de F. Cardona y J. Barrios]. Manuscrito en: Archivo Barrios García, La Laguna.

TORRES, J.D. y ATOCHE, P., 2008. La momificación en la Protohistoria de Gran Canaria: una revisión historiográfica. En: P. Atoche, C. Rodríguez y Mª.A. Ramírez (Editores): Mummies and Science. World Mummies Research. Proceedings of the VI World Congress on Mummy Studies, 37-48. Santa Cruz de Tenerife.

"Aborígenes olvidados". Diario La Provincia,

TORRES, J.D. y ATOCHE, P., 2008. Momias de Gran Canaria. Historia y conservación. En: P. Atoche, C. Rodríguez y Mª.A. Ramírez (Editores): Mummies and Science. World Mummies Research. Proceedings of the VI World Congress on Mummy Studies, 629-632. Santa Cruz de Tenerife.

VERNAU, René (1981): Cinco años de estancia en las Islas Canarias. Editorial JADL. 1ª edición en francés en 1891.

jueves, 17 de mayo de 2012

LOS CANES MARINOS DE ÉPOCA ROMANA, POSIBLE ORIGEN DEL NOMBRE DE CANARIAS

Lobo marino o foca monje cazada en Mallorca.

Artículo de Ana Santana de Agencia EFE de Santa Cruz de Tenerife 15/05/12.

A fines del siglo I antes de Cristo una expedición enviada por Juba II de Mauritania encontró una copiosa colonia de "canes marinos" o focas monje en una isla del océano Atlántico a la que por ese motivo denominaron "Canaria". Una traducción errónea del texto de aquel viaje llevó a malinterpretar "canes marinos" como "perros", alterando el nacimiento de una historia de hace 2.000 años.

Años después el archipiélago sería conocido como "Islas de Canaria", "Canarias insulas" y, finalmente, "Islas Canarias", según indica el conservador del Museo Arqueológico de Tenerife, José Juan Jiménez, en una entrevista a Efe en la que precisa que la expedición se afrontó con el consentimiento del emperador Octavio Augusto y la autorización del Senado romano.

La expedición se realizó entre los años 25 antes de Cristo (en que Juba II fue entronizado como rey de Mauritania) y el 12 AC, cuando fallece el general Marco Vipsanio Agripa, a quien Octavio había encargado el "orbis terrarum", un mapa del mundo conocido que incluyó las "Islas Afortunadas".

El relato de la expedición fue transmitido por Plinio el Viejo en su "Naturalis Historia" en el siglo I de nuestra era.

De esta manera, Juba II puede ser considerado el iniciador de la Historia Antigua de Canarias y Plinio El Viejo un pionero en la Historia Natural de las islas, explica este arqueólogo, que es autor, entre otros libros, de "Canarii. La génesis de los canarios desde el Mundo Antiguo".

Lobo marino en Mauritania.
Su teoría la expondrá este miércoles en una conferencia incluida en el programa del curso "Los detectives de la naturaleza" que se celebra en el Museo de la Naturaleza y el Hombre de la capital tinerfeña.

Juba II gobernó el reino de Mauritania desde el 25 AC hasta el año 23 de nuestra era, siendo considerado como uno de los grandes monarcas indígenas ilustrados, criado en Numidia y Roma, conocedor de las culturas circunmediterráneas y de lenguas como el griego, el líbico antiguo y el latín.

Escribió obras artísticas, de teatro y ensayos geográficos, siendo considerado el primer naturalista de la era, pues organizó expediciones dentro de su reino para buscar las fuentes del Nilo y localizar especies vegetales, lo que le llevó a descubrir la tabaiba, conocida como "Euphorbia regis jubae".

Este ansia científica e investigadora le llevó a patrocinar expediciones para conocer cuáles eran los límites continentales y las islas colindantes a su reino, de las que tenía alguna referencia tras ser nombrado magistrado y patrono de Gades (actual Cádiz).

