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sábado, 17 de julio de 2010

RECUPEREMOS NUESTRAS SALINAS.

Salinas en Lanzarote, principios siglo XX.

Artículo Publicad en maspalomasahora.com el 4 de Marzo de 2007
Pablo Guedes González.-

Con motivo de la rehabilitación de las Salinas de Tenefé (en el año 2007) y puesta en marcha su centro de interpretación por parte del Ayuntamiento de Santa Lucía, a continuación expongo un poco de historia para la reflexión.

Las salinas de Tenefé fueron construidas a finales del XVIII, al mismo tiempo que las del Matorral, debido a la gran demanda de sal que en esa época había para abastecer a los barcos pesqueros que se dirigían a la costa de África. Las salinas de Castillo del Romeral, en esas fechas aportaban el 80-90% de la sal utilizada por la totalidad de los pesqueros. Eran las más importantes de las islas, motivo por el cual, la zona era transitada por todos los barcos que se dedicaban a esta pesquería.

En 1800 se dedicaban a esta pesca unos 20-25 pesqueros, de los que la mayoría tenían su base en Las Palmas. La ruta que seguían, partía de Las Palmas, dirigiéndose al Castillo, aprovechando el alisio, para cargar la sal, y de aquí seguían para la costa africana en una amplia zona desde Cabo Bojador, al sur de El Aaiún, hasta Cabo Blanco, en la frontera entre Mauritania y Sahara, con las ciudades de La Güera y Port Etienne la actual Nouadhibou, desde donde hoy día vienen los cayucos. Allí pescaban durante tres o cuatro días, tiempo en el que llenaban las bodegas debido a la gran cantidad de pesca y regresaban, tardando en cada viaje entre 20 y 30 días. A su regreso, volvían a pasar de nuevo por Las Salinas al quedar estas en su ruta y había una tradición en el Castillo, por la cual si volvía un vecino del pueblo en el barco, este ponía una bandera para que sus familiares supieran que regresaba.

Casa de la Sal - Salinas Abajo

Las Salinas  fueron desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XX el lugar más comunicado del Sur debido al continuo tránsito de los pesqueros, que cuando cargaban la sal permanecían uno o dos días en la zona. Este hecho, a su vez fue causa de numerosos ataques piráticos, lo que conllevó la construcción de la fortaleza de Santa Cruz del Romeral a finales del siglo XVII. Las incursiones piráticas dejaron su rastro en los pecios y cañones, que aún hoy vemos en sus fondos. En la Casa de la Cultura de Castillo del Romeral se encuentra expuesto un falcón pedrero, del siglo XVI, correspondiente a un pecio hundido, cerca de las salinas. Suponemos que es uno de los objetos más antiguos, salvando los restos y utensilios aborígenes, de los que tenemos noticias en el Sur. A su vez hay una zona de Las Salinas, conocida como el Balache de los Muertos, donde se han encontrado restos humanos, con cráneos agujereados por proyectiles, los cuales creemos pertenecientes a piratas, herejes como eran conocidos en la época, los cuales eran enterrados en la misma zona, por no ser traslados al cementerio de Agüimes.

Las primeras salinas se construyeron en 1537, solamente 50 años después de la conquista, en la zona conocida por La Tabaibita, al sur de Juncalillo. En 1590, cuando Torriani, hace la inspección e informe sobre las defensas militares de la isla, ya es conocida la zona como Las Salinas, situada entre Pozo del Lentisco y Punta de Tenefent (Tenefé).

Sal que "cuaja" de forma natural en Salinas de Abajo.

Hoy día paradójicamente las únicas que se han salvado en la zona son estas salinas, las más antiguas, conocidas por “Las de Abajo”, pues todas las demás han desaparecido. Ya no volveremos a ver las de Barco Quebrado, las de Chanito, las de Las Casillas, Las viejas, las de La Casa de En medio, las de La Mejora, las de La Caleta, y las últimas que fueron construidas en el siglo XX, las de Jardín. Todas ellas desaparecidas por la falta de visión de nuestras autoridades y por la especulación. La desaparición de las salinas junto con la profesión de salinero supuso una perdida importante de nuestro patrimonio cultural y etnográfico.

Las salinas con una antigüedad de 470 años, desaparecieron en menos de 30 años. Nuestros antepasados desarrollaron la actividad salinera, tan importante para los antiguos canarios, que tenían en el pescado salado, una parte fundamental de su alimentación, y en la que durante siglos se utilizo el “conduto” (pescado salado), como salario en especie en diferentes profesiones de las islas. Estuvieron funcionando de la misma manera y prácticamente sin transformación en las formas de trabajo, desde que se establecieron en 1537 hasta principios de los años 60, y fueron la más importante industria de Canarias, razón de la fundación de Castillo del Romeral y el lugar más destacado del sur durante siglos.

En un municipio turístico como el nuestro, y con la actual crisis que padece, se hace necesario poner en valor nuestro patrimonio y ser identificados no solamente por el sol y playa, sino también, por la rica y abundante historia que atesora, prácticamente desconocida por sus vecinos. Felicitar al Ayuntamiento de Santa Lucía por haber salvado sus salinas y emplazar a nuestro Ayuntamiento a intentar salvar las que quedan, darlas a conocer a nuestros vecinos y sacarles rentabilidad turística.

1 comentario:

  1. Sabeis lo mas lamentoso, que la comunidad europea destina dinero de forma anual a la recuperacion de estos espacios. Y ni nuestros politicos se mueven para crear y buscar el dinero y nuestros funcionarios no tienen ni idea de generar proyectos de este tipo, tienen que buscar en empresas privadas.

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