Por su parte, Marco Vipsanio Agripa, el mejor general de Augusto y uno de los personajes clave en este asunto para José Juan Jiménez, pudo contar con la información recabada por los miembros de la expedición del monarca mauritano.

Agripa recopiló toda la información existente en el Imperio y situó a Canarias como las "Fortunata insulae" en este mapa, cuyas réplicas fueron ubicadas en los principales templos para que se conociera su progresiva extensión.

Al respecto, Jiménez precisa que en los mapas romanos jamás figuraron Azores, Madeira y Cabo Verde, pero sí las "islas Afortunadas", lo que vincula a Canarias documentalmente desde hace 2.000 años con el mundo occidental, algo "que debemos a la expedición de Juba II y a la descripción posterior de los hallazgos del viaje que recogió Plinio el Viejo en la Historia Natural".

En esta descripción se indica que los navegantes encontraron una enorme cantidad de canes, de los cuales trajeron dos a Juba, y que la orilla de las islas estaban "infestadas de los restos de monstruos marinos que arrojaba a tierra la marea".

Para el conservador del Museo Arqueológico de Tenerife, se trataba de cetáceos y otras criaturas marinas varadas, y detalla que en latín "can/canis" hace referencia al perro de mar ("can marinus") lo mismo que actualmente se habla de "elefantes, leopardos y leones marinos" sin confundirles con sus homónimos terrestres.

A juicio de Jiménez, lo que cabe en un relato sobre islas en el océano son las criaturas marinas, pues una mala traducción reiterada durante mucho tiempo llevó a que fueran tomados como "perros".

"Hay que dar a los textos otra mirada y traducir correctamente las fuentes históricas", añade José Juan Jiménez.
Este arqueólogo interesado en el mundo antiguo señala que las colonias de foca monje (Monachus monachus) que existían en el norte de África, el ámbito macaronésico y el Mediterráneo quedaron reducidas al borde de la extinción a las existentes en el mar Egeo y la actual Mauritania, interrumpiéndose el intercambio genético de los ejemplares que existían en Canarias, Madeira, Azores y la fachada atlántica norteafricana.

Apunta Jiménez que el sobrenombre de can o lobo de mar de estos mamíferos marinos procede de la forma de su cabeza y de sus frecuentes gruñidos, semejantes a ladridos o aullidos, emitidos por los ejemplares de esta especie.

Para refugiarse y proteger a sus crías, las focas monje utilizaban cuevas en la costa, de donde se derivan los nombres "Camara do lobo", "Playa del Lobo" y "Cueva del lobo" persistentes en la toponimia actual.

Al nacer, las crías miden entre 80 y 90 centímetros y pesan unos 20 kilos, mientras los adultos llegan a pesar 340 kilogramos y medir tres metros de longitud.

Ello implica, en opinión de José Juan Jiménez, que los dos "canes" que le llevaron los expedicionarios al rey Juba II habrían sido dos crías de foca monje, pues en el Atlántico los partos se producían en los periodos de junio-julio y octubre-noviembre.

viernes, 13 de abril de 2012

EL NAUFRAGIO DEL VAPOR “MICHAEL GING”, EN CASTILLO DEL ROMERAL EN 1927.

Barco encallado en Las Palmas GC, a principios s. XX. FEDAC

PABLO GUEDES GONZÁLEZ

En el periódico “La Provincia” del martes, 14 de noviembre de 1928, figura el siguiente anuncio:

SE VENDE EL CASCO DEL VAPOR “MICHAEL GING”, encallado en la playa de El Romeral, de esta isla (Juan Grande). Para informes dirigirse a Cástor Gómez, Calle Canalejas, nº 5

La información nos la ha facilitado amablemente Andrés Izquierdo, un lector de nuestro blog y la investigación del suceso dio pié al siguiente artículo.(Queremos aprovechar para animar a todos aquellos lectores que tengan joyas de este tipo a que nos las remitan a pabloaguedes@gmail.com para sacarlas a la luz).

Según lo que hemos podido averiguar el barco siniestrado era un vapor pesquero de altura con base en Barcelona. La información la hemos recopilado de la sección “Vida Marítima” del periódico “La Vanguardia" de Barcelona:

15 octubre 1924. Con buen acopio de pescado fresco llegó el vapor pesquero «Michael Ging», que tomó atraque como de costumbre en el muelle de Levante.
17 marzo 1926. De la mar, vapor «Michael Ging», con pescado.
25 julio 1926. De la mar, después de un largo viaje, llegó el vapor «Michael Ging», de la mar, conduciendo pescado fresco.
29 julio 1926. Vapor Buque de pesca: Se hizo a la mar el vapor de pesca de altura «Michael Ging», para dedicarse a sus tareas.
24 septiembre 1927. Se hizo a la mar, para dedicarse a sus tareas pesqueras el vapor «Michael Ging»
25 noviembre 1927. Con importante cantidad de pescado fresco llegó el vapor pesquero de altura «Michael Ging».

"Zuleica" encallado en Las Palmas GC, a principios s. XX. FEDAC

Esa fue la última vez que el "Michael Ging" estuvo en Barcelona pues a los pocos días partió a la pesca de África como solía acontecer y vemos que el 18 de enero ya se encuentra varado y se solicitan ofertas de salvamento, bajo la formula “no cure no pay”, que significa que si no hay salvamento no hay pago. Así en publicación del mismo diario de 18 enero 1928 figura lo siguiente:
AVISO
     
    El Centro de Navieros Aseguradores, obrando por cuenta de quien pertenezca, solicita ofertas de salvamento bajo la fórmula «no cure no pay» del vapor pesquero «Michael Ging», clasificado en el Lloyd's Register varado en la playa del Romeral, Islas Canarias.
      Para el caso de que el salvamento no se realizase solicita asimismo proposiciones de compra de los restos del expresado buque tal cual se halla, admitiendo ofertas por escrito hasta el día 5 del próximo mes de febrero en el domicilio social, Paseo de Colón, 11, principal.
      Pasado dicho día sin haber sido contratado el salvamento se procederá a la adjudicación de los restos del «Michael Ging», al mejor postor, reservándose la Compañía el derecho de declarar desierto el concurso si las ofertas no alcanzasen el precio mínimo en que ésta estima el valor de aquellos restos.

Gracias a la Base de Datos “Jable” de prensa digital de la ULPGC, hemos podido averiguar que el vapor encalló en la madrugada del día 15 de diciembre de 1928 y aquí exponemos según publicaciones de la época como se sucedieron los hechos. Adjuntamos además página original de alguna de las publicaciones.

Diario ABC del 18 de diciembre de 1927 (Página: 36)

Al Sur de Gran Canaria Embarrancó el «Michel Gim».

    Las Palmas 17, 4 tarde. En la playa Sur de Gran Canaria, a 36 millas de este puerto, embarrancó anoche, a causa de la niebla, el vapor pesquero Michel Gim, de la matrícula de Barcelona.
    Los vecinos próximos al castillo del Romeral, donde ocurrió el siniestro, acudieron en auxilio y salvaron a la tripulación, formada por 20 hombres.
    Desde este puerto han salido remolcadores, con material para salvar el buque.

Diario de Las Palmas de 17 de diciembre de 1927 (página 2)

El buque pesquero español “Michela Gim” de la matrícula de Barcelona, encallado en las playas de Juan Grande.

    Desde ayer tarde circuló la noticia de haber encallado al sur de esta Isla un barco a vapor español de escaso tonelaje, y se añadía que la tripulación había sido salvada.
    Efectivamente, según nuestras noticias, el vapor encallado es el Michela Gim, de la matricula de Barcelona, dedicado a la pesca, en la costa de África, cuyos productos los conserva en hielo y los transporta a Barcelona.
    Según nuestras noticias el Michela Gim, embarrancó en la playa del Castillo de Juan Grande debido al mal tiempo reinante y a la espesa neblina que ha habido en estos días.
    Nos dicen además, que los vecinos de la playa del Castillo, se apresuraron a facilitar toda clase de auxilios y socorros, logrando salvar a sus 21 tripulantes.
    Sabemos que por la Comandancia de Marina se dispuso anoche mismo, marcharan a Juan Grande los elementos auxiliares necesarios para el salvamento del Michela Gim.
* * *
     Nuevas noticias adquiridas, nos manifiestan que el Michela Gim encalló en la madrugada del día 15 en la playa del Romeral, al norte del faro de Maspalomas, y que procedía del África con gran cantidad de pescado en hielo, el capitán de dicho buque D. Vicente Calvo, y sus 20 tripulantes se encuentran sanos y salvos.
    El remolcador Océano, que fue a prestarle auxilio, con personal competente, continúa en aquellas playas, creyendose que ya esté el Michela a flote, aunque se ignora si tiene averías en el fondo, y será remolcado al puerto de La Luz donde sufrirá reconocimiento.

Diario de Las Palmas 20 de diciembre de 1927

El Varadero del vapor Michadging

EI Comandante de puesto de la Guardia Civil da Agüimes, participa con motivo de haber embarrancado en la playa denominada «Punta del Matorral” , término de San Bartolomé de Tirajana el vapor pesquero Michadging, de la matrícula de Barcelona, que su tripulación compuesta de 21 hombres, tuvo que luchar denodadamente con los elementos, pues al ocurrir el accidente, sólo podían refugiarse en el pequeño puente del vapor, añadiendo que según manifestaciones del piloto de guardia, el accidente fué debido a que los fuertes chubascos y los horizontes nebulosos impedían ver las costas y los faros. La radio quedó interceptada y una vía da agua inundó las bodegas y paralizó la maquinaria.

Como curiosidad vemos que en ninguno de los artículos aciertan con el verdadero nombre del vapor.

Hasta aquí lo que sabemos por documentación, pero tenemos ademas un rico legado de información oral en el pueblo con lo que podemos completar la historia. Así, según lo que me ha trasmitido mi padre Pablo Guedes García, creemos identificar este barco con el que los vecinos nombraban como “el barco del pescado”, reflejado en nuestro artículo:
Velero encallado. Fotico.com

NAUFRAGIOS EN LA COSTA DE CASTILLO DEL ROMERAL.

Como pudimos ver por la noticia que nos facilitó Andrés Izquierdo, el salvamento del barco no llegó a buen fin y el 14 noviembre de 1928 se vendía el casco para chatarra.

Según mi padre el naufragio se produjo frente a lo que hoy conocemos como Salinas de Matorral y todavía en los años 50 se encontraban muchos restos del barco a unas escasas 2 brazas de profundidad.

Debido a las penurias de la época, tres personas entre las que se encontraba mi abuelo Pablo Guedes Sanchez junto con otro vecino del pueblo, Manuel Mendez Saavedra y un “buzo” del Puerto de la Luz llamado Antonio, se dedicaron a rescatar estos restos por medio de cargas explosivas como relatábamos en nuestro artículo comentado.

En dicho artículo exponíamos que la costa sureste y sur de Gran Canaria, fue durante todas las épocas, encrucijada de paso para la navegación mundial, y por ella pasaron los más importantes marinos de todos los tiempos, de ahí su importancia estratégica. En la época de la navegación a vela, saliendo de Las Palmas GC, los navíos seguían la ruta del sur, pues contaban con el viento a favor para luego proseguir hacia América o el sur de África. También los pesqueros que salían de Las Palmas GC, llegaban a las salinas donde permanecían varios días cargando sal y luego proseguían hacia “la costa” sahariana y en su regreso pasaban igualmente por nuestra costa como lo hizo el Michael Ging.

Existía una tradición en el pueblo de que cuando regresaba un paisano que venía embarcado, izaba una bandera convenida en el barco lo cual significaba que regresaba sin problemas y esto lo veían sus familiares que ya habrían identificado el barco y quedaban tranquilos. Otras veces el capitán los dejaba desembarcar sin tener que llegar a Las Palmas GC y acercaba el pesquero a la costa lanzandose el marinero y llegaba al pueblo nadando, evitando el regreso de “la ciudad” hasta el pueblo muchas veces caminando.

Mapa de la Costa de Castillo del Romeral.

La Punta de Tenefé fue lugar de frecuentes encallamientos y naufragios a lo largo de todas las épocas. La zona de “La Punta”, como la conocemos en el pueblo y más concretamente la zona donde hoy está la Central Térmica y sus inmediaciones, eran los lugares habituales de los naufragios.

De hecho desde el siglo XVII, se conoce a la zona, donde hoy está la piscifactoria de ADSA, como “Barco Quebrado”, por algún naufragio de aquella época, haciendo a su vez referencia por este nombre e nuestros orígenes portugueses.

Según informaciones de mi padre, en el pueblo se recordaban los encallamientos por el cargamento que llevaban, pues los pescadores trabajaban en el rescate y se beneficiaban de los productos que transportaban.

Los naufragios a los que hacemos referencia son el del café, el del pescado salado, el del trigo y el de afrecho (alimento para animales), estos últimos en los años 40 o 50. En fechas mas recientes recordamos por haberlos vistos directamente los encallamientos de dos barcos cargueros, el primero donde posteriormente se construyó la central térmica, en los años 80 y el otro en Juncalillo del Sur, en los 90.

El naufragio mas conocido actualmente es el del "Plasencia", sobre el cual publicamos un artículo (HUNDIMIENTO DEL VAPOR “PLASENCIA”, EN 1962 FRENTE A SALINAS DE MATORRAL) que encalló en el mismo lugar que el Michael Ging y pudo ser rescatado pero con tan mala fortuna que debido a una vía de agua se hundio a escasa distancia de la costa frente a la Central Térmica a 34 m. de profundidad. El pecio es considerado hoy día la joya del submarinismo deportivo de Gran Canaria.

BIBLIOGRAFÍA.

Guedes Gonzalez, Pablo: HUNDIMIENTO DEL VAPOR “PLASENCIA”, EN 1962 FRENTE A SALINAS DE MATORRAL.

Guedes Gonzalez, Pablo: NAUFRAGIOS EN LA COSTA DE CASTILLO DEL ROMERAL.

Diario "La Provincia” del martes, 14 de noviembre de 1928

Diario “La Vanguardia de Barcelona la sección “Vida Marítima”. 15 octubre 1924. 17 marzo 1926. 25 julio 1926. 29 julio 1926. 24 septiembre 1927. 25 noviembre 1927. 18 enero 1928.

Diario ABC del 18 de diciembre de 1927 (Página: 36)

Diario de Las Palmas de 17 de diciembre de 1927 (página 2)

Diario de Las Palmas 20 de diciembre de 1927

ENLACES RELACIONADOS.

ATAQUE Y HUNDIMIENTO DEL SUBMARINO U167 POR LOS ALIADOS FRENTE A CASTILLO DEL ROMERAL EN LA II GUERRA MUNDIAL. (1ª parte)

ATAQUE Y HUNDIMIENTO DEL SUBMARINO U167 POR LOS ALIADOS FRENTE A CASTILLO DEL ROMERAL EN LA II GUERRA MUNDIAL. (2ª parte)


CAÑONES Y RESTOS HUNDIDOS EN LA COSTA DE CASTILLO DEL ROMERAL. (1ª Parte)


CAÑONES Y RESTOS HUNDIDOS EN LA COSTA DE CASTILLO DEL ROMERAL. 2ª Parte.